Homenaje en Las Ventas a Luis Lezama: el último adiós de la infanta Elena al cura que daba trabajo a los exreclusos
La infanta Elena presidirá en Las Ventas el emotivo homenaje a Luis Lezama, el "cura tabernero" que revolucionó la hostelería solidaria y fue confidente espiritual de la familia Borbón-Grecia
Luis Lezama falleció el 11 de enero de 2025. Fue siempre un referente en la familia Borbón-Grecia junto al sacerdote castrense Serafín Sedano. Ambos eran parte importante en las celebraciones religiosas de los miembros de la Casa Real y sus allegados.
El “cura tabernero”, como se le conocía, fue el primer religioso que se dedicó a la empresa privada. Contaba que fue a ver al obispo Tarancón —el monseñor que odiaban los franquistas— para explicarle lo que quería hacer. Y le dio permiso.
Montó La Taberna del Alabardero, en la que los trabajadores, en su mayoría exreclusos, sin futuro ni horizonte, tenían contrato laboral. Al principio, el “bar del cura” solo tenía tapas, pero era uno de los lugares donde mejor se tiraban las cañas. Después, con el tiempo, abrió el Café de Oriente con la misma estrategia. Y lo más constructivo de esos inicios fue que se corrió la voz en el mundo carcelario de que había un cura que no daba la lata con los pecados y no exigía arrepentimiento para trabajar. Si a alguien se le ocurría llevarse algo que no le correspondía, la absolución la recibían con triple turno para fregar.
El sacerdote Luis Lezama. (Efe)
Luis Lezama, un vasco recio, hizo de todos esos muchachos que salían de la cárcel un grupo de profesionales cuyos amigos y familiares siguen formando parte de ese hilo conductor y solidario que creó.
Y no solo estableció, a través de sus tabernas, un vínculo afectivo con sus trabajadores, sino también con la familia real. El príncipe Felipe y las infantas solían dejarse caer por sus locales. Y, por supuesto, los primos Gómez-Acebo, Zurita, Borbón-Dos Sicilias y el resto de familiares alternativos, para disfrutar de la vida. Y en la cara B, y como rasgo estrictamente religioso, Luis Lezama estuvo presente en el hospital cuando falleció Fernando Gómez-Acebo, hijo de la infanta Pilar. Ese día triste la reina Sofía también quiso estar en esos momentos tan difíciles de tránsito.
El próximo 30 de abril la infanta Elena será la encargada de mostrar ese cariño y afecto a Luis Lezama en la plaza madrileña de Las Ventas. El “cura tabernero” era también un aficionado a los toros y mantuvo siempre una relación de amistad profunda con el mundo taurino. En la sala Antoñete de dicho coso se va a presentar públicamente una muestra sobre la vida y obra de Lezama bajo el título “El cura de los maletillas”.
A ese acto no solo asistirá la duquesa de Lugo, sino también amigos y antiguos empleados a los que el sacerdote dio la posibilidad de tener un horizonte de futuro. La parte más oficial estará representada por el consejero de Cultura y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco Serrano, y la delegada de la Junta de Andalucía en Madrid, Teresa Astolfi.
Luis Lezama falleció el 11 de enero de 2025. Fue siempre un referente en la familia Borbón-Grecia junto al sacerdote castrense Serafín Sedano. Ambos eran parte importante en las celebraciones religiosas de los miembros de la Casa Real y sus allegados.