exclusiva

Chabelita necesita todavía un año para poder divorciarse de Albalá

Su boda en Cancún se ha convertido en un verdadero problema. Pantoja madre está que trina. Hablamos su abogada

Foto: Chabelita y Alejandro Albalá en una imagen de archivo.
Chabelita y Alejandro Albalá en una imagen de archivo.

El divorcio de Chabelita y Alejandro Albalá se complica: no han presentado la demanda de mutuo acuerdo. Aparentemente, el marido no quiere saber nada del tema y, a pesar de los esfuerzos de la abogada de la hija de Isabel Pantoja y de la propia cantante, el procedimiento no finalizará, al menos, hasta dentro de un año, según ha podido saber Vanitatis en exclusiva. La letrada Cynthia Ruiz nos ha explicado las complicaciones y el estado actual del proceso.

Chabelita en una imagen de archivo.
Chabelita en una imagen de archivo.

La demanda, en un juzgado de Sevilla

Desde febrero, según ha explicado su abogada, ya había una separación oficial. Sin embargo, no ha sido hasta este lunes que la demanda ha sido presentada en el juzgado de familia de Sevilla. El motivo de que fuera en esta ciudad no tiene que ver con ninguna elección personal, sino por una cuestión legal, tal y como explica esta letrada habitual de la familia Pantoja.

El último domicilio oficial de la pareja fue precisamente Sevilla y de ahí que Ruiz haya seguido el protocolo establecido en un divorcio de estas características, complicado desde el inicio porque la boda se celebró en México, y haya presentado los papeles ante las instancias pertinentes de la capital hispalense.

No hace falta ir a México

A todos los efectos, y aunque no estuviera inscrito en España, Chabelita y Alejandro se convirtieron en marido y mujer oficialmente en la ceremonia que se celebró en las exóticas playas de Cancún. Además, para liar más la historia, en México no hay posibilidad de divorciarse por poderes como sí sucede en nuestro país. Al ser españoles, lo que se ha hecho es inscribir el matrimonio en el Registro Central Español y lo mismo se hará con el divorcio cuando haya sentencia. Algo que que no se producirá antes de un año.

Alejandro Albalá y Chabelita en una imagen de archivo.
Alejandro Albalá y Chabelita en una imagen de archivo.


Una situación manejable en la medida de lo posible de finalmente llegar a un acuerdo. En el caso de que se complique y derive en un litigio contencioso, el asunto se convertirá en una auténtica pesadilla para ambos.

Según las leyes mexicanas, en este caso los dos cónyuges deben estar domiciliados en el país y, además, las vistas para la disolución del matrimonio deben ser presenciales, lo que implicaría no solo tener que domiciliarse en cualquier ciudad mexicana, sino además volver a verse las caras en un juzgado de allí.

Los Pantoja, "dispuestos a negociar"

Un problema de proporciones faraónicas, ya que según explican las fuentes consultadas, "ninguno de los dos estaría por la labor de viajar al lugar en el que decidieron casarse". Sobre todo Alejandro, que desde que se planificó el divorcio no ha vuelto a dar señales de vida. Y eso que en un primer momento, la pareja se planteó en el mes febrero una ruptura amistosa y hasta incluso hubo conversaciones que, muy a su pesar, finalmente no solucionaron nada y provocaron el corte radical de la comunicación entre ambos.

A día de hoy, ni Chabelita ni nadie de su entorno conocen con exactitud cuáles son las pretensiones de Alejandro Albalá respecto a los beneficios del acuerdo de divorcio, aún por redactar. De hecho, han llegado a confesar a Vanitatis que si estas tuvieran un matiz económico, “se podría negociar” con tal de poner punto y final a esta historia lo antes posible.

Para empezar, le corresponde la mitad del dinero que la pareja ganó con las exclusivas durante los cinco meses que estuvieron casados en gananciales, por lo que desde la familia no descartan que todo pueda arreglarse fijando una cifra con la que todos ganen.

Isa no hace caso a su madre

"Quien está sufriendo es Isabel Pantoja. Isa no hace caso a nadie y tampoco a su madre, que es la que tiene que resolver", aseguran.

Según confirman a Vanitatis fuentes cercanas a la pareja, "esta historia se tendría que haber solucionado en muy poco tiempo. Ponerse de acuerdo Isa y Alejandro, firmar y en un mes solucionado. La boda fue una chiquillada, pero los efectos legales son importantes. Ninguno de los dos se puede casar si no hay un divorcio. Sería bigamia. Ni ellos sabían lo que hacían y pensaban que era un trámite social como los que se casan por el rito balinés o zulú".

Isabel Pantoja y Kiko Rivera en una imagen de archivo.
Isabel Pantoja y Kiko Rivera en una imagen de archivo.


Parece que la exclusiva no funcionó y hasta que no se publicaron las fotos, Isabel Pantoja no supo la tontería (ni las consiguientes consecuencias importantes) que había cometido su hija. "Han demostrado una gran irresponsabilidad que ahora va a costar deshacer", han confesado sus amigos a este medio.

Fue entonces cuando Isabel Pantoja entró en acción. Bien asesorada, puso el caso de la metedura de pata de su hija en manos de Cynthia Ruiz, quien se está encargando de deshacer este entuerto del que sin duda han aprendido todos una buena lección.

Tienes un dispositivo móvil iOS o Android? Descarga la APP de Vanitatis en tu teléfono o tablet y no te pierdas nuestros consejos sobre moda, belleza y estilo de vida. Para iOS, pincha aquí, y para Android, aq.
Noticias

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios