Muchos le conocen como El follonero. Otros simplemente como Jordi. La cosa es que vuelve. Jordi Évole estrena este domingo nueva temporada de Salvados en laSexta. Después de cerrar su pasada edición con récord de audiencia, el programa no está cansado ni quemado y tiene nueva declaración de intenciones: “le damos mucho protagonismo a algunos políticos”, dice el propio Jordi Évole.

Su primer invitado será Arturo Pérez Reverte. El escritor español hará una aproximación histórica al ciudadano español y su miedo al cambio. “La clase política es una casta intocable que se protege a sí misma”, dice el escritor en la entrevista.

Évole crea titulares y sus entrevistas han llegado a ser portada de varios medios nacionales e internacionales. Incluso The New York Times llegó a ensalzar la actitud del periodista, comparándolo con Michael Moore. “Si me he convertido en el protagonista no es bueno”, dice Évole.

Pregunta obligada: ¿qué novedades vamos a ver esta temporada?

El programa va a seguir por una línea ya conocida por los espectadores. Vamos a intentar complicarnos un poquito más la vida y que no todo sean blancos y negros. Intentaremos recoger también esa gama de grises que tienen algunos temas. Le suma un poco de riesgo al programa porque lo complejo es más difícil de digerir pero creo que es nuestra obligación.

¿Nos tiene preparada alguna sorpresa como la de Julian Assange?

Vamos a tener en el segundo programa al que se considera el número dos de la trama Gürtel. Es un personaje que ha estado casi tres años en prisión. Ahora está en libertad y parece que tiene ganas de hablar.

Cuanto más famoso se hace uno, más responsabilidad. ¿Has tenido que suavizar el tono para contentar a todos?

Para nada, al contrario. El espectador de Salvados lo que quiere es que sigamos explorando dónde están los límites, que sigamos arriesgando. Si eso no lo hacemos un día nos lo echarán en cara.

Siempre pensamos que 'Salvados' sería un programa para minoríasDe una temporada a otra cambia el panorama político. ¿A qué nos enfrentamos este año?

En el primer programa no aparece ni un político. Puede parecer una declaración de intenciones pero nos interesaba mucho pisar la calle. Le damos mucho protagonismo a algunos políticos. Hay gente que está en el Gobierno a los que les interesa que nos enzarcemos y hacer nos hagamos eco de sus declaraciones y contradeclaraciones. Cuando bajas a la calle eso no está en la agenda de la gente.

Siempre se te relaciona con la izquierda. ¿Eres necesario para la derecha?

Hacemos un programa más transversal de lo que a veces se puede pensar. Yo me encuentro a mucha gente de derechas que me para por la calle y no por eso deja de verme.

¿Conoces al ‘follonero’ de la derecha de Intereconomía?

Me llamó un día pero no le conozco. Me llamó para decirme que estrenaban el programa y que no me tomase a mal lo del follonero de la derecha. No me tengo que tomar a mal nada. Pero sólo he tenido ese contacto.

Ahora se promociona diciendo “Para los creyeron que estaban ‘Salvados’”…

Cada uno se promociona como quiere.

Muchas periodistas terminan convirtiéndose en el protagonista de la noticia, como Michael Moore. ¿Crees que te has convertido en el titular por encima de lo que quieres contar?

Si ha pasado no es bueno, no es algo de lo que me pueda sentir muy contento. En el primer programa he intentado hablar poquito, han hablado más los invitados. No sé si eso servirá para que no piensen eso de mí.

¿Crees que has ayudado a que algunos temas lleguen al Congreso?

El programa ha ayudado a que la entrevista de Matas la nombrase el juez Castro y la incluyese dentro del sumario del Caso Nòos. El caso del metro de Valencia ha cogido otra dimensión después de la emisión del programa.

Este último caso parece que es del que te sientes más orgulloso…

Es una de las cosas de las que más, desde luego. Había una injusticia de toda una sociedad. Todos habíamos decidido mirar hacia otro lado.

Jordi ÉvoleJordi Évole¿El periodista se ha convertido en un obrero de la información detrás de un medio o el periodista está por encima del medio?

Ha habido una época en este país en la que pertenecer a un medio de comunicación parecía que te colocaba en una trinchera. Algunos periodistas han defendido a muerte a su medio porque estaban enfrentados a otro. Y luego ves que dos medios de comunicación se ponen de acuerdo y dejan al periodista con el culo al aire. Yo creo que tenemos que ser ante todo periodistas, informadores, gente que explique al ciudadano y al espectador lo que está pasando de alguna manera honesta, más allá de qué tengamos como paraguas o grupo de comunicación detrás.

¿Se ha convertido la política en televisión en un mero espectáculo?

La espectacularización en televisión no es difícil porque pasa en los informativos o en algunos programas de debate. Si eso sirve para que algunos ciudadanos se preocupen por lo que realmente pasa bienvenido sea. Si sólo se hace espectáculo por espectáculo, yo no sabría hacer ese tipo de programas.

También estos programas hacen llegar la política a espectadores que no consumen política de forma cotidiana…

Puede ser, pero esto nos ha sorprendido a nosotros mismos. Siempre pensamos que sería un programa para minorías y que no llegaríamos al punto en el que estamos.

¿Y para cuándo un directo?

Hacer un programa como este en directo es imposible.

¿Y moverte por un programa como Ana Pastor?

Ana lo hace a las mil maravillas porque se mueve como pez en el agua en un plató. Yo no lo he probado nunca pero es que me gusta poder hacer entrevistas más largas de lo que te permite un directo. Es verdad que hay un proceso de edición y selección que hasta ahora no nos ha traído ningún problema con algún invitado. Yo no me veo capaz de hacer lo que hace Ana, me veo más cómodo en la calle con una conversación más sosegada.

Si te ofreciesen entrevistar a Mariano Rajoy o a Luis Bárcenas, ¿con quién te quedas?

Con Rajoy, sin duda.

¿Cuál sería esa primera pregunta?

¿En algún momento se ha arrepentido de coger el país en un momento así?

¿Y qué crees que contestaría?

Que no, por supuesto.

Ahora miramos al futuro. ¿Ya hay ganas de nuevos proyectos o uno nunca se cansa de hacer ‘Salvados’?

Tengo muchas ganas de Salvados pero también habrá nuevos proyectos antes de finales de año. Yo no saldré delante de las cámaras.