Mary de Dinamarca recurre a su vestido más icónico para el retrato oficial
  1. Casas Reales
también luce su tiara favorita

Mary de Dinamarca recurre a su vestido más icónico para el retrato oficial

Los príncipes herederos posan solos en la nueva imagen oficial divulgada por la familia real danesa. La esposa de Federico de Dinamarca ha vuelto a lucir la tiara floral de rubíes y brillantes, su favorita

Foto: Imagen oficial de los príncipes herederos de Dinamarca (Gtres)
Imagen oficial de los príncipes herederos de Dinamarca (Gtres)

Es una de las princesas europeas que se cuela siempre en la lista de las mejor vestidas. Mary de Dinamarca siempre ha hecho gala de un estilo elegante, y en el último retrato oficial no iba a ser menos. La princesa posa junto a su marido, el príncipe heredero Federico de Dinamarca, en una sobria imagen en la que no aparece ninguno de sus cuatro hijos. Y para la ocasión, la esposa del futuro regente eligió uno de sus vestido más icónicos, un impresionante diseño de terciopelo color burdeos firmado por Birgit Hallstein.

El vestido, de manga larga y entallado, se vio por primera vez en la tradicional recepción de Año Nuevo que celebró la familia real danesa en el año 2014. Entonces, prefirió recoger el pelo en un moño bajo y llevó una gargantilla de terciopelo con el broche de rubíes y brillantes que en la nueva imagen de los herederos decora la cintura. Además, entonces colgó el emblema de la Orden del Elefante, la más distinguida del país, de su pecho, mientras que en esta ocasión cuelga de la banda.

Para las joyas, Mary de Dinamarca ha elegido su tiara favorita, la tiara floral de rubíes y brillantes de los Bernadotte. Su historia se remonta al año 1804, cuando el mariscal Juan Bautista Bernadotte se la regaló a su mujer, Desireé Clay. Con el paso del tiempo, la pareja sería proclamada reyes de Suecia por Napoleón, y tanto la tiara como el aderezo (formado por gargantilla, pendientes, broche y pulsera) empezaron a pasar de generación en generación. Fue la reina Josefina de Suecia quien le donó el juego a su nieta, la princesa Luisa de Suecia, cuando se casó con el rey Federico VIII de Dinamarca, ya que las joyas, blancas y rojas, son del color de la bandera danesa. Así, al fallecer la reina Ingrid en noviembre del año 2000, le dejó la tiara y las joya a su nieto, el príncipe Federico, para que se las regalase a su futura esposa.

Mary de Dinamarca
El redactor recomienda