Domingo, 27 de enero de 2013

EL CONFIDENCIAL

EDICIONES ANTERIORES

· ARCHIVO

moda

Anna Wintour, la embajadora que viste de Prada

Anna Wintour, la embajadora que viste de Prada

Laura S. Lara - Sígueme en    Twitter  - 08/12/2012

Anna Wintour, la veterana editora jefe del Vogue estadounidense, ha sido considerada por Barack Obama potencial candidata a ocupar la embajada del país en Londres o París, según los informes de Bloomberg y tal y como estos días han hecho público diferentes medios. Tras los rumores de los últimos meses, la noticia se ha hecho pública causando el revuelo esperado. Y es que Wintour no tiene, precisamente, un perfil diplomático.

El periódico The Guardian la nombró "alcaldesa no oficial" de la ciudad de Nueva York por ser una de las personas más poderosas en el mundo de la moda, estableciendo tendencias y consagrando a nuevos diseñadores. No obstante, con un salario de 5 millones de dólares al año y generosos beneficios como un presupuesto de 50.000 dólares para ropa, un chofer y una suite en el Hotel Ritz de París durante la semana de la moda, ¿qué interés puede tener Anna Wintour en el gobierno? Pues bien, su familia, influyente en la política y el periodismo desde hace generaciones, ha generado siempre un sentimiento de inferioridad en ella, con lo que este salto podría servirle para ganarse, por fin, el respeto que ansía entre los suyos. Por otro lado, su pareja, Shelby Bryan, trabajó como recaudador de fondos durante la presidencia de Bill Clinton, y ya se sabe que todo se pega.

Sea como sea, de lo que no hay duda alguna es del poder que ejerce en el mundo del lujo la mujer que inspiró la personalidad de la protagonista del libro y la película El diablo viste de Prada, y eso es lo que interesaría realmente a Obama. Ni qué decir tiene que esta perfeccionista dama de la moda tan criticada por sus exigencias a subordinados, fue de las que más fondos recaudaron durante la pasada campaña electoral, logrando cerca de 2,6 millones de dólares (según datos de The New York Times) como anfitriona de varios actos con personalidades y famosos de alto nivel tanto en Europa como en EEUU, diseñando una colección de ropa que hizo ganar a la causa 40 millones de dólares y organizando una cena de gala a 40.000 dólares el cubierto para quienes desearan compartir mesa con ella y con Sarah Jessica Parker. Aunque la Administración estadounidense prefiera no asociar su imagen a estas figuras 'ricas y famosas' en tiempos de crisis, lo cierto es que el compromiso de Anna Wintour con la presidencia se ha incrementado en los últimos años.

A sus 63 años, con su corte de pelo milimétrico y sus oscuras gafas de sol, Anna Wintour es, en resumidas cuentas, una de esas 'villanas' de cine que tanto gustan y que, según parece, terminará dando el salto al poder. El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, prefirió hace unos días no entrar en especulaciones al respecto, pero sostuvo que "ha habido diplomáticos muy eficaces en la historia de América que no han ascendido a través del cuerpo diplomático". Camey indicó también que Obama busca en todos sus nombramientos a personas "con talento y sabiduría", independientemente de su posición.

En EEUU es habitual ofrecer a colaboradores 'VIP' las mejores embajadas como agradecimiento a sus servicios altruistas. George W. Bush nombró embajador en Londres a un millonario tejano y a un empresario automovilístico que recaudaron millones de dólares para sus campañas. Y al actual embajador en Reino Unido, Louis Susman, sin experiencia alguna en la diplomacia, le llegaron a llamar 'la aspiradora humana' durante la elección de Obama por su don para 'absorber' billetes.

¿Londres o Francia?

The Guardian sitúa a Wintour, de padre inglés y madre norteamericana, en la embajada de Londres, siguiendo la tradición de nombrar a figuras ajenas a la diplomacia para ese puesto y teniendo en cuenta que Wintour nació en el Reino Unido. Sin embargo, los medios estadounidenses apuestan por la embajada francesa, por las conexiones de la editora de Vogue con la industria de la moda.

Según Bloomberg, Anna competiría por el codiciado puesto en Londres con Matthew Barzun, el presidente de finanzas de la campaña de Obama, quien también está interesado en el trabajo y es oficialmente el embajador en la Corte de St. James. Ambos se encuentran entre los mayores recaudadores de Obama en la citada campaña.

Por su parte, Marc Lasry, el socio gerente y fundador de Avenue Capital Management, codicia la embajada de París, según The Huffington Post, a la que ella también tendría posibilidad de acceder.

Michelle Obama podría tener la última palabra, pues también le debe una. Wintour fue la primera en intuir el enorme potencial de la Primera Dama en los medios, y consiguió poner su rostro en las portadas más importantes nada más aterrizar en la Casa Blanca. 

Compártelo en Facebook

Noticias Anteriores

Casa Botín: historia (y futuro) del restaurante más antiguo del mundo

Casa Botín: historia (y futuro) del restaurante más antiguo del mundo

Laura S. Lara

Fundado en 1725, Botín es el restaurante más antiguo del mundo según el Libro Guinness de los Records y uno de los referentes de la cocina tradicional en Madrid. Cada día, desde hace varios siglos, en sus...

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados