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PONER CARA DE YOGA

Los trucos de Letizia para mostrarse siempre serena y relajada

Quiene practican yoga con asiduidad saben que lo más importante de la práctica es la respiración y la mirada: drishti. Hay que enfocar y sonreír mientras respiras lento y profundo

Foto: Letizia, en una imagen de archivo. (Reuters)
Letizia, en una imagen de archivo. (Reuters)

En la película 'Amistades peligrosas', de Stephen Frears (1988), la actriz Glenn Close interpreta a la malvada marquesa de Merteuil, una mujer despiadada, sarcástica y manipuladora que muestra alguno de sus trucos para mantener la compostura. Sentada a la mesa rodeada de invitados, la marquesa se pincha la mano con un tenedor hasta sangrar mientras sonríe diplomática como si nada sucediera. Había que mantener las formas. La ficción sucede en el siglo XVIII y aunque ha pasado mucho tiempo, hay cosas que se mantienen. Sobre todo entre aristócratas y royals. La reina Letizia ha tenido que aprender con los años a mantener esa sonrisa impávida y en lugar de clavarse un tenedor, ella ha escogido algo menos drástico: el yoga.

Es sabido por todos que la Reina practica esta disciplina desde hace años (recuerden aquel 'compi yogui'), lo que la ayuda a mantener ese cuerpo delgado y fibrado. Lo que no se ha contado es que el yoga no es solo una práctica, el yoga es una forma de vida que tiene como principales instrumentos la respiración y la mirada (drishti). Hay que poner cara de yoga, que es la que pone la Reina cada vez con más profundidad.

La reina Letizia en el acto conmemorativo del 40 aniversario del anterior Instituto Nacional de Empleo, en el Palacio Real. (EFE)
La reina Letizia en el acto conmemorativo del 40 aniversario del anterior Instituto Nacional de Empleo, en el Palacio Real. (EFE)

Sonrisa serena

Las últimas apariciones de la monarca muestran a una mujer muy equilibrada, siempre con la sonrisa en la cara y con la mirada serena, muchas veces fija en punto. Eso se llama drishti y es fundamental en el yoga. A diferencia de otras disciplinas, en el yoga hay que practicar siempre con una leve sonrisa. Aunque la asana (postura) que se esté realizando sea de gran intensidad, la sonrisa debe dibujarse serena, la respiración debe ir acompasada, lenta y profunda, y la mirada tiene que estar en un punto fijo. La mandíbula relajada, los hombros hacia atrás, el cuello estirado y la sonrisa, siempre la sonrisa. Fíjense en cualquier aparición de doña Letizia últimamente y comprobarán que es así como se sitúa. Es una yogui de manual.

La reina Letizia antes de la cena de gala ofrecida al presidente chino y su esposa en el Palacio Real. (EFE)
La reina Letizia antes de la cena de gala ofrecida al presidente chino y su esposa en el Palacio Real. (EFE)

Mirada fija

Las diferentes escuelas de yoga promulgan esa mirada, cada una con alguna variación. En España en la mayoría de escuelas se practica en hatha vinyasa, un yoga activo que ayuda además a perder peso. Hay otros estilos, innumerables, como el ashtanga, el ivengar, el kundalini... Cuentan en Espacio Yoga, una escuela de Bolaños de Calatrava, lo que supone centrar la mirada en yoga: "Cuando controlamos y dirigimos el foco, primero de los ojos y luego de la atención, estamos usando la técnica yóguica llamada drishti. Estamos acostumbrados a asociar el yoga con respirar y cerrar los ojos para interiorizar mejor el ejercicio, sin embargo la mirada es fundamental para nuestra práctica. Cuando mantenemos un drishti, mantenemos la dirección de la mirada quieta. Esa mirada debe ser suave, permitiendo que los músculos que en ella intervienen estén relajados, mientras que los que intervienen en la asana sostengan la postura sin tensionar los que no sean necesarios".

La reina Letizia, con la mirada en un punto fijo, durante su encuentro con la primera dama de China, Peng Liyuan, esta semana. (EFE)
La reina Letizia, con la mirada en un punto fijo, durante su encuentro con la primera dama de China, Peng Liyuan, esta semana. (EFE)

Parece algo sencillo pero necesita de mucha práctica. Y cuando uno lo consigue se convierte en un arma útil y poderosa. "Fijar la mirada en un punto hace que el sistema nervioso reciba mensajes tranquilizadores, despierta a la mente y le confiere una dirección. Los ojos son los objetivos de la mente y a través del drishti enfocas tu conciencia", añaden desde esta escuela. La Reina es una persona nerviosa, algo que se nota cuando se la observa de cerca. Suele apretar mucho las manos, se frota incluso impaciente, y el yoga es un buen instrumento para aplacar esas inquitudes.

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