Logo El Confidencial
cuenta atrás para ser emperador

Los secretos de juventud de Naruhito, al descubierto

El futuro emperador de Japón se formó en Oxford y han trascendido algunos suculentos detalles de esa etapa de su vida

Foto:  Naruhito, en una imagen de archivo. (Getty)
Naruhito, en una imagen de archivo. (Getty)

Ha costado lo suyo, pero finalmente Akihito, el actual emperador de Japón, de avanzada edad y delicado estado de salud, va a dejar su lugar como emperador a su hijo mayor, Naruhito, cuya figura siempre ha estado muy ligada a nivel mediático a la de su mujer, Masako, quien sigue arrastrando una depresión de la que no ha acabado de recuperarse.

Como es lógico, cuanto más se aproxima el acontecimiento de este relevo histórico y generacional, más son las noticias que genera Naruhito, destinado también a introducir una renovación en las normas de la familia imperial japonesa que parece resistirse a hacer. ¿Hasta qué punto será renovador? Es una incógnita...

[LEE MÁS: Masako, el gran (y delicado) reto de ser la mujer del emperador]

El gran día es el 1 de mayo, pero hasta ese momento el país se está preparando para unas jornadas que pasarán a la historia. Por eso, la prensa nacional y la internacional está haciendo acopio de información para entender mejor la figura de Naruhito, quien llegará al trono a los 59 años.

Por eso, echamos la vista atrás y nos remontamos nada menos que a 1983, cuando el todavía príncipe heredero estaba instalado en Merton College, en la Universidad de Oxford, donde estuvo estudiando durante dos años. Un momento de gran contraste cultural que le sirvió, tanto a él como a su mujer, Masako, que también estudió en Oxford y en Estados Unidos, para tener una mayor amplitud de miras.

Una traducción muy valiosa

Él mismo se encargaría de dejar constancia de esa época crucial de su vida en un libro de memorias que vería la luz diez años más tarde, en 1993. Un libro que apareció en japonés, pero que se tradujo al inglés en 2006, bajo el título 'The Thames and I: A Memoir of Two Years at Oxford' ('El Támesis y yo: memorias de dos años en Oxford'). El encargado de realizar la traducción fue Sir Hugh Cortazzi, quien fuera embajador del Reino Unido en Japón, fallecido a los 94 años el pasado mes de agosto.

Naruhito y su mujer, Masako. (Getty)
Naruhito y su mujer, Masako. (Getty)

La labor del traductor fue muy importante, pues la familia imperial no había querido dar demasiada difusión a la versión original del libro y, de hecho, solo se distribuyó en algunas librerías muy limitadas de Tokio, por lo que, gracias a la perseverancia del mencionado embajador, logró la aprobación para realizar esta exquisita traducción que hoy se ha convertido en un documento de gran valor. Sobre todo para conocer cuáles eran los gustos, aficiones y aspiraciones del hombre que va a llegar al trono japonés la próxima primavera.

[LEE MÁS: La colorida boda de Ayako de Japón por la que ha perdido su título real]

La familia imperial tenía tan poco interés en que se difundiera el libro que hasta las dimensiones (ni que fuera a propósito) eran muy pequeñas, 10,3 centímetros de ancho por 18,2 de largo. La idea era proteger a Naruhito de un posible ridículo si sus afirmaciones hubieran sido sacadas de contexto por parte de la prensa o del público, ávido de detalles sobre una saga con un gran nivel de opacidad.

El libro refleja una época en la que Naruhito dejaba atrás a su familia y conseguía un valioso tiempo para sí mismo por primera vez en su vida. Su relajada vida en Oxford es descrita en detalle en este libro, en el que también aparecen algunas anécdotas con sus compañeros de estudios.

Conoció a Brooke Shields

Por ejemplo, el futuro emperador habla de un estudiante estadounidense, de quien se hizo muy amigo. Se refiere a él con la inicial K y tenía a su vez un hermano, R. que era profesor en New College, en Oxford, un puesto que abandonó para regresar a su país, donde fue contratado en la Universidad de Princeton. Un centro de estudios que el propio Naruhito visitó una vez acabada su estancia en la emblemática ciudad inglesa y antes de regresar a Japón. Casualmente estudiaba allí la actriz Brooke Shields, cinco años más joven, a quien tuvo la oportunidad de conocer. Por cierto que el aludido R., según ha desvelado el periodista Taniguchi Tomohiko, es en realidad el profesor Robert P. George, quien todavía sigue en activo en la mencionada universidad.

[LEE MÁS: El escándalo que la familia imperial de Japón quiere evitar a toda costa]

Sin duda, para un occidental estos parecerán detalles sin importancia o incluso triviales, pero debemos subrayar que Naruhito creció en el Palacio Imperial de Tokio, en medio de estrictas normas, y se licenció en Historia en la capital nipona antes de viajar al Reino Unido, convirtiéndose así en el primer heredero al trono en estudiar en el extranjero. Además, tuvo que realizar actividades tan plebeyas como poner la lavadora o utilizar una tarjeta de crédito, algo insólito para él hasta ese momento.

 Naruhito, con Felipe y Letizia. (Getty)
Naruhito, con Felipe y Letizia. (Getty)

Fueron unos años en los que tuvo oportunidad de viajar por Europa, conocer a la reina Isabel II (le sorprendió que ella misma se sirviera el té y los sándwiches), al rey Juan Carlos en Mallorca, a Harald de Noruega o a Beatriz de Holanda. Además, de conocer los pubs más populares del Reino Unido, demostró ser un notable tenista y escalador de montaña, además de recibir lecciones de golf.

[LEE MÁS: El gran cambio físico de Aiko de Japón tras su larga enfermedad]

En sus memorias, el príncipe se describe a sí mismo como un joven ávido de conocimientos, de nuevas experiencias, que disfruta de largas conversaciones y risas con sus amigos. Nada fuera de lo común, pero algo similar a lo que ha podido disfrutar este verano su hija, Aiko, pues se marchó a estudiar a Eton, en el Reino Unido. Se trataba de un curso sobre cultura británica que le permitió vivir experiencias parecidas a las de su padre, pues, entre otras cosas, incluso llegó a compartir dormitorio.

En lo único que no va a poder imitar a su padre Aiko, ni la historia va a ser cíclica en este sentido, es en acceder al trono, a no ser que en un futuro cambiara la ley, algo que, sinceramente, parece muy improbable, al menos a corto plazo.

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios