La escritora Almudena de Arteaga revive la historia de España en el castillo de los Mendoza
La duquesa del Infantado celebró sus 25 años de matrimonio con una fiesta temática en la que cerca de 150 invitados recrearon distintas épocas históricas
Almudena de Arteaga y su marido José Ramón Fernández de Mesa. (Cortesía)
Almudena de Arteaga, duquesa del Infantado, y su marido, José Ramón Fernández de Mesa, quisieron celebrar por todo lo alto sus bodas de plata. Y lo hicieron el pasado 1 de mayo. Con ese motivo reunieron, en el castillo de los Mendoza, —también llamado Manzanares el Real— a familiares y amigos de toda la vida, llegados desde distintos puntos de España y también del extranjero para la fiesta.
El matrimonio buscaba una celebración diferente, con un hilo conductor muy especial: un homenaje a la Historia de España. Los 150 invitados debían acudir caracterizados como protagonistas de distintas épocas. Desde Isabel la Católica hasta el marqués de Santillana, pasando por el Gran Capitán, distintas versiones de la duquesa de Alba, Eugenia de Montijo o Agustina de Aragón. Tampoco faltaron figuras como Trajano, Adriano, Cristóbal Colón o personajes más populares como Curro Jiménez y los bandoleros. También la princesa de Éboli, el general Castaño, Isabel de Zendal, entre otros muchos personajes.
La familia Fernández de Mesa. (Cortesía)
Almudena de Arteaga con sus amigas de toda la vida: María López Ibor, Belén Villalonga, Marta Segimon, Paloma Martínez de Aguilar, Marina Segovia, Sonsoles Seoane, María Segimon, Ann Goizueta, Rocío Olabarría. (Cortesía)
Los anfitriones eligieron dos personajes relacionados con su historia familiar. Almudena de Arteaga se vistió en Catalina de Aragón, protagonista de uno de sus libros, mientras que su marido, José Ramón Fernández de Mesa, optó por un uniforme de gala de la Real Armada del siglo XVIII, en un guiño a su carrera como marino. Hubo coincidencias llamativas, como las cuatro invitadas que representaron a distintas duquesas de Alba, desde el retrato de Francisco de Goya hasta la recordada Cayetana Fitz-James Stuart en sus últimos años.
Antonio Pulido, presidente de Cajasol, y Manuel Estrella, presidente de la Audiencia Provincial de Cádiz, como los bandoleros de Curro Jiménez. (Cortesía)
Iñigo Fontcuberta y Ana Arteaga, condesa de Santiago, de Hernán Cortés y la Malinche. (Cortesía)
La propia Almudena me da las claves de la reunión histórica en las que han invertido cerca de tres meses y cuyo resultado ha sido muy satisfactorio: "Queríamos hacer algo que tuviera un significado importante en nuestras vidas. Hoy en día es mucho más necesario celebrar enamorados el cuarto de siglo de nuestro proyecto vital que el primer aniversario de boda".
Gonzalo de la Cierva vestido del Gran Capitán. (Cortesía)
Cristina Plá y Pilar von Knoblock vestidas de Agustina de Aragón. (Cortesía)
También cuenta que han sido ellos los que se han encargado de organizar lo que rodeaba al recordatorio de su vida en pareja: "Hasta los menús los he diseñado yo". "Mis amigas iban vestidas de algunos de los personajes de mis libros. Abarco casi cinco siglos a través de mis 23 novelas donde homenajeo a mujeres de la historia de España", explica. Tres de ellas se vistieron de Eugenia de Montijo, dos de Isabel de Cendal, dos de Agustina de Aragón y, por supuesto, las bandoleras.
Teresa Anchustegui, marquesa de Cea, hija de Almudena de Arteaga. (Cortesía)
Su faceta de escritora
Almudena de Arteaga solo tiene una novela de ficción. Pronto abandonó ese sector y centró su dedicación literaria en los temas que forman parte de su bibliografía actual. La última protagonista es Felicitas Gálvez, una criolla americana que vivió en Nueva Orleans y se casó con Bernardo de Gálvez. que acabó siendo virrey de la Nueva España. Ella murió en Aranjuez. Una trayectoria muy peliculera.
La duquesa del infantado es empresaria y compagina difícilmente su faceta de escritora. "Necesito al menos cuatro meses un poco libres y seguidos para estar inmersa en la evolución de los personajes. Desgraciadamente, llevo año y medio en el que no puedo porque tengo varios frentes empresariales abiertos. En cuanto pueda, volveré porque la historia la tengo en la cabeza. Yo me siento escritora, lo que pasa es que la vida nos lleva por otros caminos".
El castillo de los Mendoza, un lugar especial
El castillo de los Mendoza o de Manzanares El Real, como se conoce coloquialmente, es ya de por sí un lugar especial que no necesitaba adornos más allá de flores en las mesas. "Se colocaron estandartes y la bandera de España en la torre. Hay unos jardines maravillosos que la Comunidad de Madrid cuidó mientras los tuvo bajo su protección y, como digo, no hacía falta llenarlo de nada más".
Los invitados durante la celebración. (Cortesía)
"Desde que nos devolvieron el castillo hemos hecho una inversión económica muy importante. Estamos a la espera de que el ayuntamiento de Manzanares nos dé la licencia de apertura pública. Tenemos todo en orden y legal. Además, favorecería a los comercios, restaurantes y locales de la zona. Para nosotros es una responsabilidad cuidar este legado considerado un BIC —bien de interés cultural— que tiene quinientos años", apunta. Con este aniversario., Almudena de Arteaga quiere "dar gracias a Dios y pido a que me ayude a conservarlo".
Almudena de Arteaga, duquesa del Infantado, y su marido, José Ramón Fernández de Mesa, quisieron celebrar por todo lo alto sus bodas de plata. Y lo hicieron el pasado 1 de mayo. Con ese motivo reunieron, en el castillo de los Mendoza, —también llamado Manzanares el Real— a familiares y amigos de toda la vida, llegados desde distintos puntos de España y también del extranjero para la fiesta.