Tras los polémicos despidos de gran parte de su equipo, Mariló Montero regresaba este lunes a La Mañana de La 1. Lo hacía eliminando su tertulia política para evitar las posibles críticas sobre el sesgo político en la cadena y con nuevos rostros.

En su lugar, y para competir con El programa de Ana Rosa y Espejo Público, Montero y su directora han decidido que haya más presencia de crónica negra. De hecho, este lunes se trató el caso de una residencia de ancianos ilegal y del caso Marta del Castillo.

No han sido los únicos cambios. A pesar de que en un principio TVE anunció que Carlos Córdoba sería el copresentador del espacio, Montero, que también es subdirectora del programa, decidió a última que el joven fuera un tertuliano más y vaya adquiriendo protagonismo poco a poco.

De esta forma, la presentadora se ha convertido en la protagonista absoluta del magacín matinal. Fuentes cercanas al espacio cuentan a Vanitatis que el deseo de la navarra por convertirse en el eje central del espacio también habría sido el motivo de la salida de Inés Paz, antigua copresentadora y conductora de La mañana en verano.

Como ya adelantara este portal durante el fin de semana, estos cambios bruscos han generado un profundo malestar en el equipo de La Mañana de La 1 ya que algunos de ellos se enteraron de los mismos por la prensa el pasado viernes.