Los mejores pintxos de San Sebastián

Junto a Lyon y Tokyo, San Sebastián es sin duda una de las ciudades del mundo en las que mejor se come. Aquí la gastronomía es escuela, oficio y arte. No fueron los inventores del pincho, pero desde luego han superado a los demás y han sido precursores de la novelle cuisine. El pincho es la esencia de la cocina, una colección de pequeños bocados que tienen fuerza, sabor y potencia por sí solos. Toda una cocina condensada en un bocado.

Visitando una barra tras otra se disfruta de la mejor gastronomía, de una comida que se ha hecho seña de identidad en el mundo. Pero el ambiente y la gente también forman parte del espectáculo. En el casco viejo de San Sebastián, en una retícula de calles que se entrecruzan y sobre las cuales termina apareciendo siempre la imagen de una iglesia monumental, se concentran los mejores pinchos del mundo. Unas barras amplias y generosas que se ofrecen repletas de bocados de todo tipo, colores, texturas y sabores. Hasta aquí vienen gentes de todo el mundo para arremolinarse alrededor de una barra y poder probar así algunos de los más suculentos manjares del planeta.

Daniel Camiroaga