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familia real española

El rey Juan Carlos viaja a Ginebra para festejar el 50 cumpleaños de Urdangarin

Esta es la primera ocasión en la que el Rey emérito visita Ginebra después de que el matrimonio Urdangarin Borbón la eligiera como su refugio dorado

Foto: El Rey emérito junto a Iñaki Urdangarin en una imagen de archivo. (EFE)
El Rey emérito junto a Iñaki Urdangarin en una imagen de archivo. (EFE)

Don Juan Carlos fue la gran sorpresa en el cumpleaños de Iñaki Urdangarin: viajaba a Ginebra para acompañar a su yerno en la celebración de sus 50 años, según ha podido saber este medio por fuentes solventes. Errábamos al pensar que doña Sofía es el único apoyo del matrimonio, pues, tal como ha podido saber Vanitatis en exclusiva, la infanta Cristina sigue siendo una debilidad para su padre, quien a pesar de los comentarios que podría conllevar la filtración de esta noticia, hizo las maletas y como su mujer -aunque en vuelos y horario distintos- puso rumbo a Suiza para festejar junto a los exduques de Palma y sus cuatro hijos esta fecha tan señalada.

Esta es la primera ocasión -de la que se tiene constancia- en la que el Rey emérito visita Ginebra después de que el matrimonio Urdangarin Borbón la eligiera como su refugio dorado tras el estallido del caso Nóos. Han pasado cuatro años de aquello y durante todo este tiempo jamás se ha visto una fotografía del padre de Felipe VI en Ginebra ni mucho menos acudiendo al domicilio de Cristina e Iñaki, un dúplex de doce habitaciones situado en el número 12 de la Rue des Granges, una de las zonas con más historia de la ciudad.

Pero este lunes sí se dejó caer por la ciudad suiza para acudir a la fiesta de cumpleaños de su yerno, una celebración en la que la gran ausente fue la infanta Elena. La duquesa de Lugo siempre ha mostrado su apoyo público a su hermana y su cuñado, pero en esta ocasión y por motivos laborales no tuvo más remedio que faltar a la cita. Por supuesto, no hubo rastro de los Reyes, quienes desde el primer momento han querido desvincularse del revuelo causado por Nóos (tanto que incluso doña Letizia no luce el anillo de compromiso, supuestamente pagado por su cuñado). Tanto Felipe como Letizia han cumplido con su agenda de una manera ordinaria, tal como estaba previsto.

Los Urdangarin Borbón celebraron por adelantado los 50 años de Iñaki con un viaje familiar a Roma, del que se ha filtrado la comentada foto en la que asistían a la misa de Epifanía presidida por el papa Francisco el 6 de enero en la basílica de San Pedro, donde ocuparon un lugar preferente (la primera fila, destinada a grandes personalidades).

¿Último cumpleaños en libertad?

Y es que el 50 cumpleaños de Urdangarin no va a ser uno más. Solamente por el hecho de las altas probabilidades de que no celebre otra onomástica en libertad. La Audiencia de Palma le condenó a seis años y tres meses y más tarde la Fiscalía del Supremo solicitó el aumento a diez años. Iñaki Urdangarin, por su parte, solicitó en noviembre pasado la absolución aduciendo que él solo era un "amigable componedor”.

También recordar aquí que desde febrero del año pasado Urdangarin comparece el día 1 de cada mes ante la autoridad judicial de Suiza, el país en el que reside actualmente, según lo que acordó la sección primera de la Audiencia Provincial de Baleares.

El viaje del Rey emérito a visitar a Urdangarin sorprende, porque rompe la escisión que se había creado frente a la opinión pública. Todavía está en la memoria de muchos la frase de un entonces todavía Rey emérito: 'La justicia es igual para todos'. Y así mantenía el todavía Rey una defensa de la Justicia, con mayúsculas, que se podía entender en contra de su yerno. El caso Nóos no merecía menos. El enfado real se debe haber mitigado. O tal vez nunca existió. Don Juan Carlos ha acudido a comer en un restaurante con su hija, su mujer y su yerno para celebrar su cumpleaños. Fuera del foco.

La infanta Cristina, el Rey emérito, Urdangarin y Juan Valentín en 2002. (Korpa)
La infanta Cristina, el Rey emérito, Urdangarin y Juan Valentín en 2002. (Korpa)

Los que conocen al emérito no se sorprenden. Y recuerdan a quienes escriben esa anécdota una acontecida el 5 de enero de 2003 cuando el emérito cumplía 65 años y se celebraba la onomástica en familia en un restaurante chino de la Gran Vía madrileña. Esa comida en la que don Juan Carlos, con una gran complicidad con el entonces duque de Palma, jugaba a sacar de sus casillas a Jaime de Marichalar, consorte en esas fechas de la infanta Elena

"El monarca dice a los asistentes que se quiere reír, que es su cumpleaños", recuerda para este medio una de las personas asistentes al evento. "En ese momento se dirige al marido de la infanta Elena: 'Llámame suegro, Jaime'. Este titubea y suelta un 'pero señor (...)'. El monarca repite la pregunta con el exjugador de balonmano, que comparte el mismo sentido del humor que el monarca. Este responde diligente: 'Hola, suegro'. Pero el Rey, con su peculiar guasa, insiste sin dejar de mirar a Marichalar: '¡Con más cercanía, coño!'. Y el duque de Palma suelta: '¡Qué pasa, tío!', y le da una palmada en el hombro. La mesa estalla en una carcajada", concluye. Una complicidad, la de Juan Carlos e Iñaki, que pervive, aunque tengan que esconderse.

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