Mette-Marit o cómo destrozar un abrigo de Valentino en tres pasos
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Mette-Marit o cómo destrozar un abrigo de Valentino en tres pasos

Hoy en 'Vanitatis' te contamos los tres pasos que Mette-Marit ha seguido para convertir un precioso abrigo de la maison italiana en un auténtico horror para los ojos

Foto: La princesa Mette-Marit con su abrigo de Valentino (Gtres)
La princesa Mette-Marit con su abrigo de Valentino (Gtres)

La princesa Mette-Marit vuelve a ser noticia y no por su labor social. En estos últimos meses, la esposa de Haakon de Noruega ha recibido varias críticas por sus estilismos desaliñados y viejunos. En menos de un año, Mette-Marit ha pasado de ser apodada 'princesa Prada' a ser cuestionada por sus continuos atuendos decadentes. Su última 'hazaña' en cuestiones de moda ha sido destrozar un estilismo de Valentino eligiendo unos complementos y un peinado desastrosos para su asistencia a la celebración del 50º aniversario de la Cruz Roja. Hoy en 'Vanitatis' te contamos los tres pasos que Mette-Marit ha seguido para convertir un precioso abrigo de la maison italiana en un auténtico horror para los ojos.

Primer paso: cálzate unas botas de agua

Aceptamos que hacía frío y aceptamos que había llovido, pero no entendemos en qué momento se le pasó por la cabeza a Mette-Marit que el abrigo de Valentino azul quedaría bien con esas botas de agua marrones. Aunque son unas botas bastante caras de la firma británica Aigle, deslucen por completo el estilismo de la futura reina de Noruega. La princesa tenía dos opciones: ponerse las botas de agua y combinarlas con algún pantalón o quedarse con el abrigo de la firma italiana y ponerse otro calzado. Incluso unos zapatos tipo Oxford, que a ella le encantan, o unas bailarinas habrían quedado mucho mejor que estas botas de agua.

Segundo paso: ponte un jersey de lycra de cuello alto

Por si las botas de agua fueran poco, Mette-Marit tampoco supo escoger bien qué ropa ponerse debajo del abrigo. Tal como se puede apreciar en las fotografías, la princesa eligió una falda azul y un jersey de lycra de cuello alto que no quedaba nada bien con los volantes que lleva la prenda de Valentino en la parte superior. Para acertar, la esposa del príncipe Haakon tendría que haberse decantado por un top o un vestido de colores similares como ya hizo en la visita del presidente de Letonia a Noruega.

Tercer paso: no te peines

Si el atuendo ya era bastante desastroso, la princesa lo acabó de arruinar con su no-peinado. Por lo que se aprecia en las imágenes, parece que Mette-Marit se levantó de la cama y se hizo un trenza ella misma sin pasarse un cepillo. Así lo demuestran los mechones rubios que se le salen por los laterales. La esposa de Haakon hubiera estado mucho más guapa con algún recogido o con el pelo alisado.

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