Logo El Confidencial
TESTIGOS ASEGURAN QUE SE LE VE alegre

Las felices vacaciones de Don Juan Carlos

Poco se ha sabido de los movimientos de Don Juan Carlos desde que abdicara y su hijo asumiera la jefatura del Estado. Ahora dispone de más libertad

Foto: El rey Juan Carlos en una imagen de archivo (Gtres)
El rey Juan Carlos en una imagen de archivo (Gtres)

Mientras Don Felipe y Doña Letizia combinaban su agenda oficial con unos días de descanso junto a sus hijas, y la reina Doña Sofía disfrutaba de la compañía de sus nietos en el palacio de Marivent, el paradero de Don Juan Carlos hasta la fecha ha sido una incógnita. Según ha podido confirmar Vanitatis, el monarca ha pasado la mayor parte del verano en Madrid, donde cada día ha salido a comer o cenar en buena compañía. 

Desde el segundo plano que ahora ocupa, Don Juan Carlos está disfrutando de una etapa de su vida en la que ante la escasez de actos institucionales goza de más tiempo libre para reunirse con amigos y amigas con los que queda para cenar o comer. Desde que el pasado mes de junio anunciase su abdicación muchas cosas han cambiado en la vida del monarca emérito. Entre ellas una mayor libertad a la hora de decir dónde y con quién desea pasar su tiempo libre, que durante estas vacaciones solo se ha visto interrumpido por su viaje a Colombia a principios de agosto para la toma de posesión del presidente Santos.

El rey Juan Carlos durante un regata en Palma (Gtres)
El rey Juan Carlos durante un regata en Palma (Gtres)
La salud del Rey y sus problemas de movilidad han provocado que haya tenido que abandonar dos de sus aficiones favoritas, la vela y la caza, por lo que Palma de Mallorca y las fincas de sus amigos han sido sustituidas durante este verano por lugares de ocio en Madrid. Durante julio y agosto, tal  y como ha podido saber este portal, Don Juan Carlos ha salido prácticamente todos los días del palacio de La Zarzuela. Restaurantes como el Paraguas, El Bodegón, con cuyo dueño mantiene una estrecha relación desde hace años, y algún establecimiento de El Pardo han sido el centro neurálgico del monarca. En ocasiones algunas de estas comidas comenzaban alrededor de las dos de la tarde y se alargaban hasta las nueve de la noche, en otras directamente se reunía para cenar.

Siempre vestido de manera informal, mucho más relajado y rompiendo las normas de protocolo, Don Juan Carlos se despedía de las mujeres con dos besos en la mejilla. El Rey ha visto reducido su servicio de escoltas, por lo que en ocasiones ha sido algún amigo o él mismo quien ha tenido que coger el bastón que continúa necesitando para andar, algo que hasta el momento hacía su equipo de seguridad.

Según algunos testigos con los que ha podido hablar Vanitatis, a Don Juan Carlos se le ve feliz y a pesar de que en ocasiones durante estos dos meses ha sido consciente de que estaba siendo el centro de todas las miradas, en especial de algunos fotógrafos que querían inmortalizar el momento, no ha hecho nada por evitarlo, ni disimilarlo, limitándose únicamente a sonreír.

Casas Reales
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
19 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios