¡No explotan en los aviones! y otros mitos sobre las prótesis mamarias

Parece superada la creencia de que no te puedes subir a un avión si te has aumentado el pecho. A nadie le ha pasado jamás. Pero sí que les suceden otras cosas. Repasamos los verdaderos y los falsos

Foto: © Colección de primavera de Chantelle
© Colección de primavera de Chantelle

A esas alturas, parece superada la creencia de que no te puedes subir a un avión si te has aumentado el pecho. En realidad, a nadie le ha sucedido jamás. Pero hay otras cosas que sí han pasado. Hace dos años y medio, en enero de 2012, se desató la alarma social al detectarse importantes defectos de fabricación en las prótesis mamarias de la marca PIP. No solo se rompían sino que estaban rellenas de silicona industrial. A día de hoy, los cirujanos plásticos aseguran que los implantes mamarios son los más avanzados y seguros que se han fabricado nunca. Afortunadamente, lo de las PIP fue un caso aislado de fraude. Eso sí, sigue habiendo muchos mitos en torno a ellos. Te ayudamos a desmontarlos. 

1. EXPLOTAN EN LOS AVIONES: ¡FALSO!

"Si este mito fuese cierto habría más de 15 millones de mujeres europeas y norteamericanas que no podrían coger un avión, y cientos de azafatas se quedarían sin empleo", asegura el cirujano plástico Héctor Valdés (San Lorenzo del Escorial, Madrid, tel. 91 896 01 00). Los implantes modernos de gel de silicona cohesivo son extremadamente resistentes y no se expanden con los cambios de presión atmosférica. Además, "las prótesis no se fabrican en España sino en EEUU, Alemania, Inglaterra y Francia fundamentalmente, y se envían a su destino por avión. Si la altitud les afectara, llegarían rotas a la consulta del cirujano", describe el Dr. Valdés. 

2. HAY QUE CAMBIARLAS CADA 10 AÑOS: ¡FALSO!

Hasta hace pocos, se recomendaba recambiar las prótesis cada 10 años porque, a partir de este momento, el riesgo de rotura del implante aumentaba sensiblemente. "En la actualidad, con las nuevas prótesis de gel de alta cohesividad, esta tendencia está cambiando y podemos alargar mucho más estos tiempos -la mayoría de las mujeres no requerirán un recambio antes de 25 ó 30 años-, e incluso no será necesario el recambio, gracias a la gran resistencia de las prótesis", asegura el cirujano plástico Vicente Paloma (Barcelona, tel. 93 393 31 81). Eso sí, es importante realizar revisiones regulares de los implantes para comprobar su estado, mediante mamografía o resonancia. ¿Cuándo? Cada uno o dos años. 

3. PROVOCAN CONTRACTURA CAPSULAR: ¡DEPENDE! 

A veces, las prótesis se encapsulan y endurecen. "Dicha contractura es el engrosamiento de la cápsula perioprotésica de fribina, que forma naturalmente el organismo alrededor del implante una vez colocado, y que provoca un endurecimiento en el tacto de la mama", explica el cirujano plástico Jorge Planas (Barcelona, tel. 93 203 28 12). Solo pasa en uno de cada veinte casos y es una complicación que ha disminuido con la aparición de los implantes de superficie rugosa o texturizada y con los de cubierta de poliuretano. "Afortunadamente, la contractura puede revertirse cuando está en su fase inicial con 2 o 3 sesiones de ultrasonidos a la semana, durante dos o tres meses", según el doctor Valdés. También se han reducido mucho los casos cuando, antes de implantarlas, las prótesis se "bañan" en antibiótico. 

4. IMPIDEN DAR DE MAMAR: ¡DEPENDE!

"Si se implanta una prótesis por vía areolar o se tiene que cortar la glándula mamaria por algún motivo, los conductos que desembocan en el pezón destinados a transportar la leche, pueden cortarse y aumentar la tendencia de la mama a producir quistes durante la lactancia", advierte el Dr. Paloma. Por este motivo, precisamente, se suele optar por implantar las prótesis por el surco submamario o la axila, en lugar de por la areola mamaria, y se colocan por detrás de la glándula mamaria y debajo del músculo pectoral -evita daños a los nervios y conductos mamarios-, según el cirujano plástico Moisés Martín (Madrid, tel. 91 435 67 76).

5. NO PERMITEN HACER MAMOGRAFÍAS: ¡FALSO!

Según el doctor Paloma, "esto es completamente falso". "Los implantes -asegura- no suponen absolutamente ninguna contraindicación para poder hacer cualquier prueba de imagen sobre los pechos -ya sea mamografía, ecografía y resonancia magnética-. Las prótesis no pueden dañarse a causa de estas pruebas y tampoco producen ninguna distorsión de los resultados". Eso sí, una mujer con implantes debe advertirlo al radiólogo. ¿Por qué? "La mamografía se realiza provocando una compresión del busto que podría provocar una ruptura del implante. Este riesgo es mínimo con las prótesis de calidad, pero es mayor en las pacientes que portan las prótesis francesas de marca PIP".

6. HACEN QUE PIERDAS LA SENSIBILIDAD DEL PEZÓN: ¡DEPENDE!

"Solo si el cirujano ha decidido colocarlas a través de la areola. Por esta y otras muchas razones se utiliza mucho más el acceso por el surco mamario, lo que permite que la areola y su sensibilidad se mantengan intactas", asegura el Dr. Valdés. Y el Dr. Martín añade: "Es cierto que en el postoperatorio inmediato la paciente puede tener alterada la sensibilidad. Pero, al cabo de unas semanas, se estabiliza y vuelve a la normalidad".

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