Paloma Barrientos  14/01/2012

Querida Concha, me debes un desayuno
 Concha García Campoy (I.C.)

Concha García Campoy siempre ha sido una mujer muy clara tanto en todo lo que tuviera que ver con sus afectos como en su labor profesional. La conozco desde hace muchos años y poco ha variado en este tiempo su línea editorial a la hora de separar su vida privada de la pública. Era consciente, como hablábamos un día, de que “salir en la tele tiene un coste personal alto. Lo único que hay que procurar es no dejarte comer por la vanidad, porque a todos nos gusta que nos digan que somos los mejores, los más guapos y los más altos. Lo que ocurre es que si te lo crees, cuando después llegan las críticas también te tienes que aguantar”.

Para Concha, tomar la decisión de hacer público a través de Twitter su drama personal ha sido una cuestión de honestidad y le ha servido para que nadie especulara con su ausencia televisiva, como ocurrió con otros periodistas. De paso es de agradecer que haya intentado concienciar a la gente que se encuentra en su misma situación de lo importante que supone en los primeros momentos  no abandonarse al desaliento.
 
No quiso utilizar eufemismos y fue contundente en su mensaje: “Tengo leucemia y también mucho ánimo”. A partir de ese momento, la solidaridad, los mensajes de cariño y apoyo han sido constantes, porque ella se lo merece. Concha es una mujer querida y respetada dentro de una profesión en la que a veces hay demasiados cuchillos en danza.
 
Y se ha hecho querer y respetar porque no ha utilizado la rigidez con los nuevos que llegaban a su redacción y que no sabían por dónde empezar una entradilla, preparar un vídeo o tardaban demasiado en encontrar una información que “tiene que estar para ya”, una de las frases más utilizadas en las redacciones de cualquier medio. La he escuchado banalizar con estos temas, disculpar unos errores que eran fruto de la inexperiencia y exasperarse ante la intolerancia de colegas de renombre cuya soberbia era manifiesta.
 
La última vez que la vi fue en los pasillos de Telecinco, un par de semanas antes de Navidad. Acababa de terminar su informativo matinal y se marchaba rápida para comprar un libro que necesitaba su hija Berta. Seguramente en aquel momento ya tenía la angustia en el cuerpo, pero recuerdo que nos reímos por algo y quedamos en desayunar otro día. Querida Concha, lo siento pero me debes un cafetito con churros.
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2 .- Animo Concha, saldrás de esta, porque con tu coraje y tu fuerza lo vas a conseguir, a veces la vida se pone cuesta arriba pero siempre hay esperanza y tu vas a salir de esta no tienes que preocuparte, mucho animo y "PA LANTE"

valleballinafernandez

14/01/2012, 17:51 h.

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1 .- :]

LauraRo

14/01/2012, 17:35 h.

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ACERCA DE

Paloma Barrientos.- Cuando se ha trabajado en la mayoría de medios de este país (radio, tele, periódicos, revistas…) resulta muy complicado hacer un resumen equilibrado de la vida laboral. Diré que he pasado muchas horas de mi vida (a veces en horarios indescriptibles) con los mejores compañeros que se puedan tener. Con ellos he compartido risas, alguna que otra lágrima y, sobre todo, mucha solidaridad. Que muchos de ellos son mis grandes amigos. Que he tenido jefes vanidosos, jefes excelentes que enseñaban, formaban y organizaban equipos fantásticos, jefes pasotas y divertidos, y también analfabetos funcionales, que suelen pasar al olvido. Que esta profesión me ha permitido conocer casi el mundo entero y a gente única, que de otra forma no me hubiera encontrado en mi camino. En general, y echando la vista atrás, puedo decir que elegí la mejor profesión. Al menos para mí.

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