Miércoles, 10 de julio de 2013

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Casa Ciriaco, una taberna con leyenda

Casa Ciriaco, una taberna con leyenda

@Miguel Casas 10/06/2013

Situada frente al Palacio de Capitanía General y muy cerca de la Catedral de la Almudena, esta taberna fue fundada en 1897 con el nombre de Casa Laviñas, como almacén de vinos, y sobre ella recae una parte interesante de la historia de Madrid.

Concretamente el 31 de mayo de 1906, día que contrajo matrimonio su Majestad Alfonso XIII con la princesa Victoria Eugenia, cuando regresaba a palacio el cortejo nupcial y frente a Casa Ciriaco, el anarquista Mateo Morral lanzó una bomba escondida en un ramo de flores contra la comitiva real, saliendo indemnes los Reyes pero cobrándose la vida de 13 personas.

En 1923 cambiaron la licencia a nombre de Pablo Muñoz, hermano de Ciriaco, que ya trabajaba hacía unos años en el establecimiento, y en 1929 abre Ciriaco como casa de comidas. Posteriormente, en 1967, los hermanos Chicharro Ángel y Godofredo se hicieron cargo del establecimiento, registrando su nombre.

Desde entonces, Casa Ciriaco ha mantenido ese lugar de la historia, que es visitado por personalidades de todos los lugares, siendo el primero nuestro Rey, tal y como lo acreditan las múltiples fotografía dedicadas por Su Majestad que adornan las paredes.

Estas también están repletas de recuerdos y buenos momentos de ilustres personajes de la cultura, las artes y las letras. Un asiduo cliente era el escritor Julio Camba, cuyo recuerdo permanece con las reuniones periódicas que su club de amigos tiene y que presidió Antonio Mingote, hasta su fallecimiento, quedando entre otras cosas como legado el sello que diseñó, con su famosísima gallina.

Todas las grandes figuras del toreo también han pasado por este establecimiento.

A finales de 2008, me enteré de que Ángel había fallecido, y como la vida sigue, es de bien honrarle en el recuerdo.

Recuerdo con cariño una anécdota que me acaeció con mi familia a finales de los 70. Solíamos ir a la sierra los fines de semana con unos amigos que también tenían por entones una niña como nosotros, y para evitarnos la caravana del domingo nos veníamos a comer a Madrid. Llegamos a Ciriaco y pedimos la comida los mayores. La persona que tomaba nota preguntó a las niñas y ambas respondieron al unísono: de primero angulas y de segundo cordero asado. El camarero se sorprendió de lo que pedían las 'mocosas' y nos preguntó si se lo ponía. Le dijimos que adelante, y debió de estar todo riquísimo pues no dejaron nada.

Su cocina es típica madrileña y de ella se encarga Amparo Moreno, que es toda una institución, lleva más de 40 años dirigiendo la cocina.

La carta es muy extensa, de entradas: jamón, caña de lomo, chorizo frito, empanadillas y croquetas de merluza. Se puede continuar con algún plato de cuchara: como el potaje de garbanzos, el cocido madrileño a dos vuelcos que lo hacen los martes, las patatas guisadas y los judiones de La Granja con codornices. Otra alternativa son las verduras de temporada o algún revuelto; tienen uno dedicado a Julio Camba.

De pescados: el lenguado rebozado o a la plancha, la merluza a la romana, los salmonetes fritos... y en temporada el bonito con tomate o la ventresca.

De carnes, el plato más conocido es la gallina en pepitoria, los callos a la madrileña, la perdiz estofada o escabechada, las chuletillas de lechal y el cordero y el cochinillo al horno.

De postres: el flan casero, el arroz con leche, el ponche segoviano, el mousse de chocolate y alguna tarta.

La bodega es buena, con  referencias de La Rioja, Ribera del Duero y otras denominaciones. Tiene como vino de la casa el Melquior Crianza de la bodega Viña Almudena en Elciego.

Mayor, 84 - Madrid
Teléfono: 91 548 06 20
Cierra los miércoles
Precio medio: 35 €

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2 .- Ángel, a quien Dios tenga en su seno, era un fenómeno. Solía presumir de la larguísima vida de su vieja cocina de gas, cuya longevidad atribuía al buen cuidado que tanto él como su hermano habían dispensado a la misma.

Sus callos eran geniales. Su pepitoria, única. Tenían buenos pescados y buen jamón... Pero sobre todo, trataban a los clientes con una profesionalidad altísima y con un estilo que destilaba "madrileñismo" castizo. Entrar en Ciriaco era respirar parte de la historia de la Villa.

Grande.

milenajesenska

10/06/2013, 11:08 h.

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1 .- Estas tabernas y mesones deberian declararse patrimonio protegido [con sus beneficios fiscales] para salvarlas de la remodelación a las pocas que quedan y así conservar su "sabor".

Y en cuanto a lo de las angulas supongo que ya no las pondrán dado su precio prohibitivo [al igual que ocurrió en los 80 con la Casa Tino en Valladolid].

quisquilla

10/06/2013, 11:05 h.

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ACERCA DE

Miguel Casas.- Recomendado en la Guía Miguelín “Comer bien en un restaurante de renombre no tiene mérito”. La guía Miguelín es perfecta para unos tiempos que no llaman al esnobismo: Miguel Casas, un profesional de las relaciones comerciales y aficionado a la buena mesa, nos ofrece una selección de restaurantes adeptos a la buena cocina, la limpieza, la simpatía de sus propietarios y la relación calidad-precio. La mayoría de los restaurantes incluidos en 'La Guía Miguelín' se encuentran en Madrid y su comunidad, aunque también figuran algunos de Segovia, Toledo, Alicante y Cádiz, su patria chica. El autor ha dividido Madrid en cuatro zonas, cada una acompañada de un plano en perspectiva de Pedro J. Villeta.

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