Alfonso Díez: "Nunca aspiré a ser duque de Alba"

Tags > Alfonso Díez | Cayetana de Alba

Paloma Barrientos  -  05/10/2011

Alfonso Díez: "Nunca aspiré a ser duque de Alba"
 
Quedan apenas horas para que la historia de la duquesa de Alba y su novio tenga un final de película de amor y lujo. Hoy a la una de la tarde se convertirán en marido y mujer. Para la novia será su tercer matrimonio a una edad en la que otras damas venerables como ella se dedican a las novenas y a cuidar a los nietos. Alfonso, por su parte, nunca ha estrenado libro de familia y lo hace a lo grande, convirtiéndose en duque de Alba, un título que según ha explicado a Vanitatis: “Ni he perseguido ni me ha hecho falta. A mí solo me interesa que Cayetana sea feliz. Es una mujer impresionante capaz de cautivar a cualquiera”. 
 
Los días previos a la boda han resultado muy activos y emocionalmente desiguales. Alfonso rompe con su pasado, abandona su trabajo fijo, deja su piso y sus amigos de Madrid a cambio de una elección de vida aparentemente envidiable. Solo el tiempo se encargará de ubicar esta decisión como acertada o lo contrario. En cambio, la futura señora de Díez lo ha tenido más fácil porque, en esencia, en su día a día hay poca innovación.
 
La llegada de los invitados
 
Ayer a media tarde ya estaban los nueve familiares de Alfonso que acuden a la boda instalados en el hotel Eme, frente a la catedral. A las cinco se trasladaron al palacio de Dueñas para merendar con la reina de la casa y próxima incorporación a la saga Díez.
 
Después, Cayetana se quedó sola supervisando la decoración floral de la galería, de la capilla, el comedor y las habitaciones de los invitados. Órdenes y más órdenes al servicio para que todo estuviera en perfecto estado de revista. Los Díez cenaron juntos y se recogieron pronto porque al día siguiente había que madrugar.
 
Hoy, la previsión es un desayuno en familia y después Alfonso se irá del hotel en el coche con chófer de su futura mujer para recoger en casa de Vitorio y Luchino a la madrina. Carmen Tello ha elegido un vestido rojo Valentino, mantilla con recogido como los grabados de las damas sevillanas del XIX y unos pendientes de perlas de su madre.
 
En su casa sevillana, el palacio de Dueñas, Cayetana se preparará para su tercer “sí quiero”. El lunes, la peluquera Pepi había acondicionado su pelo para peinarselo ella misma como hace siempre. Tampoco deja que la maquille nadie. Son sus costumbres y no hay quien se las haga cambiar. A mediodía la duquesa será ya señora de Díez para el resto de su vida.
Compártelo en Facebook
 
los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados