Viernes, 21 de diciembre de 2012

EL CONFIDENCIAL

ENCUESTA

¿Cuál es la mujer más influyente del año?
La Reina Sofía
Paula Echevarría
Anne Igartiburu
Esperanza Aguirre
Paulina Rubio
Naty Abascal
Mariló Montero
Carmen Lomana
Ana Rosa Quintana
Ana Botella

EDICIONES ANTERIORES

· ARCHIVO

Para los amantes del cine que llega al corazón

Lo mejor: Marion Cotillard y Matthias Schoenaerts

Lo peor: La cercanía de Intocable

La demostrada superioridad del cine francés

Valoración:
Usuarios: Valorado (1/5) Valorado (1/5) Valorado (1/5) Valorado (1/5) Valorado (1/5) (1/5 | 105 votos)

Por Juan M. Fdez

No parece que sea casualidad que De óxido y hueso se estrene el día después de la lectura de los nominados a los Globos de Oro. En la distribuidora del filme confiaban en sus aspiraciones, sabían que no se irían de vacío como así ha sido: mejor película de habla no inglesa y mejor actriz de drama para Marion Cotillard.

Unas nominaciones más que merecidas. Y es que, la nueva cinta del director de Un profeta, Jacques Audiard, es de lo mejor que hemos visto en lo que llevamos de año. Un conmovedor e impecable melodrama en el que al igual que ocurría en Intocable -aunque aquí no hay pie a la comedia- se abre los ojos al espectador demostrando que tratando a un enfermo sin compasión o lástima se le puede devolver la vida.

Aquí, como en la cinta de Nakache y Toledano, también nominada al Globo de Oro, no se lleva el dramatismo al extremo. Es algo secundario. No es el objetivo de la cinta. El morbo sólo está reservado para demostrar que, a pesar de haber perdido sus piernas, Steph sigue viva sexualmente, que su sexo sigue vivo. Y es que esa es la idea. Seguir vivo. 

De óxido y huevo es además una reflexión sobre las relaciones actuales, sobre las millones de acepciones que puede aceptar la palabra pareja o la expresión relación sentimental. Una relación, la de Ali (Matthias Schoenaerts) y Steph (Marion Cotillard), absorbente, llamativa, tierna, provocativa y morbosa con la que se conecta desde el principio.

Algo imposible de concebir sin Cotillard y Schoenaerts, quienes están sublimes, impecables. Ahora sólo falta por ver si la francesa será finalmente nominada al Oscar. Sobran los motivos.

 

 

 

3 .- estoy harto de titulares maximalistasby falsos y harto de cine ideologico frances, no hay manera de ver una pelicula de ese pais que no tenga carga socialista.

menga

15/12/2012, 02:02 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

2 .- Menudo coñazo.

mvg

14/12/2012, 23:28 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

1 .- Jacques Audiard es un excelente director. No suele defraudar. Y en este caso tampoco lo hace. La historia es creible. Los interpretes son muy buenos. Le veo el único defecto de su descompensación.

La primera mitad te atrapa por completo, pero...en la segunda mitad decae. A mi juicio le sobra algo de metraje. Es una película dura, potente, fuerte, pero también con momentos dulces. Con su dominio del montaje, del encuadre, Audiard ilumina el camino de estos dos personajes tan diferentes, pero que se necesitan tanto [ella, ayuda física y él, ayuda emocional].

Los personajes estan bien definidos y descritos. Audiard se maneja bien con los perdedores, con los que sufren. No es la Costa Azul glamurosa que estamos acostumbrados a ver. Y sus personajes se comunican más con las miradas que con los diálogos.

salinger

14/12/2012, 20:19 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#