con las víctimas, en Cataluña

Y los Reyes de España decidieron 'ramblear'

Era preciso que los Reyes de España pasearan por Las Ramblas para dar carta de naturaleza a la recuperación de la normalidad, sin olvidar el dolor y secundando el grito: “No tinc por”

Foto: Los Reyes, en las Ramblas. (Gtres)
Los Reyes, en las Ramblas. (Gtres)

A finales del próximo mes de septiembre se cumplirán 55 años de las graves inundaciones que causaron numerosas víctimas y grandes pérdidas en Cataluña, especialmente en las márgenes del Llobregat y del Vallés. El entonces príncipe Juan Carlos y su esposa Sofía, la princesa griega con la que se había casado en mayo, acababan de regresar de su larga luna de miel a Estoril.

Don Juan Carlos y Doña Sofía, solidarios tras las inundaciones de Cataluña.
Don Juan Carlos y Doña Sofía, solidarios tras las inundaciones de Cataluña.

Al saber que la tragedia había sacudido a Cataluña, ambos se preguntaron: "¿Nos vamos?", y aunque el entorno familiar no compartía esa inquietud, como es bien sabido, los recién casados viajaron a Cataluña, visitaron las poblaciones más afectadas por las inundaciones y compartieron el dolor de la desgracia junto a cientos de familias rotas y arruinadas.

Los Reyes, en Las Ramblas.
Los Reyes, en Las Ramblas.

El pasado jueves, 17 de agosto, ni el rey don Felipe ni la reina doña Letizia tuvieron necesidad de formularse pregunta alguna. Los gritos de dolor y de pánico de Las Ramblas se escucharon en cada hogar de esta España que entra cada año, en este mes de agosto, en “modo vacaciones”.

Estuviera donde estuviera cada cual esa tarde del jueves, la reacción general de dolor y solidaridad con las víctimas y con el pueblo catalán fue unánime. Ejemplar.

Una amplia experiencia, aunque triste

La tragedia de Las Ramblas, como la de Cambrils, son los primeros atentados terroristas que golpean el corazón de España en el reinado de Felipe VI. Aunque, lamentablemente, tanto el Rey como la Reina se han enfrentado anteriormente a circunstancias similares, a causa de atentados como el del 11M en 2004 o de trágicos sucesos, como el del avión de Spanair en 2008, el del tren Alvia en Santiago de Compostela en 2013 o el del Airbus que estrelló el piloto en Los Alpes en 2015.

Los Reyes en las Las Ramblas de Barcelona.
Los Reyes en las Las Ramblas de Barcelona.

En este sentido, al encarnar el dolor de todo un pueblo y al situarse junto a las víctimas y a sus familias, los Reyes de España son la expresión viva y actual del nuevo ‘modus operandi’ que inauguraran a mediados del siglo pasado los monarcas de Bélgica y Grecia. Un nuevo modo de ejercer las responsabilidades de Estado —en sintonía con la ciudadanía, junto a la ciudadanía—, que tan bien entendieron los actuales reyes eméritos de España, don Juan Carlos y doña Sofía.

'Servir por amor'

Don Felipe conoce muy bien, con detalles de intimidad, el fundamento de la dinastía griega de la que procede: servir por amor.

Una idea de referencia que plasmó en su escudo de armas el rey fundador de la dinastía, Jorge I (“Mi fuerza es el amor del pueblo”) y que posteriormente ha explicado en España la reina Sofía: “Mis padres me educaron con el lema de la monarquía griega: ‘Servir por amor’. Igual que me enseñaron a saludar y a hablar mirando al otro de frente y a los ojos, escuchando hasta el final: que cada uno se sintiera personalmente atendido”.

Los Reyes firman en el libro de condolencias en el Ayuntamiento de Barcelona.
Los Reyes firman en el libro de condolencias en el Ayuntamiento de Barcelona.

'Toda España es Barcelona'

Era lógico, por lo tanto, que el Rey don Felipe emitiera una señal de urgencia a toda España la misma tarde de los asesinatos en Las Ramblas. Y lo hizo, con el formato de los 140 caracteres: “Son unos asesinos, simplemente unos criminales que no nos van a aterrorizar. Toda España es Barcelona. Las Ramblas volverán a ser de todos”.

Era lógico que el Rey encabezara el minuto de silencio oficial del viernes en honor a las víctimas, en la Plaza de Cataluña.

Era lógico que visitara junto a la Reina a los heridos el sábado, en los hospitales Del Mar y de Sant Pau. Y era lógico que asistieran a la solemne misa que tuvo lugar en la basílica de la Sagrada Familia.

'Las Ramblas están ya llenas'

Pero, además, era preciso que los Reyes de España “ramblearan”, como lo hicieron el sábado. Que pasearan por Las Ramblas para dar carta de naturaleza a la recuperación de la normalidad, sin olvidar el dolor, pero dejando atrás el miedo… secundando expresamente el grito espontáneo de la población que ha presidido todos los actos: “No tinc por”.

Y ese fue justamente el mensaje que trasladó a todos los españoles el Rey don Felipe tras su encuentro con algunas de las personas que se recuperan de sus heridas en los hospitales: “No tenemos miedo ni lo tendremos nunca en un futuro. Ese símbolo de convivencia que son Las Ramblas están ya llenas”.

La acusada tendencia a curiosear

Atrás quedan otros capítulos menos ejemplarizantes, oportunamente jibarizados por el noble comportamiento de la inmensa mayoría de los españoles.

Entre ellos, por ejemplo, la exigencia de información sobre dónde se encontraba de vacaciones la familia real cuando se produjo en atentado de Las Ramblas. Una demanda, amparada en las supuestas obligaciones de transparencia por parte de la Casa de S.M. el Rey, que en realidad responde simplemente a la acusada tendencia a curiosear, cuando no a cotillear, de una minoría generalmente inconformista.

Los Reyes y Puigdemont durante el homenaje en Barcelona. (EFE)
Los Reyes y Puigdemont durante el homenaje en Barcelona. (EFE)

Los miembros de la Casa de S.M. el Rey lo son, en efecto, las 24 horas de cada día, sin que ello signifique que estén obligados a permanecer en el escaparate público las 24 horas de cada día. Es necesario descansar tanto física como mentalmente para poder acometer, eficazmente, la agenda de trabajo durante el resto del año. El derecho a la privacidad lo es para todos los españoles, incluido el Rey y su familia.

Como tampoco era preciso, ni oportuno, que la Reina doña Letizia acudiera el viernes junto a don Felipe al minuto de silencio oficial en la Plaza de Cataluña, como reclamaron algunos, que muy probablemente hubieran criticado el exagerado afán de protagonismo de la Reina en el caso de que hubiera asistido.

Fermín J. Urbiola
Fermín J. Urbiola

Fermín J. Urbiola

Periodista y escritor

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