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a pocos días de que tengan un hijo

Suicidios, polémicas... El complicado pasado familiar del prometido de Carlota Casiraghi

La pareja tendrá un bebé en los próximos días, una nueva vida que no siempre fue tan apacible para ambos, especialmente para él. Ahora, los Casiraghi le ayudan a pasar página

Foto: Carlota y Dimitri en una foto de archivo. (Getty)
Carlota y Dimitri en una foto de archivo. (Getty)

Dimitri Rassam (36) tiene la mirada tranquila, apacible, como si transmitiera la paz que justo Carlota Casiraghi (32) necesitaba en su vida después de varios fracasos amorosos. Y esta tranquilidad que transmite es un mérito, porque la vida del joven no ha sido precisamente un camino de rosas. El productor de cine llegó a la vida de la amazona hace ahora un año y medio, en marzo de 2017, y en pocos días ambos verán nacer al que será su primer bebé juntos -aunque los dos ya tienen hijos de relaciones anteriores-. En el caso de ella, Raphaël, con el actor Gad Elmaleh en 2013.

Carlota y Dimitri mantuvieron su relación en secreto durante casi un año, hasta que el pasado mes de marzo por fin se decidieron a hacerla pública. La razón por la que se abrieron a los medios no era otra que la de comunicar su intención de contraer matrimonio, asunto que aún depende del divorcio en trámites que Rassam gestiona con la modelo polaca Masha Novoselova. Estos contrajeron matrimonio en 2010 y tuvieron un niña en común, Darya, principal motivo por el que a día de hoy la resolución del divorcio se está alargando más de lo que desearían.

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Pero Carlota no tiene prisa, la fecha inicialmente prevista para dicho enlace apuntaba a diciembre de este año, aunque puede que se retrase algo más. La intención de los enamorados es formar una familia, aceptando el pasado de ambos. En especial el de Rassam, cuya existencia ha estado marcada por un fuerte trauma familiar digno de un culebrón.

Carlota y Dimitri, este verano en Saint-Tropez. (Cordon Press)
Carlota y Dimitri, este verano en Saint-Tropez. (Cordon Press)

Tres suicidios

El productor parisino nació en el seno de una familia dedicada enteramente al cine, una profesión que él mismo decidió proseguir dejando claro que los amargos días pasados han quedado atrás. El primer varapalo que este sufrió fue la pérdida de su padre a los tres años de edad. Jean-Pierre Rassam era un afamado productor que trabajaba para figuras como Roman Polanski o Jean-Luc Godard. El éxito profesional no impidió que se acabara suicidando tras una ingesta de barbitúricos en 1985, cuando su hijo solo tenía tres años. A partir de ahí, todo fue cuesta abajo en el clan.

La pareja en una de sus pocas apariciones públicas. (Getty)
La pareja en una de sus pocas apariciones públicas. (Getty)

La madre de Rassam, la actriz gala Carole Bouquet, rehízo su vida en varias ocasiones sin demasiado éxito. ¿La relación más trascendental? Quizás la que mantuvo con el polémico Gérard Depardieu, con quien estuvo una década. Mientras tanto, la sombra de la desgracia seguía acechando a la familia. La tía de Rassam, Anne-Marie Rassam, también se suicidió tirándose por una ventana a causa de una depresión maníaco-depresiva, una enfermedad que heredó su hijo, Julien Rassam, primo de Dimitri.

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Julien, que tambíen fue actor, mantuvo un romance con la tan afamada en la actualidad Marion Cotillard, que presenció como este se arrojaba por una ventana del Hotel Raphael quedándose tetrapléjico en el año 2000. En ese momento no acabó con su vida, pero sí lo logró dos años más tarde con una sobredosis intencionada.

Un dolor en común con Carlota

Sin embargo, este drama tan complejo de olvidar no ha impedido que Dimitri Rassam llegue a lo más alto de su gremio: en 2015 su producción animada ‘El Principito’ ganó el premio César al mejor filme. Además, desde los 23 años administra su propia productora, Chapter 2, que le ha dado más de una alegría mientras lo posicionaba en festivales internacionales. Un orgullo más que suficiente para atraer la atención de la guapa monegasca, quizás también identificada en parte con el francés, ya que Carlota también perdió a su padre, Stéfano Casiraghi, a la corta de edad de tres años. Tras este temprano incidente, la princesa se vio envuelta en una vorágine de popularidad y una vida que ha sido retransmitida casi en directo a través del papel cuché.

De igual modo, esta truculenta cronología del productor tampoco ha sido una desventaja para que este obtuviera el beneplácito de Carolina de Mónaco, madre de Carlota, que encajó desde el principio a las mil maravillas con la pareja. Por otro lado, Bouquet, la madre de él, reconoció recientemente a la publicación ‘Paris Match’ que “se encuentra plena gracias a la felicidad de su hijo”, el cual por fin encuentra la paz lejos de su infancia.

Ahora, todos se reúnen en el principado listos para dar la bienvenida a un bebé más en la dinastía Grimaldi, asunto que los mantiene demasiado ocupados como para trasladarse a épocas pasadas, que, en esta ocasión, no siempre fueron mejor.

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