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¿Quién protege a la reina Sofía? Estos son sus guardianes afectivos

Desde el principio se descartó la posibilidad de elegir a integrantes de la aristocracia de rancio abolengo y hacerlas damas de compañía. Carmen Enríquez nos lo desvela

Foto: La reina Sofía en una fotografía de archivo. (Getty)
La reina Sofía en una fotografía de archivo. (Getty)

“Los reyes no pueden tener amigos”. Esta era una de las frase más repetidas por el general Sabino Martínez Campos en todas las etapas en las que tuvo responsabilidad en la Casa Real. Era una especie de mantra que lanzaba el alto funcionario para clasificar a las amistades de don Juan Carlos, denominadas por él como peligrosas y que acabaron en la cárcel o huidas de la justicia. El monarca sí tuvo esa corte que le daba apoyo y arropaba en cacerías, viajes e invitaciones privadas de todo tipo.

Doña Sofía, en cambio, siempre mantuvo una distancia prudencial con quienes querían organizar esa corte paralela, y así lo cuenta Carmen Enríquez en su libro 'Sofía: nuestra reina' (Editorial Aguilar). “Desde el principio descartó la posibilidad de elegir a integrantes de la aristocracia de rancio abolengo y hacerlas damas de compañía para que estuvieran junto a ella a todas horas, tanto dentro como fuera de su residencia. Le parecía que podían ejercer de posibles espías o ir con el cuento de lo que hacía o decía a la mujer de Franco, Carmen Polo”.

El pasado mayo, la reina Sofía con la reina Letizia y sus nietas en el estreno del musical 'Billy Elliot'. (Cordon Press)
El pasado mayo, la reina Sofía con la reina Letizia y sus nietas en el estreno del musical 'Billy Elliot'. (Cordon Press)

Doña Tatiana y la princesa Irene, las aliadas

No hubo posibilidad porque la consorte real (hija y hermana de rey) sabía del riesgo que suponía ese tipo de intimidades. Salvo su hermana, la princesa Irene, y su prima Tatiana Radziwill, la soledad de doña Sofía ha sido una constante en su vida. A través de este libro se descubre a un grupo de personas leales que la han apoyado no solo en tiempos difíciles, sino en proyectar una imagen pública y solidaria que la ha convertido en el miembro de la familia real más valorado.

La reina Sofía y la princesa Irene. (Getty)
La reina Sofía y la princesa Irene. (Getty)

“No son muchas personas las que gozan de su total y absoluta confianza, pero sus consejos y apoyos son para ella imprescindibles. Ha aceptado siempre las recomendaciones y apreciaciones aunque a veces no estuviera de acuerdo. Por ejemplo cuando visitó a la infanta Cristina, Urdangarin y los nietos en Washington con el caso Nóos de plena actualidad lo consultó con el jefe de su Secretaría, José Cabrera, primero y con el jefe de la Casa, Rafael Spottorno, después y le dieron el placet. El problema fue que les fotografiaron y se organizó el tsunami mediático”.

LEA AQUÍ: La escapada de la reina Sofía con su hermana Irene

El médico, el teniente, el jefe de seguridad...

Portada del libro de Carmen Enriquez
Portada del libro de Carmen Enriquez

Precisamente en ese grupo de fieles se encuentran el teniente general José Cabrera, ya retirado del ejército, Laura Hurtado de Mendoza, Francisco Requena (jefe de seguridad), Miguel Fernández Tapia-Ruano, (médico de cabecera) y Arturo Coello. Todos ellos son sus guardianes afectivos que han llenado los muchos momentos de soledad y abatimiento de la madre de Felipe VI de afecto y cariño, además de profesionalidad

Enríquez, que ha sido durante años corresponsal de TVE ante la Casa Real y por lo tanto conoce a todos ellos, asegura que “ese ha sido su acierto. Rodearse de estas personas”. La primera, Laura Hurtado de Mendoza, dos meses menor que la Reina, era familia del marqués de Mondéjar que fue jefe de la Casa. Ha permanecido en Zarzuela durante más de cuatro décadas.

"Ha sido su mano derecha en todo lo relativo a su vida privada y familiar. Se ha ocupado de supervisar a las infantas Elena y Cristina y al príncipe Felipe cuando eran pequeños. Después se encargaba de coordinar con los modistos y diseñadores que les hacían la ropa e incluso también con Letizia cuando llegó a Zarzuela meses antes de su boda”. La periodista confirma lo mucho que colaboró Hurtado de Mendoza en este aspecto.

El hombre que pasa más tiempo con la Reina

“Lo agradeció aunque las relaciones entre ellas se hayan distanciado, dado que la reina Letizia tiene sus personas de confianza, elegidas por ella misma”. Otro puntal importante ha sido José Cabrera, indispensable e influyente en la vida de doña Sofía. Según su biografia, entró en Zarzuela como ayudante de campo de don Juan Carlos en 1987 y cuatro años después se encargó de la Secretaría de doña Sofía hasta 2013, que se jubiló. Lo sustituyó el general de Intendencia Arturo Coello.

La reina Sofía con José Cabrera. (EFE)
La reina Sofía con José Cabrera. (EFE)

La autora del libro explica que este último funcionario “colaboró activamente para hacer realidad la construcción del Centro Alzheimer. Se ha convertido en una figura indispensable que acompaña a la Reina en todos sus viajes”. A esta lista de leales hay que añadir a Francisco Requena y al doctor Miguel Fernández Tapia-Ruano. El primero se ha encargado de la seguridad de la Reina y ha viajado con ella a todos los países y ciudades a las que se desplazaba la madre de Felipe VI. Hay una anécdota que aparece en el libro con respecto al trabajo del oficial de la Guardia Civil. “Cuando don Juan Carlos lo presentó a un jefe de Estado, de visita oficial en España, le dijo: 'Este es el hombre que pasa más tiempo que yo con la Reina".

Y por último, Fernández Tapia-Ruano, médico de cabecera de doña Sofía y teólogo, ha pasado a la reserva como militar que es aunque sigue manteniendo contacto habitual con su 'paciente'. “Ha sido mucho más que su médico, dado su humanismo y su gran bagaje cultural, científico y religioso”, explica la autora de 'Sofía: nuestra Reina'.

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