Letizia vive una persecución 'de película' en pleno centro de Madrid
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los paparazzis la siguieron EN MOTO

Letizia vive una persecución 'de película' en pleno centro de Madrid

La futura reina de España ha vuelto a salir de compras acompañada de su séquito de escoltas, que una vez más, tratan de evitar a toda costa, que sea fotografiada

Foto: La princesa, en una fotografía de archivo (I. C)
La princesa, en una fotografía de archivo (I. C)

La futura reina de España ha vuelto a salir de compras acompañada de su séquito de escoltas, que una vez más, tratan de evitar a toda costaquesea fotografiada.Mientras don Juan Carlos se recupera de su exitosa operación de cadera y su marido celebra sus bodas de plata como guardia marina en la escuela naval de Marín, la princesa de Asturias intenta dar normalidad a su vida y se concedió un momento de relax en solitario disfrutando este viernesde una mañana de tiendas por la Milla de Oro de Madrid. Sin embargo, acabó viviendo una escena que parecía salida de una película de acción de Hollywood.

Sus únicos acompañantes eran su inseparable equipo de seguridad, que, pretendiendo conseguir que Letizia pasase lo más desapercibida posible, la trasladaron, pasadas las 12 del mediodía, a la tienda de su diseñador fetiche, Felipe Varela, introduciéndola en el interior del edificio, dentro del vehículo oficial, para evitar así que los paparazziconsiguiesen la deseada instantánea.Pero el impresionante despliegue realizado por sus escoltas no logró pasar inadvertido para los fotógrafos.

Más de ocho personas, hombres y mujeres, repartidos en tres coches y una moto, que se sitúaron en los alrededores y en el lugar dónde se encontraba doña Letiziapara asegurar y controlar todo el perímetro.Localizada la Princesa, los fotógrafos también ocuparon su puesto y se dispersaron por los alrededores para aguardar los posteriores movimientos de la futura reina, a la caza de la mejor instantánea.Pero la presa no erafácil. Cuando doña Letizia salió del establecimiento y se introdujo en el coche, comenzó la marcha seguida por sus vehículos de seguridadque hicieron todo lo necesario para evitar que los paparazziconsiguiesen su objetivo.

Lo que comenzó como un seguimiento más para los fotógrafos, acabó convirtiéndose en una persecución de película.Los cuatro vehículos de seguridad intentaronn cortar el paso de las cinco motos en las que se movían los paparazzi, con la consiguiente alteración del tráficoen hora punta de Madrid. La comitiva real aceleró e intentó esquivar y despistar a los fotógrafos por pleno centro de la capital, cerrándole el paso hasta llegar a la céntrica plaza de Colón, dónde uno de los coches de seguridad de doña Letizia activó los diferentes dispositivos, sirena incluida, exigiendo la parada inmediata de los fotógrafos en el lateral de la calzada, momento en el que el coche dónde se encontraba la Princesa aprovechó para alejarse del lugar.

Sólo una par de ellos consiguieron continuar el seguimiento, hasta ser igualmente interceptadosa medio camino de Zarzuelapor el escolta que circulaba en moto.En ambos puntos, a los paparazzise les pidió carné de identidad, acreditación de prensa e, incluso, a algún otro, los papeles del vehículo, mientras fueron interrogados acerca de su labor y se cotejaron todos sus datos con la centralcon la que se comunican a través de sus walkies y dispositivos móviles. "¿Nos podemos ir ya?", preguntaron los fotógrafos. Al final, fueronretenidos hasta que doña Letizia llegó a palacio, momento en que los escoltas recibieron el correspondiente aviso y permitieron a los fotógrafos continuar con su camino.

Doña Letizia controla perfectamente el trabajo de los paparazi. Ella decide cuando pueden hacerle fotos, como en el paseo que dio con su marido, por el Madrid de los Austrias o, cuando salían del cine o del teatro, la pasada semana…Pero también, cuando a toda costa, quiere evitarlo.Sea como fuere, la princesa ha conseguido su propósito. Por ejemplo, ninguna instantánea que pueda ilustrar esta información.

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