Logo El Confidencial
familia real británica

Cuando el príncipe Harry conoció Mallorca o el principio del fin de Carlos y Diana

Unas vacaciones en Mallorca podrían ser el mejor regalo de boda para Harry y Meghan Markle. Conviene que el príncipe sustituya en su recuerdo las tormentas de verano

Foto: El príncipe Harry con su madre en Mallorca. (Getty Images)
El príncipe Harry con su madre en Mallorca. (Getty Images)

Los príncipes de Gales, Carlos y Diana, aterrizaron en Mallorca acompañados de sus hijos, Guillermo y Harry, el siete de agosto de 1986. Acudían a la isla invitados por los entonces Reyes de España -Juan Carlos I y Sofía- que la primavera anterior habían visitado oficialmente en Londres a la prima Isabel II por primera y única ocasión. Una de las pocas veces en las que la griega ha lucido pamelón. Con este viaje se ponía fin al distanciamiento iniciado cinco años antes entre ambas casas y que estaba motivado por el inicio de la luna de miel de los príncipes en Gibraltar a bordo del Britannia, a cuya boda, y por la misma razón, no acudió representación española.

“Era una tarde tonta y caliente de esas que te quema el sol la frente” y ambas familias reales salieron a navegar las mansas aguas del mar Mediterráneo en el yate Fortuna. Eran otros tiempos. Todos parecían felices; muy sonrientes se les ve a Juan Carlos y Diana a la cabeza del cortejo junto a Constantino de Grecia, habitual en los veraneos reales en Mallorca hasta que el Gobierno griego le permitió volver a jugar al ‘komboloi’ en el país en el que reinó poco menos de 10 años. La expectación mediática suscitada por la visita de los príncipes guiris fue tan magna que el monarca español tuvo que organizar un posado junto a los herederos británicos en el palacio de Marivent con el fin de disipar ese interés. Gracias a esta sesión fotográfica pudimos ver algo del interior del palacio vacacional oficial de los Borbones desde los años 70. Hay vida más allá de la escalera donde posaba moreno Iñaki Urdangarin y floreado Jaime de Marichalar.

Los Gales, los Grecia y los españoles a bodo del Fortuna. (Gtres)
Los Gales, los Grecia y los españoles a bodo del Fortuna. (Gtres)

Pese a la imagen de unidad que transmitía el matrimonio (especialmente gracias al empeño de Diana por perseguir a un disperso Carlos por los jardines de palacio), hacían vidas separadas. En las instantáneas oficiales se les ve juntos, incluso revueltos, entreteniendo a sus hijos -vestidos a juego con camisetas a rayas multicolores y pantalones amarillo pálido- con los perros de los soberanos anfitriones.

El resto del viaje Lady Di lo pasó tomando el sol en bikini en las playas del sur mientras que el ‘gentleman’ huía de la estrella pintando acuarelas de los ocasos en la localidad de Valldemossa (en el centro oeste de la isla). Conocidas estas circunstancias, es probable que la capital de las Baleares esté ligada en la memoria de Harry con el principio del fin de la relación de sus progenitores. Un mal recuerdo.

Sobre esta primera visita la princesa confesó a su amigo y periodista Andrew Morton: "El primer viaje a Mallorca lo pasé entero con la cabeza en el váter. Todos estaban obsesionados con que Carlos era la criatura más maravillosa del mundo. ¿Y quién es la chica que viene con él? Yo sabía que llevaba dentro algo que no les dejaba ver y que no sabía usar, no sabía enseñarles. Me sentí incomodísima”. En la biografía ‘The Real Diana’, sobre la primera nuera de Isabel II, Lady Colin Campbell presenta a Juan Carlos como el confidente de la princesa; la prensa sensacionalista llegó a insinuar un romance entre ambos.

Diana durante sus vacaciones en Palma. (Gtres)
Diana durante sus vacaciones en Palma. (Gtres)

Las siguientes vacaciones en la isla bonita, un año después, tampoco debieron ser felices para los principitos. Por mucho que la ahora emérita Sofía –experta en la práctica- se empeñase en que mirasen hacia otro lado, las tiranteces ente Carlos y Di eran mayúsculas. La princesa había comenzado una relación extramatrimonial con el capitán de caballería James Hewitt, a quien el jefe de seguridad de Spencer (Ken Wharfe) consideró “un polvo protesta” contra la relación amatoria que Carlos mantenía con la que hoy es su esposa, Camilla Parker Bowles.

A la fotografía oficial del estío anterior (protagonizada por los Windsor Spencer, el matrimonio Borbón Grecia y el entonces Príncipe de Asturias) se unieron las infantas Elena y Cristina, que no consiguieron eclipsar las bellezas en primer término de una rubísima Diana y un joven Felipe. Esta sesión del 9 de agosto constató lo que tanto se había rumoreado durante el invierno: el matrimonio estaba roto. Nueve años después, el 28 de agosto de 1996, se divorciaron oficialmente. El 31 de agosto del 97 Diana falleció en París.

Unas vacaciones en Mallorca podrían ser el mejor regalo de boda para Harry y Meghan Markle. En Marivent, junto a Felipe y Letizia, no en Magaluf con los viejos colegas de noches de juerga del príncipe pelirrojo. Conviene que la pareja de moda se reconcilie con la isla, que Harry sustituya en su recuerdo las tormentas de verano por los atardeceres cálidos. Conviene vender marca España, sea esta lo que sea que es.

La reina Sofía y la princesa Diana con Harry. (Gtres)
La reina Sofía y la princesa Diana con Harry. (Gtres)

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios