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La priNCESA PODRÍA PERDER SU TÍTULO

Ernesto de Hannover ya tiene sustituta para Carolina de Mónaco

La mayor de los Grimaldi lleva separada muchos años de su tercer marido, pero sigue firmando como princesa de Hannover, un título que podría perder

Foto:  Carolina de Mónaco podría tener que renunciar a un título que ha querido conservar, pese a estar separada. (Gtres)
Carolina de Mónaco podría tener que renunciar a un título que ha querido conservar, pese a estar separada. (Gtres)

Carolina lleva ya muchos años separada de Ernesto de Hannover, desde 2009. Supuestamente, porque lo que no se verbaliza no existe y ella sigue firmando como princesa de Hannover, un título al que no está dispuesta a renunciar así como así. La hermana mayor de Estefanía es muy suya para sus cosas y es capaz de sobreponerse a cualquier contratiempo o de fingir que nada ha sucedido, aunque las esté pasando canutas. No se espera menos de un personaje de su calado y jamás ha defraudado en este sentido ni la han pillado en un renuncio como el rifirrafe de las reinas Letizia y Sofía en Palma.

[LEE MÁS: Ernesto de Hannover, protagonista en la boda de su hijo]

Al contrario que su hermana Estefanía, que siempre fue muy libre y llevó una política de puertas abiertas en su vida sentimental, la mayor de las Grimaldi ha sido mucho más hermética. Es más, cuando se han publicado cosas que, igual eran ciertas pero a ella no le convenía que se divulgaran, ha tirado de demandas que, además, ha ganado. La primogénita de la inolvidable Grace Kelly, de la que heredó su impronta y estilo, lleva años de secano, pues no se le ha conocido ni relación, ni 'flirt' ni un coqueteo. A juzgar por lo poco que sabemos sobre ella, lo que alimenta su leyenda y su misterio, diríamos que lleva un celibato de lo más férreo, aunque nos cuesta creerlo.

 Ernesto de Hannover, con su nueva novia, en la boda de su hijo. (Gtres)
Ernesto de Hannover, con su nueva novia, en la boda de su hijo. (Gtres)

Pues bien, tal vez ha llegado el momento de que Carolina mueva ficha y la culpa la tiene Maria Madalena Bensaude, la nueva novia de Ernesto de Hannover, según desvela la publicación alemana 'Bunte'. La condesa en cuestión tiene 51 años y es de origen portugués, aunque vivió una larga temporada en la ciudad alemana de Múnich, donde habría conocido al todavía marido de la princesa. Está divorciada del acaudalado aristócrata Tassillo Graf von und zu Sandiziell, con quien se casó a los 27 y tuvo dos hijos. Cosmopolita, su vida discurre entre diversos países y continentes. O lo que es lo mismo: tiene suficiente empaque como para convertirse en la tercera mujer de Ernesto de Hannover. Recordemos que la primera, Chantal Hochuli, era íntima de Carolina hasta que se enteró de que su marido le era infiel con ella. Y por la prensa, lo que fue mucho más humillante.

Chantal, la primera mujer de Ernesto de Hannover. (Gtres)
Chantal, la primera mujer de Ernesto de Hannover. (Gtres)

El hecho que ha hecho saltar nuestras alarmas es que, hace tres semanas, Maria Madalena acompañó a Ernesto en la reciente boda de su hijo Christian con Alessandra de Osma y, por lo tanto, fue toda una puesta de largo social. Y un indicio de que lo suyo va en serio, lo que podría poner a Carolina en la tesitura de divorciarse si la relación se consolidara y quisieran formalizarla. Este paso significaría que Carolina tendría que renunciar a su firma de princesa de Hannover y lo que ello conlleva: quedarse sin un título que acrecienta su estatus en la realeza mundial. De hecho, dejaría de ser alteza real para quedarse con un ramplón alteza serenísima, que no deja de ser un poco de 'serie B' en comparación.

Carolina de Mónaco ha sido capaz de capear situaciones tan embarazosas o más que la polémica del máster de Cristina Cifuentes. Acordaos si no cuando se tuvo que presentar en la catedral de la Almudena, en la boda de Felipe y Letizia, toda desmadejada, mal peinada y Ernesto de Hannover, 'missing', en paradero desconocido. Ella hizo su paseíllo con la barbilla mirando al cielo, mientras medio mundo se preguntaba dónde estaba el aristócrata, y lució su 'chanelazo' con el glamour que a día de hoy sigue conservando. También sobrevivió a los distintos escándalos de su todavía tercer marido, algunos de ellos escatológicos, otros violentos, y, como nuestra reina Sofía, ha cumplido con el papel que su posición exigía con un estoicismo brutal.

La princesa monegasca, en la boda de Felipe y Letizia. (Gtres)
La princesa monegasca, en la boda de Felipe y Letizia. (Gtres)

Ahora, Carolina, que ha gestionado su imagen pública de manera hercúlea, se encuentra ante un nuevo escenario que solo era cuestión de tiempo que se produjera: un posible divorcio. Un hecho que nos la devolvería 'al candelabro', en una época en la que son sus hijos y nietos los que dan titulares, mientras ella se va difuminando con una agenda cada vez menor.

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