La infanta Cristina viaja a Barcelona para arropar a la familia de José Manuel Lara
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ACUDIÓ EL LUNES POR LA MAÑANA AL TANATORIO

La infanta Cristina viaja a Barcelona para arropar a la familia de José Manuel Lara

De forma casi clandestina, la infanta Cristina ha viajado a la Ciudad Condal para dar su apoyo a la viuda e hijos de Lara. A las 10:15 horas del lunes llegaba al tanatorio

Foto: La infanta Cristina de Borbón, en una imagen de archivo en 2010 en Barcelona (Gtres)
La infanta Cristina de Borbón, en una imagen de archivo en 2010 en Barcelona (Gtres)

La infanta Cristina voló desde Ginebra a Barcelona para abrazar a la familia Lara cuando le informaron de la muerte del presidente del Grupo Planeta y Atresmedia el pasado sábado 31 de enero. Un desplazamiento casi secreto porque no han trascendido imágenes de la duquesa de Palma y solo su círculo más íntimo sabían del viaje. Al día siguiente se esperaba su presencia, sola o acompañada de su marido, en el tanatorio de San Gervasi, donde se había instalado la capilla ardiente, pero no se dejó ver allí. Tampoco acudió al domicilio del fallecido, en el barrio de Pedralbes.

Aunque se llegó a dudar si realmente había viajado a Barcelona, finalmente sí lo hizo, pero quiso pasar lo más desapercibida posible. El lunes por la mañana, a las 10:15 horas, llegaba al tanatorio. No entró por la puerta principal; de ahí que los fotógrafos no se percataran de su presencia. La hora elegida también formaba parte de la estrategia, ya que los poderes fácticos –político, empresarial, periodístico y social– se encontraban más pendientes del multitudinario funeral, que tendría lugar tres horas más tarde en la basílica de la Concepció. Ella sabía que a esas horas era en la iglesia barcelonesa donde se encontraba el foco de atención; por tanto, también la prensa.

La infanta Cristina, muy afectada, permaneció con la viuda, Consuelo García Píriz, y el círculo de amigos más íntimos hasta las doce de la mañana. Después desapareció sin dejar rastro.

La relación de los duques de Palma con la familia Lara ha sido siempre muy estrecha. Y esta amistad viene desde los tiempos en que la infanta Cristina se trasladó a vivir a Barcelona, antes incluso de casarse con Urdangarin. Después compartieron el mismo barrio de Pedralbes. Las viviendas de ambos matrimonios estaban muy cerca y cuentan amistades de los Lara que a veces los niños se quedaban a merendar con los vecinos.

Una gran amistad forjada con los años

A pesar de la diferencia de edad, Cristina y Consuelo García Píriz se han llevado siempre muy bien. Incluso cuando la alta sociedad de Barcelona les dio la espalda, desde el club de tenis pedían la expulsión del duque y en los comercios de la zona les abroncaban mientras realizaban la compra, los Lara les seguían abriendo las puertas de su casa. Tanto es así que cuando la infanta dejó de tener representación institucional y su marido ya estaba imputado, la pareja recibió la invitación a la boda de Pablo Lara y Anna Brufau. En la fiesta nupcial los mismos que antes les palmeaban les hicieron el vacío. Sin embargo, Consuelo estuvo pendiente de ellos. De hecho, les sentaron en una de las mesas más visibles, con lo que el dueño de Planeta y su esposa quisieron dejar claro el lazo de amistad que les unía.

Ahora ha sido ella quien ha querido devolver todo ese apoyo y arropar a la viuda y los hijos, aunque fuera de una manera cuasi clandestina.

Grupo Planeta Infanta Cristina Iñaki Urdangarin
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