El entrenador de Elsa Pataky cuenta el secreto para tener un cuerpo 10

Entrevistamos a Fernando Sartorius, entrenador personal de Elsa Pataky, aprovechando el lanzamiento del libro 'Intensidad MAX'.

Foto: ©Jaume Laiguana. Fotos del libro 'Intensidad MAX' de La Esfera de los Libros
©Jaume Laiguana. Fotos del libro 'Intensidad MAX' de La Esfera de los Libros

Entrevistamos a Fernando Sartorius, entrenador personal de Elsa Pataky, inmerso en el lanzamiento de Intensidad MAX, el libro con el que este tándem fitness lucha por inculcar que el esfuerzo tiene recompensas. "Suele ser siempre igual: amigas que llevan unos meses haciendo ejercicio con regularidad y como si nada. Le pasa a demasiada gente. Para muchos es el paso previo a abandonar el gimnasio, y resulta muy frustrante. Pero ¿por qué ocurre esto? La respuesta: porque falta la intensidad. Y a menudo ni siquiera nos damos cuenta. En la vida, en las relaciones, en las cosas que de verdad importan y, desde luego, en el deporte. La clave es poner intensidad", afirma Elsa. 

Llamo a Fernando para preguntarle los secretos del cuerpo perfecto. Cruzo los dedos para pillarle en su casa, tomando un café y dispuesto a responderme sin problemas. "Me pillas en bici por la Casa de Campo. Espera que me siente en un banco", responde mientras maniobra sobre sus dos ruedas. Le hago saber que estoy sorprendida con su capacidad para hablar por el móvil mientras va en bicicleta: yo me mataría. Conocido como 'el entrenador de los famosos', tarda pocos segundos en acomodarse en el banco. "¡Allá vamos!", me dice. Sentados en diferentes parajes, le pregunto qué es exactamente eso de 'la zona de comodidad', esa de la que hay que salir para enfrentarnos al reto de los 90 días que defiende el libro. ¿Un adelanto? Una frase del poeta y filósofo Henry Thoreau le sirve de mantra.

©Jaume Laiguana. Fotos del libro 'Intensidad MAX' de La Esfera de los Libros
©Jaume Laiguana. Fotos del libro 'Intensidad MAX' de La Esfera de los Libros

"TENEMOS QUE ACOSTUMBRAR AL CUERPO A NUEVOS ESFUERZOS"

"Hay momentos en los que nos sentimos mal, no estamos felices y queremos cambiar, pero terminamos haciendo lo de siempre. Las rutinas nos convierten en muertos vivientes. El escritor Henry Thoreau dice que casi todos los hombres viven sus vidas en medio de una tranquila desesperación. Yo creo que hay que luchar por lo desconocido y acostumbrar al cuerpo a nuevos esfuerzos. Así, se empieza a rehabilitar".

Muchas soñamos con tener el cuerpo de Elsa Pataky: ¿cuáles son las claves para conseguir un cuerpo diez? "Ponerte en forma y perder grasa. Hay gente que pierde peso, pero no grasa, por lo que el problema sigue ahí. El motor es el músculo: si pierdes músculo, pierdes combustión. Es fundamental ganar en forma, tonificar y perder peso. Las mujeres temen ganar peso por culpa de la musculatura, pero atención a este dato: un kilo de músculo ocupa menos espacio que un kilo de grasa. Es importante tonificar la musculatura", aclara Fernando.

"LA MUJER EN ESPAÑA ESTÁ DELGADA PERO GORDA"

"Es una idea dura y chocante, pero Elsa y yo luchamos por explicarlo. Hay muchas mujeres que se miran en el espejo y se ven fofas. Se horrorizan, porque las mujeres son muy críticas consigo mismas y se empeñan en que la solución es perder peso. Es un error, porque están delgadas. Primero hay que tonificar: la musculatura se come la grasa".

Hablando de tonificación, aprovecho para preguntarle por algo que me llama la atención sobre su libro. ¿Yoga o pesas? "No me digas que el yoga no funciona, que a Elsa le encanta y muchos entrenadores nos dicen que es fantástico para estilizar", le suplico. "Hay que tener en cuenta que Elsa tiene una base de fuerza. Antes de hacer yoga o pilates, tenemos que estar fuertes y tonificados. En las revistas vemos fotos de mujeres estupendas haciendo yoga y asociamos su cuerpo a esa práctica. Lo que no nos cuentan es que para hacer esas posturas y tener esa silueta, esas chicas han entrenado muy duro antes. Si eres una mujer sana de unos 30 años, tendrás que tener como base el poder hacer unas 20 flexiones y 30 abdominales. Partiendo de ahí, hay que incrementar la intensidad para ver resultados", explica a Glamouratis. Bye, bye, falsa esperanza de que con hacer 'el árbol' y un par de asanas resultonas iba a conseguir un tipazo...

©Jaume Laiguana. Fotos del libro 'Intensidad MAX' de La Esfera de los Libros
©Jaume Laiguana. Fotos del libro 'Intensidad MAX' de La Esfera de los Libros

Sartorius se muestra molesto con que las mujeres tengamos que leer constantemente que hay nuevos métodos para lograr el cuerpo 10. "Este libro vendería más si se llamara el nuevo método para perder peso, pero es que en realidad el truco no es nada nuevo. Si quieres saber la verdad, es que para conseguir un cuerpo perfecto, hay que trabajar duro. Es difícil". Tras barrer de mi mente años de entrevistas a modelos que me aseguran que no hacen nada para tener esa silueta, entramos en el tema de la genética. En Intensidad MAX, hablan de genética 'quemagrasas'.

"NO TE COMPARES CON ELSA"

"Todos tenemos una genética determinada y hay que aprender a sacar lo mejor de ella. En el colegio todos recordamos el caso del niño que estudiaba 10 minutos y sacaba un 10, y a su lado estaba el que se pasaba horas estudiando y solo conseguía un suficiente. Con el fitness ocurre igual. Hay gente que es estilizada por naturaleza, como por ejemplo Gisele Bündchen, y hay que aceptarlo. La base de la infelicidad está en compararnos con los demás. Es lo que pasa con Serena Williams y Sharapova: entrenan lo mismo y hacen lo mismo, pero sus cuerpos y sus musculaturas son completamente diferentes". 

"ES UN ERROR QUE TU PLAN SE CIÑA A LA BÁSCULA"

Pregunto a Fernando cómo podemos pasar de una mentalidad normal a lo que Elsa y él llaman 'mentalidad fitness'. "Poco a poco. Menos mal que estoy sentado, porque este tema da para hablar largo y tendido… Como entrenador personal, la clave está en cambiar la mentalidad de mis clientes. Hay que agarrar sensaciones, aficionar a quien entrena y lograr que le empiece a gustar lo que hace. No todo puede girar en torno a la báscula. Si corremos 20 minutos, hay que conseguir ir cada vez más rápido, y que nos cueste menos. Lo que llena el espíritu son los resultados y las mejoras. En vez de depender de la báscula, plantéate si resistes más que ayer y si has cambiado tus hábitos. Ahí está la clave del éxito", sentencia Sartorius.

©Jaume Laiguana. Fotos del libro 'Intensidad MAX' de La Esfera de los Libros
©Jaume Laiguana. Fotos del libro 'Intensidad MAX' de La Esfera de los Libros

Por mucho que nuestro peso no tenga que obsesionarnos, no puedo evitar preguntarle por la dieta perfecta. "Para empezar, tenemos que comer menos, pero más seguido: cada 3 o 4 horas. Así, prevenimos un nivel bajo de azúcar en sangre y conseguiremos estar saciados durante más tiempo. Si queremos fortalecer nuestro cuerpo y hacer ejercicio, necesitamos material de construcción, y ese es la comida. Es esencial tomar proteínas y tener cuidado con los hidratos de bajo índice glucémico. Hay que valorar que vengan en forma de verduras y hay que comer limpio, ligero y huir de las salsas".

Llevo rato deseando entrar en el tema de la nutrición para preguntarle por el conocido cheating day. ¿Realmente ese día podemos tomar todo lo que queramos? "Sin duda, no hay que reprimirse. Hay que hacer las cosas bien la mayoría del tiempo, pero si hay una celebración, no tenemos que privarnos. Es la fórmula 80/20. A medida que estés en mejor forma, esos homenajes te afectarán menos".

"NO HAY QUE SER IMPACIENTE"

Con la alegría de imaginar un día libre de remordimientos en el calendario, le pregunto cuántos días hay que entrenar a la semana. La respuesta, esta vez, es menos agradable que la anterior. "Seis días. Hay que dividirlos en tres días de cardio, en los que correremos media hora con picos de intensidad. Es ahí cuando salimos de nuestra zona de comodidad. Los tres días restantes los centramos en ejercicios de tonificación".

©Jaume Laiguana. Fotos del libro 'Intensidad MAX' de La Esfera de los Libros
©Jaume Laiguana. Fotos del libro 'Intensidad MAX' de La Esfera de los Libros

"El problema general es que queremos resultados al momento. Cuando sembramos una semilla, la regamos y queremos que el brote crezca ya. Sin embargo, el crecimiento es invisible. No vas al espejo y ves los resultados inmediatamente; hay que tener fe en el proceso. Porque, al final, los resultados siempre llegan". Con semejante lección, zanjamos nuestra conversación. Fernando retoma su paseo en bicicleta y yo vuelvo a mi sitio, desde donde recuerdo sus palabras. "Para quemar hay que sudar". Si ya sabía yo que lo de dormir 8 horas y beber mucha agua no era suficiente...

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