Los Reyes navegan de prestado con la Somni
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Los Reyes navegan de prestado con la Somni

Desde que la Casa Real decidiese no exhibir tan a menudo el yate Fortuna fuera de Porto Pi, por eso de no hacer ostentación en tiempos

Desde que la Casa Real decidiese no exhibir tan a menudo el yate Fortuna fuera de Porto Pi, por eso de no hacer ostentación en tiempos de crisis, la lancha Somni ha ido cobrando protagonismo en Marivent. Al igual que en veranos anteriores, este año la Reina ha vuelto a salir del palacio mallorquín para viajar a bordo de esta embarcación que está dedicada al uso exclusivo del Rey. Pero, ¿a quién pertenece la Somni?

Mientras que el Fortuna está incluido en el catálogo de Patrimonio Nacional, que además se encarga de su mantenimiento y cuidado, Vanitatis ha podido saber que la Somni, con dimensiones mucho más modestas, pertenece al empresario Josep Cusí, gran amigo del Rey y armador del Bribón, el velero en el que navegó el monarca cuando participaba en las regatas.

De esta forma, se guarda el Fortuna, cuyo depósito cuesta más de 25.000 euros, y la Primera Familia, desde Iñaki Urdangarin hasta la Reina, puede navegar de prestado en esta embarcación con la, como ya hicieron en su momento con el yate real, suele viajar hasta la isla de Cabrera para encontrar tranquilidad y alejarse de los paparazzi

El coste de adquirir una lancha de similares características a la Somni, con más de quince metros de eslora, puede ascender al medio millón de euros, siempre dependiendo del equipamiento. Cuenta con tres cabinas y dos aseos, con una capacidad total para diez personas. Además, es posible alquilar uno similar durante una semana en los muelles de Palma, pero previo desembolso de un importe superior a los 13.000 euros por los siete días, sin contar con el combustible.

Los yates de Su Majestad

Antes de que los empresarios y banqueros baleares regalasen el Fortuna a Su Majestad, por valor de 3.000 millones de las antiguas pesetas, don Juan Carlos ya había utilizado otras tres embarcaciones con el mismo nombre en las aguas baleares: el primero fue un regalo de bodas de su suegro, Pablo de Grecia; el segundo formó parte de un presente de Viudes, un empresario de Astilleros Viudes; y el tercero un agradecimiento del Rey Fahd, de Arabia Saudí.

Aunque sin duda uno de los más especiales fue el yate Giralda, propiedad del Conde de Barcelona. Un colectivo de monárquicos juanistas se lo regaló en 1956, pero lo solía utilizar su hijo en Palma. En 1993 decidió ceder este barco a la Armada para que fuese destinado a buque escuela de formación de guardamarinas de la Escuela Naval de Marín. Desde entonces, el rey de los yates ha sido el Fortuna, aunque ahora la crisis haya provocado la salida de la Somni.