La guerra (civil) de Escrivá de Balaguer

No parece del todo coherente que un director manifiestamente agnóstico como Roland Joffé haya aceptado el dinero de hasta 100 inversores, muchos de ellos miembros numerarios
Fecha
Tags

    No parece del todo coherente que un director manifiestamente agnóstico como Roland Joffé haya aceptado el dinero de hasta 100 inversores, muchos de ellos miembros numerarios del Opus Dei, para reconstruir con aliento épico el nacimiento de la Obra. Sin embargo, el realizador británico ha demostrado a lo largo de su filmografía, donde destacan títulos como La misión (Palma de Oro en Cannes en 1986) o la oscarizada Los gritos del silencio que le interesan sobremanera los temas relacionados con la fe, el perdón o la intolerancia.

    Cabe entender precisamente Encontrarás dragones como una especie de secuela postmoderna de La misión, pues está construida básicamente bajo los mismos parámetros argumentales y con el mismo ritmo narrativo (cercano al hastío). Joffé reflexiona de nuevo sobre los diversos caminos que nos pueden llevar a la redención y enfrenta con este propósito, en una especie de dicotomía trascendental, la lucha de dos personajes con conceptos vitales opuestos (o quizá no tanto).

    There Be Dragons, título original de la cinta, describe la relación de amistad que entablaron desde la niñez Escrivá de Balaguer y Manuel Torres, quien abandonaría el seminario por falta de vocación. El filme se centra en reflejar cómo vivieron ambos la Guerra Civil Española, un contexto propicio para que afloren todo tipo de sentimientos y contrariedades en los personajes. Un escenario, en definitiva, lleno de dragones.
     
    Gracias a su naturaleza foránea, Joffé consigue algo inusual en el subgénero guerracivilesco: alejarse lo suficiente de los acontecimientos como para salvar todo maniqueísmo y presentar el conflicto como una guerra de derrotados, en ambos bandos. No debe ser por tanto casualidad que el también cineasta británico Ken Loach realizara con Tierra y libertad un fresco, comprometido con las ideas de izquierdas, sí, pero nada desdeñable del mismo conflicto.
     
    Casualmente, suenan ecos de El viento que agita la cebada, del propio Loach, por la que recibiría también la Palma de Oro, en algunos de los pasajes de Encontrarás Dragones, ya que en aquella dos hermanos luchaban en la guerra irlandesa en distinto bando, obligados a enfrentarse. A Joffé le interesan más, eso sí, los sentimientos y contrariedades que eso provoca que la cuestión puramente ideológica. Claro que, este distanciamiento con los hechos narrados acaba pasando factura. There be dragons reconstruye con cierto descuido histórico el conflicto. Joffé confeccionó en Argentina las trincheras de Madrid, con catedrales góticas de fondo, banderas actuales de España y armas que no se utilizaron en la batalla.
     
    Pecata minuta, porque donde verdaderamente naufraga la cinta es la elección de su estructura narrativa. Joffé se enfrenta a su primer guión en solitario y deja que su historia se pierda en un laberinto retórico plagado de personajes (demasiados), tramas y épocas. La narración en off de la historia, en la voz de un anciano Manuel Torres, se revela, a la postre, absolutamente innecesaria. Y su historia de reconciliación con su hijo en el Madrid de los ochenta es pura redundancia temática, una traba para una cinta que funciona mejor en los tonos sepias de la guerra, con una producción loable en su reconstrucción y una partitura apreciable de Stephen Warbeck (Shakespeare in love, Billy Elliot).
     
    Tal es el galimatías narrativo, que la figura de Escrivá de Balaguer acaba perdiendo protagonismo, hasta pasar finalmente a un discreto segundo plano, participando en la parte más poética y punible del film, con la excusa de que su guerra es otra en realidad. Puede que Joffé haya pretendido de este modo eludir cualquier posibilidad de que le acusaran de haber vendido su discurso a la elegía, por aquello de la financiación de la Obra. Y al final se queda a medio camino de todo: de una película épica, de una de autor, de un biopic laudatorio… Y puede que esto acabe por no contentar demasiado a nadie.  

    Más en Twitter.com/nachogay