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principado de Mónaco

La nueva Charlène sonríe en los actos oficiales: 7 ejemplos de que antes no lo hacía

En el bautismo de Jacques y Gabriella, la esposa de Alberto demostró que ha cambiado muchísimo. Nada queda ya de aquella mujer triste y distante. Ahora es una mujer feliz

Foto: La princesa Charlène en un fotomontaje realizado por 'Vanitatis'
La princesa Charlène en un fotomontaje realizado por 'Vanitatis'

En menos de 48 horas, la imagen de Charlène de Mónaco ha cambiado por completo. De ser apodada la "princesa de la mirada triste" o la "princesa fría" ha pasado a recibir calificativos como "alegre, divertida y jovial". Y es que la actitud que mostró en el bautizo de sus mellizos, los príncipes Jacques y Gabriella, nada tiene que ver con la que tenía antes. Durante toda la ceremonia y las celebraciones posteriores, la exnadadora se presentó como una mujer feliz con su marido, al que lanzó un beso al aire, y con sus hijos, a los que no dejó de mimar y hacer carantoñas.

Asimismo, durante el recorrido que hizo a pie y de la mano de Alberto II entre la catedral de San Nicolás y el Palacio Real, Charlène se mostró más cercana que nunca. La princesa se paró a conversar con todos aquellos monegascos que reclamaban su atención y estuvo especialmente amable con los más pequeños. “¿Os ha gustado el bautizo?”, les preguntó a unas niñas vestidas de girl-scout que habían visto la ceremonia a través de las pantallas instaladas por todo el principado. “Espero que mis hijos sean tan guapos como vosotras”, añadió una radiante Charlène.

El notable cambio de comportamiento de la princesa ha ocupado ya las portadas de los principales medios de la crónica social europea. Y es que nadie se queda impasible ante la nueva Charlène. La revista Bunte, uno de los mayores azotes de la esposa de Alberto II en estos últimos años, ha caído rendida ante la princesa y le dedica un artículo en el que la califican como una “perfecta mamá que ofreció dulces escenas con sus hijos” y capaz de “irradiar felicidad por los cuatro costados”. También Point de Vue se hace eco del cambio de la princesa: “Charlène demostró ser una gran madre y una gran esposa. Además era palpable que está viviendo su mejor momento personal”.

Los siete momentos más tristes de Charlène:

Visto lo visto, parece que nada queda ya de aquella Charlène a la que le costaba sonreír y que parecía afligida en todo momento. Repasamos los siete momentos más tristes de la princesa desde que se comprometió con el príncipe Alberto.

1. ¿Huida de Mónaco? Pocos días antes de su enlace matrimonial, se publicó que la exnadadora había intentado huir de Mónaco para no casarse con Alberto. Según cuentan las malas lenguas, durante su 'escapada', Charlène fue interceptada por el cuerpo de seguridad del soberano y la obligaron a regresar al principado. Aunque la princesa siempre ha negado este hecho, su rostro en aquellos días puede ser una evidencia de que su intento de huida fue real. En la imagen aparece muy melancólica durante la celebración del día de San Juan, diez días antes de su boda.

Charlène, días antes de su enlace matrimonial (Gtres)
Charlène, días antes de su enlace matrimonial (Gtres)

2. La novia más triste: lejos de parecer una novia feliz, el día de su boda, Charlène parecía que estaba cumpliendo una penitencia. Su rostro casi desencajado, sus lágrimas y la poca complicidad con Alberto avivaron los rumores de que aquella boda no era por amor, sino un pacto al que había llegado la pareja y del que la princesa se habría arrepentido.

La princesa, el día de su boda (Gtres)
La princesa, el día de su boda (Gtres)

3. Luna de miel por separado: si los rumores surgidos antes y durante su enlace matrimonial fueran pocos, en su luna de miel en Sudáfrica, su país de origen, la caja de Pandora acabó de abrirse. Se supo que los recién casados se hospedaron en hoteles distintos toda la semana. Aunque Alberto intentó justificar el asunto asegurando que se había tomado esa decisión por motivos de seguridad, la imagen de una Charlène desolada hizo pensar que no era así.

Durante su luna de miel (Gtres)
Durante su luna de miel (Gtres)

4. Cero química con Alberto: aunque Alberto II ha intentado por todos los medios dar una imagen de matrimonio feliz, el soberano no lo ha conseguido. Y es que la actitud fría y distante de Charlène cuando está con su marido es una clara muestra de que su relación no funciona del todo bien. La falta de química entre ellos es palpable en la mayoría de imágenes en las que aparecen juntos. La imagen fue tomada en abril de 2013 mientras disfrutaban del Master Series. Los rumores de crisis en aquel momento eran más que frecuentes.

Alberto y Charlène, en una imagen de archivo (Gtres)
Alberto y Charlène, en una imagen de archivo (Gtres)

5. Incómoda en los actos oficiales: en muchas ocasiones se ha visto a una Charlène incómoda y distante en los actos oficiales, tal como muestra esta fotografía tomada en Varsovia en octubre de 2012. Aunque simplemente puede deberse a que el evento le interese más o menos, algunos piensan que su actitud era propiciada por los problemas matrimoniales que tenía con el príncipe Alberto II.

La princesa durante un acto celebrado en Mónaco (Gtres)
La princesa durante un acto celebrado en Mónaco (Gtres)

6. Los hijos no llegan: la tardanza de la llegada de los hijos de Alberto y Charlène fue uno de los temas que más dolió a la pareja. Y es que los rumores sobre problemas de fertilidad de la princesa se apoderaron de todos los medios europeos. Durante la tradicional entrega de los regalos de Navidad a niños huérfanos, a Charlène se la vio mirando a los pequeños con una mirada un tanto melancólica, quizás preguntándose cuándo tendría ella a sus propios hijos. Finalmente, y tras tres años de matrimonio, se han convertido en padres de Jacques y Gabriella, un hecho que parece que ha estabilizado a la pareja.

Charlène con niños (Gtres)
Charlène con niños (Gtres)

7. Sola en Suecia: la aparición de Charlène sola en la boda de Magdalena de Suecia con Chris O'Neill fue muy comentada. Nadie entendió que, sin tener ningún acto programado en su agenda, Alberto decidiera enviar a su mujer para representar a Mónaco. La cara de Charlène durante toda la ceremonia fue un auténtico poema, y es que al ir todos los reyes y príncipes acompañados, ella parece que se sintió desplazada en todo momento.

Charlène en la boda de la princesa Magdalena (Gtres)
Charlène en la boda de la princesa Magdalena (Gtres)

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