“Alicia Koplowitz y Miguel Paes do Amaral, romance millonario”, titula la revista portuguesa Flash en portada para la sorpresa de todos. La publicación asegura que la pareja lleva saliendo más de un año y que él ya ha presentado a la empresaria como novia formal a su círculo de amigos más íntimo.

De confirmarse, se trataría de uno de los noviazgos más sonados de la alta sociedad. Con el vacío que ha dejado la reciente muerte de Rosalía Mera, Alicia y su hermana Esther, encabezan el ránking de las mujeres más ricas de España. Sólo Alicia amasa una fortuna de unos 2.000 millones de euros fruto de la herencia que recibió al morir su padre, Ernesto Koplowitz, fundador de FCC, y de su gran olfato para las inversiones. Además ostenta varios títulos nobiliarios como el marquesado de Bellavista y del Real Socorro.

Un perfil, en definitiva, muy similar al que posee Miguel Paes do Amaral en el país vecino. Está considerado uno de los empresarios más influyentes de Portugal por su labor en diversas compañías. Licenciado en Ingeniería Mecánica, Paes do Amaral es el anterior accionista mayoritario de Media Capital, un conglomerado de comunicación portugués que tiene la cadena de televisión TVI y varias emisoras de radio. En 2005, vendió sus acciones al Grupo Prisa para centrarse en sus negocios inversores en Quifel Holdings, que engloban desde libros de texto hasta la producción de vinos.

¿Quién es Miguel Paes?

Como Alicia,  por las venas de Miguel Paes do Amaral también corre sangre noble. Es el II Conde de Alferrade y miembro de la Orden de Malta. Además por parte paterna es descendiente de Pedro I de Brasil y IV de Portugal, y por la materna, del Conde de Narbonne- Lara, hijo bastardo de Luis XV de Francia, de Isabel Margarita de Farnesio y de Juan IV de Portugal. Una herencia familiar que le hace ser el propietario del palacio de Anadia en Mengualde, uno de los más importantes palacios barrocos de Portugal.

De su vida privada poco se sabe. El empresario no habla de asuntos del corazón con la prensa y cuando algún periodista se ha interesado por ese aspecto se ha limitado a recordar que “nunca hace comentarios de su vida personal”. Miguel Paes do Amaral se casó en 1983 con María Da Luz Lagos Amaral Cabral y con ella tuvo a sus dos hijas, de 26 y 22 años.  Sin embargo, tras casi tres décadas de matrimonio, la pareja decidió separarse en 2010. Desde entonces, a él no se le había relacionado con nadie. Hasta ahora.

Pero en su país de origen, la faceta más conocida de Paes do Amaral es la relativa a los negocios y a su pasión por el mundo del motor. Es piloto de carreras amateur y ha participado en importantes campeonatos. En el sector empresarial, el aristócrata es administrador de 73 compañías, lo que le convierte en el hombre de la Bolsa portuguesa con más cargos.

Problemas con el fisco

Si en España, en tiempos de crisis, el Ministerio de Economía y Hacienda se ha propuesto acabar con el fraude fiscal  poniendo en el punto de mira a las grandes fortunas, el homónimo portugués, donde la situación económica es aún más frágil que en nuestro país, inició una investigación que, bajo el nombre de ‘Operación Furacäo’, puso en tela de juicio la legalidad de las gestiones del por entonces propietario de Media Capital, Paes do Amaral. El Ministerio de Administración Pública le acusó de no haber presentado varias facturas entre 2001 y 2004 que entre todas ellas suman un total de 4,5 millones de euros, que según la prensa portuguesa, circulaban por empresas creadas en el extranjero con el objetivo de evadir impuestos. Finalmente, en 2010 el empresario liquidó las deudas fiscales (de 1,4 millones de euros) que tenía contraídas con Hacienda para evitar la acusación que estaba abierta contra él.

Este episodio contrasta con las labores humanitarias que Alicia Koplowitz lleva a cabo en nuestro país. En 1998 la empresaria creó la fundación que lleva su nombre y que se centra en ayudar a niños y jóvenes con problemas. Desde ese momento, esta es su mayor ocupación. Su faceta filantrópica ha sido reconocida en varias ocasiones. Quizá haya sido este perfil de mujer que toma conciencia de la realidad que vive, pese a su estatus, el que haya conquistado a este hombre de negocios.