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la presión familiar de Meghan

Fin de una era en el palacio de Kensington: los príncipes Guillermo y Harry se separan

Parece ser que el hijo de Meghan Markle ha acelerado un proceso ya inevitable. Te damos todos los detalles de un hecho que hará historia. ¿Estará de acuerdo Carlos de Inglaterra?

Foto: Guillermo y Harry en una imagen de archivo. (Getty)
Guillermo y Harry en una imagen de archivo. (Getty)

Se avecinan cambios en el palacio de Kensington. Se trata del fin de una era: los príncipes Guillermo y Harry toman caminos separados. Han sido los hermanos más unidos de la monarquía británica. La muerte de Lady Di les convirtió en inseparables. Pero la presión de la Corona, sus agendas oficiales y el compromiso con sus propias familias les ha llevado a tomar la importante decisión de dividir su corte para desempeñar unas responsabilidades cada vez más diferenciadas.

Se trata, al fin y al cabo, de una transición natural. William, de 36 años, está destinado a convertirse en el próximo príncipe de Gales y futuro rey. Por su parte, Harry, de 34 años, ha demostrado ser uno de los mejores embajadores de Palacio, pero a medida que pase el tiempo, su papel quedará en segundo plano.

El hijo de Meghan que aceleró todo

La división de la oficina tendrá lugar el próximo año, seguramente en primavera, cuando está previsto que nazca el primer hijo de los duques de Sussex. Para entonces, Harry y Meghan dejarán la casa de dos habitaciones que tienen ahora en Nottingham Cottage, para mudarse a una nueva residencia. Incluso si los hermanos siguen siendo vecinos de Kensington, ya han comenzado los preparativos para las nuevas administraciones. En cualquier caso, continuarán trabajando juntos con The Royal Foundation, desde donde apoyan distintas ONG.

Meghan y Kate durante un partido de Wimbledon. (Getty)
Meghan y Kate durante un partido de Wimbledon. (Getty)

La llegada del nuevo bebé en la casa Windsor habría acelerado los trámites. El hijo menor de Lady Di y la exactriz americana quieren criar a su retoño en un ambiente “lo más normal posible”. Y aunque William y Kate también lo han intentado hasta ahora, son conscientes de que, inevitablemente, su prole -formada por George, de 5 años; Charlotte, de 3 años, y Louise, de 6 meses- tendrá cada vez más el intenso foco de escrutinio público, especialmente el primero, al fin y al cabo, heredero al trono.

“Si tienes una oficina privada que trata de gestionar ambas facetas, las cosas se ponen difíciles”, explica una fuente cercana al rotativo 'The Sunday Times'. “Cuando William se convierta en el príncipe de Gales, asumirá una gran responsabilidad adicional, incluido el ducado de Cornwall y todo lo que eso conlleva. Harry y Meghan no tendrán nada de eso y están decididos en forjar sus propios caminos”, matiza.

La noticia la firma el corresponsal real, Roya Nikkhah, que ha estado cubriendo la exitosa gira de Harry y Meghan por Australia, Fiji y Tonga. Desde Palacio no quieren hacer declaraciones al respecto. Pero tras pasar durante día y noche dos largas semanas con la corte que acompañaba a la pareja, es evidente que el reportaje no atiende solo a rumores.

Cuando se separaron de su padre

Esta no es la primera vez que los príncipes reorganizan la gestión de sus funciones. En 2009, se separaron de la corte de su padre, Carlos de Inglaterra, en Clarence House, creando su propia oficina privada. Originalmente estaba basada en el palacio de St. James, pero luego se mudó al palacio de Kensington.

El príncipe Carlos de Inglaterra y sus hijos. (EFE)
El príncipe Carlos de Inglaterra y sus hijos. (EFE)

Por su parte, en 2014, también hubo cambio con el príncipe Carlos y la reina Isabel II. Aunque esta ocasión no fue división, sino fusión de sus respectivos equipos de prensa para combinar agendas en lo que se interpretó como una “transición pausada”.

Sin embargo, el problema que plantea ahora la fragmentación que quieren llevar a cabo los duques de Cambridge y Sussex es la financiación, ya que ambos aún dependen del príncipe de Gales.

El patrimonio del heredero a la Corona británica para sus gastos personales (y las agendas de sus hijos y sus respectivas consortes) proviene de la gestión del ducado de Cornualles. Consta aproximadamente de 53.300 hectáreas repartidas en 23 condados de Inglaterra y Gales e incluye más de 600 alquileres residenciales y más de 700 arrendamientos agrícolas. En 2015, el 'salario' del príncipe Carlos llegó, por primera vez, a los 20 millones de libras, lo que elevó la suma total de los activos en su poder a 1.022 millones de libras.

Por cierto, que el ducado de Cornualles protagonizó el año pasado los titulares al figurar en los Paradise Papers por tener acciones en dos grandes sociedades 'offshore' en las Islas Caimán que se registraron en 2001 y 2003, respectivamente, de acuerdo con los archivos de la firma de abogados Appleby.

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Monarquía más reducida

El hijo de Isabel II quiere una monarquía 'reducida', que se centre en los miembros de la familia 'núcleo', con especial atención en William y Kate, futuro jefe de Estado y consorte. Si bien ve a Harry y Meghan como parte de ese núcleo, el príncipe Carlos no está especialmente contento con pagar ahora gastos separados para sus hijos.

El año pasado, la cuantía ya aumentó en un 40%, debido principalmente a una gran número extra de compromisos oficiales asociados con la llegada de la actriz americana a palacio.

En cualquier caso, una fuente cercana a los hermanos, asegura a 'The Sunday Times', que la división de la oficinas es un paso inevitable. “William y Harry se han convertido en personas diferentes con diferentes perspectivas de vida y sus propias familias. Separar la estructura que existe ahora en el palacio de Kensington es lo más sensato”, matiza.

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