Logo El Confidencial
declaraciones con motivo de su 50 cumpleaños

La infanta Elena, en una reveladora entrevista: "Separarme fue una decisión difícil"

La infanta Elena, que cumple 50 años el viernes, expresa en una entrevista con la agencia EFE cuestiones sobre la monarquía y su propia vida

La infanta Elena, que cumple 50 años el viernes, expresa en una entrevista con la agencia EFE su "inquietud" ante el distanciamiento ciudadano de las instituciones, su disgusto por algunas "situaciones incómodas" en referencia velada al descenso de popularidad de la monarquía y habla de algunas de las decisiones más importantes de su vida, entre las que se encuentra la de separarse de Jaime de Marichalar. Sobre aspectos como el del polémico 'caso Nóos' prefiere no pronunciarse. 

En sus respuestas, doña Elena valora que el Rey les haya transmitido a ella y a sus hermanos "la cultura del esfuerzo" para que actúen "superando las dificultades", recuerda que don Juan Carlos siempre ha demostrado una "enorme capacidad de superación" y destaca de su madre que es "un ejemplo de saber hacer y estar".

En el plano personal, afirma estar "bastante satisfecha" con la vida que lleva, ve a sus hijos como "unos chicos más de su generación" que "buscan sus propios límites", cita el nacimiento de ambos y su boda entre los mejores momentos de su vida y menciona como uno de los más difíciles la decisión de separarse y después divorciarse.

La hija mayor de los Reyes prefiere no hablar del "caso Nóos", ni del debate abierto sobre si el Rey debería abdicar; tampoco se pronuncia sobre las propuestas de reforma de la Constitución para suprimir la preferencia del varón sobre la mujer en la línea sucesoria.

Doña Elena recibió a la agencia EFE a principios de diciembre en la sede de la Fundación Mapfre, donde trabaja desde 2008 como directora de proyectos culturales y sociales, y allí se captaron las imágenes que acompañan la entrevista. La infanta tiene un pequeño pero luminoso despacho, desde el que se ve la gran bandera nacional de la madrileña plaza de Colón y en cuya mesa y estanterías destacan fotografías y dibujos realizados por sus dos hijos, Felipe Juan Froilán y Victoria Federica.

A continuación, algunas de las respuestas de la infanta sobre cuestiones personales o sobre la crisis que vive la institución monárquica en los últimos años:

Sobre la institución monárquica:

Estoy contenta de la labor de representación institucional que llevo a cabo. Tuve la suerte de comenzar acompañando a los Reyes junto a mis hermanos, desde muy pequeños. Y poder vivir, en directo, actos y situaciones muy especiales tanto a nivel institucional como personal.

He estado y sigo dispuesta a representar a España y al Rey; siempre. Nunca he puesto ni pondré inconvenientes.

Sobre los Reyes:

Agradezco a los Reyes, también como padres, todo su apoyo y la educación que nos han inculcado y que me ha servido para formarme a lo largo de mi vida.

Nos ha trasmitido (el Rey) desde niños la cultura del esfuerzo, para que actuemos superando las dificultades que se nos presenten.


He tenido la suerte de tener como madre a una Señora, con mayúsculas, tanto en su faceta de Reina como de madre y de mujer. Cada día es un ejemplo de saber hacer y estar. Como Reina, es un orgullo ver su entrega a nuestro país y el esfuerzo continuo por hacer las cosas bien.

Como madre, nos ha educado en la tolerancia, en el respeto y en el cariño y siempre ha sido esa madre cercana, tanto a sus hijos como lo es ahora a sus nietos.

Como mujer, su adaptación a las diferentes situaciones que se le plantean; su lucha por la mejora de las condiciones de las mujeres en numerosas comunidades y países, su apoyo incondicional para fomentar al máximo el desarrollo de las colectivos más necesitados de todo el mundo. Todo ello ha hecho que se convierta en un ejemplo, no solo para mí, sino también para mucha gente.

Sobre el distanciamiento ciudadano de la monarquía: 

Me inquieta este distanciamiento actual hacia las instituciones. Y, por supuesto, me disgustan las situaciones incómodas que se producen.

Sobre los mejores y los peores momentos de su vida: 

En mi vida, como en la de los demás, ha habido buenos momentos que recuerdo con cariño y situaciones dramáticas que me evocan tristeza. Pero todas las ocasiones me han ayudado a ir forjando mi carácter y a aprender a solventar las situaciones más complicadas y a disfrutar de las positivas.

Entre los mejores, el más significativo es el de la proclamación de mi padre como Rey de España. Asistí a ello cuando tenía 12 años, junto con mi madre y mis hermanos. Hay también lugar en mi memoria para otras muchas buenas ocasiones: los años pasados con mi familia en casa, en viajes; con mis amigas en el colegio; la emoción de ver a mis hermanos como abanderados olímpicos en Seúl y Barcelona; el terminar mis estudios universitarios: primero como diplomada en Profesorado de Educación General Básica y más adelante como licenciada en Ciencias de la Educación; mi boda, el nacimiento de mis dos hijos.

Lo más triste, el fallecimiento de mis abuelos la Reina Federica de Grecia, Don Juan y Doña María (Condes de Barcelona). Y, desde luego, todas las ocasiones que me han situado cerca del sufrimiento por las víctimas del terrorismo y junto a los familiares de los afectados por accidentes y desastres naturales. Y, entre los más difíciles, la decisión de primero separarme y después divorciarme.

Sobre la educación de sus hijos: 

Los padres debemos poner siempre todo el empeño posible en educar y formar a los hijos. Hay que estar pendientes, ayudarles y al mismo tiempo darles la libertad suficiente para que generen oportunidades que les permitan crear su propia autonomía y que desarrollen su propia vida.

La educación que intento transmitir a mis hijos no varía de la que me gustaría que tuviesen si no me hubiese divorciado. Los matices diferentes que un padre o una madre pueden aportar, por su forma de ser, a sus hijos pueden ofrecerse sin la necesidad de vivir en la misma casa. Creo que no se puede ser "ex-padre" o "ex-madre" y que cada uno busca lo mejor para sus hijos.

Los veo como unos chicos más de su generación. Se esfuerzan en sus estudios, intentan desarrollar su personalidad y buscan sus propios límites, dentro del marco que les fijamos su padre y yo. Como he dicho antes, miro hacia el futuro con optimismo. Creo que mis hijos formarán parte de un país capaz de superar las adversidades y con una juventud preparada. Espero que Felipe y Victoria formen parte de ella y disfruten como he podido disfrutar yo.

Sobre la vida que imaginaba de niña:

Estoy muy contenta de seguir ayudando a España en lo que puedo, de mi familia, de mantener muchos amigos desde mi época colegial, de la hípica, de la vela, del esquí y de haber podido añadir más a lo largo de estos años.
 

Casas Reales
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios