Logo El Confidencial
LOS OTROS MARIVENTS EUROPEOS

Vacaciones en la granja: así desconecta (por separado) la familia real noruega en verano

Los casoplones que la Corona nórdica posee para su descanso estival en su país son abundantes; sin embargo, los herederos casi siempre prefieren destinos internacionales

Foto: Imagen de la granja de Bygdø. (Website de la Corona noruega)
Imagen de la granja de Bygdø. (Website de la Corona noruega)

No exageramos al afirmar que si veraneas en Andalucía debes afinar el ojo para ver si al lado de tu sombrilla está algún royal noruego. No nos hemos vuelto locos. Es que, como la mayoría de los residentes de su gélido país, ellos también buscan el sol y la paella de nuestros lares. Esto, a priori, no cuenta con el beneplácito de sus ciudadanos, que ven cómo su familia real posee tantas propiedades estivales como desean, pero que parecen no ser suficientes y se escabullen a donde el sol más calienta, en este caso España.

Hace apenas unas semanas, la princesa Mette-Marit se escapaba a Cádiz junto a su madre, Marit Tjessem, y unos amigos. En concreto a La Janda. ¿Su cometido? El de cualquier mortal: mancharse las manos de langostinos y remojarse en dicho paraje. ¿Será este su próximo destino asiduo de veraneo? Es bastante posible. Aquí la prueba de un almuerzo en el restaurante gaditano El Timón de Roche.

Los Glücksburg tienen sus nada modestos aposentos veraniegos en su país, y resulta llamativo que el principal de ellos sea una antigua granja construida en la Edad Media, pero cuyo edificio actual data del siglo XVIII. Su nombre oficial es Bygdø Royal. Fue en 2007 cuando el rey Harald de Noruega y su esposa, Sonia, la eligieron como ‘estancia oficial’ de verano. Pero solo ellos parecen disfrutar de dicho lugar en la isla Hovedøya del fiordo de Oslo, ya que a este paraje no acuden Haakon ni Mette-Marit.

Detalles de Bygdø Royal. (Website de la Corona noruega)
Detalles de Bygdø Royal. (Website de la Corona noruega)

Asimismo, muy cerca de Bygdø se encuentra otro edificio para el disfrute de los meses más calurosos. Hablamos del palacio de Oscarshall. Construido entre 1847 y 1852, fue un encargo del rey Oscar I. Allí acuden más bien por estricto protocolo, por lo que ha derivado de forma paulatina en un salón de eventos veraniegos en el que cumplen con sus compromisos de dichos meses.

Palacio de Oscarshall. (Website de la Corona noruega)
Palacio de Oscarshall. (Website de la Corona noruega)

[Lea aquí: Los secretos de Balmoral, el refugio estival favorito de la reina Isabel II]

Tras su estancia en Bygdø, los reyes se desplazan a otra residencia que tienen en la isla de Tjøme. Este destino parece ser en el que se sienten más ‘libres’ del ojo público y en el que sí se reúnen al completo. Allí tienen una casa llamada Mågerø, que a diferencia de las otras villas, fue construida con materiales naturales. ¿El artífice de dicha obra contemporánea? Lund Hagem Arkitekter. Quizás te suene porque fue el escenario en el que varios herederos de las Coronas europeas hicieron una famosa reunión en 2015. Por si te lo preguntabas, Felipe y Letizia no acudieron a dicho encuentro, pues ya eran Reyes.

Mågerø fue el escenario de esta reunión en 2015. (Norwegian Royal Court)
Mågerø fue el escenario de esta reunión en 2015. (Norwegian Royal Court)

Así pues, cada año los monarcas vigentes se escapan de forma oficial a Bygdø y después se van a Mågerø, donde coinciden con Haakon y Mette-Marit y sus hijos. Los herederos prefieren pasar sus primeras semanas de vacaciones en Portofino, Sicilia (ambas Italia), la Costa Azul (Francia) o Conil (España), y no les convence demasiado la granja Bygdø.

Estas idas y venidas de Haakon y Mette-Marit a destinos internacionales les han valido críticas del pueblo, que ven una ausencia de promoción turística por parte de los futuros reyes. A esta situación se le ha de sumar el hecho de que la pareja heredera, no contenta con las residencias anteriormente mencionadas, mandaron construir en 2008 una casa de verano en Flatholmen para ellos solitos. Pero para ellos no es suficiente y prefieren otro tipo de vacaciones. En 2015 fueron avistados bronceándose en un yate que costaba más de 200.000 euros a la semana. La polémica estaba servida.

Los príncipes parecen ir por libre en cuanto a sus vacaciones veraniegas. (Getty)
Los príncipes parecen ir por libre en cuanto a sus vacaciones veraniegas. (Getty)

Cabe destacar, entre tanto despilfarro, que la granja Bygdø que hace las veces de casoplón barroco y cuyo jardín hacía las delicias de la reina Maud, abuela de Harald, (aficionada a esta práctica) es propiedad del Estado, por lo que está subvencionada por el pueblo noruego. ¿Se pondrá el clan de acuerdo en un futuro en cuanto al destino de arena y sol?

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios