Un cumpleaños atípico para la reina Sofía
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Un cumpleaños atípico para la reina Sofía

No será éste un cumpleaños como los demás para la reina Sofía. Hace un año ni siquiera imaginaba que durante los 12 meses siguientes su yerno

No será éste un cumpleaños como los demás para la reina Sofía. Hace un año ni siquiera imaginaba que durante los 12 meses siguientes su yerno Iñaki Urdangarin iba a ser imputado por el caso Nóos, su marido protagonizaría un polémico viaje a Botsuana tras el que surgió el nombre de Corinna, su nieto iba a sufrir un accidente con un arma, que ella misma tendría que demandar a una agencia por utilizar su imagen en un anuncio que publicitaba infidelidades o que varios libros recogerían asuntos privados de ella y su familia. La esposa de don Juan Carlos cumple este viernes 74 años y la celebración en esta ocasión apenas se parecerá a las anteriores.

Poco ha trascendido sobre la efeméride, tal y como suele ser la política habitual de Zarzuela en este tipo de eventos privados, aunque todo apunta a que doña Sofía disfrutará de este día en compañía de su hermana, su gran apoyo. "La princesa Irene es su refugio", señala en conversación con Vanitatis Carmen Rigalt.

"Ha sido un año muy duro. Doña Sofía se ha enfrentado a una situación difícil en el seno de su familia. Su posición es muy complicada y tiene un gran dilema porque por un lado acepta lo que decide el Rey con respecto a Iñaki Urdangarin, pero por otro no quiere dejar sola a su hija y nietos. Y todo ello, además de hacer frente a los medios de comunicación por primera vez, lo ha hecho con dignidad y elegancia y sin necesidad de montar números", confiesa a este medio Carmen Enríquez, autora junto a Emilio Oliva del libro Doña Sofía, la reina habla de su vida.

Para la Rigalt, la reina ha ido "de menos a más" y ha sabido suplir su ausencia de naturalidad, espontaneidad y facilidad de palabra con el don de la oportunidad para las fotografías. "Siempre encuentra el momento perfecto para la instantánea, ya sea con un niño o con un animal. Facilita el trabajo a los fotógrafos porque da mucho juego. En este sentido, le sucede lo mismo que a Esperanza Aguirre", señala.

Jaime Peñafiel, por su parte, hace hincapié en que esa escasez de ocurrencias no le ha beneficiado, puesto que cuando ha querido combatirla no ha hecho sino "meter la pata", como cuando viajó a Washington para ver a su hija sin la aquiescencia del Rey. "Las pocas veces en las que ha querido ser espontánea ha metido la pata. Ha dejado de ser la gran profesional que era. También porque está sufriendo. Lleva ese sufrimiento de una manera muy digna, pero lo cierto es que el balance de su vida, y ella lo estará haciendo ahora, es desastroso. Ha sido una desgraciada desde que se casó con don Juan Carlos", asegura.

La fortaleza de doña Sofía en estos 50 años de matrimonio con el Rey es otro de los rasgos más destacados de su personalidad, según Pilar Eyre, autora de La soledad de la Reina. "El hecho de que los españoles ahora conozcamos su auténtica situación le ha dado una gran seguridad en sí misma. Se nota que ya no tiene que disimular y ha ampliado su círculo de amistades, incorporando a unos primos alemanes. Ahora muchas mujeres no son juancarlistas, sino sofiístas.

Eyre apoya su versión recordando una de las anécdotas que tienen a la reina como principal protagonista. "Un día los reyes estaban presidiendo una ceremonia en las descalzas reales. Ella se retrasaba y el Rey se impacientaba, por lo que envió a uno de sus hombres a apremiarla. Cuando éste le dijo 'Vamos señora, que al final os meteréis a monja de clausura', ella le espetó: 'No sería mala idea que se metiera él'. Por una vez, fue ella la que mostró el gen Borbón".

"La Reina tiene mucho sentido del humor"

En todo este tiempo, la reina "ha cambiado mucho", afirma Carmen Enríquez. "Antes era mucho más estricta y seria. Ahora se ha abierto y se ha hecho mucho más comprensiva. No tiene complejos y es muy simpática, pero no lo exterioriza, porque es reflexiva e introvertida. Realmente la gente no conoce a la Reina. Aunque no lo parezca, ella tiene mucho sentido del humor, lo que no quiere decir que sea graciosa, porque no cuenta chistes como así hace el Rey", desvela. Una opinión que, en cierta forma, comparte con Rigalt, para quien doña Sofía es mucho más ingenua, discreta y contenida que su marido. "Ahora vive una época algo más plácida, porque durante mucho tiempo le hemos adjudicado un victimismo que ella ha sabido afrontar con una sonrisa y mucho aguante".

También Pilar Urbano, autora de La Reina, muy de cerca, cree que la doña Sofía es una mujer "muy divertida y muy expresiva. Eso sí, lo es en las distancias cortas, en su ámbito privado. Ella siempre dice que tiene dos vidas y que depende cuál le toque cambia la cara. Cuando uno la conoce no se sorprende de que haga aguadillas a sus sobrinos o a sus nietos o que juegue a las cocinitas con Irene Urdangarin y la infanta Leonor hasta arrugarse la ropa".

Infanta Sofía Fundación Reina Sofía