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40 ANIVERSARIO CONSTITUCIÓN

Arranca la semana en la que el rey Juan Carlos recibirá el homenaje que deseaba

Tras mostrar en privado a menudo su desencanto por la falta de reconocimiento a su legado, esta semana al fin protagonizará varios actos oficiales

Foto: El rey Juan Carlos, en la plaza de toros de Las Ventas. (Getty)
El rey Juan Carlos, en la plaza de toros de Las Ventas. (Getty)

Al fin ha llegado el momento que tanto ansiaba, tal y como ha dicho a su entorno en numerosas ocasiones. El rey don Juan Carlos I será uno de los protagonistas de la semana en la que se conmemora el 40 aniversario de la Constitución, texto que él promulgó. Su figura estuvo ausente hace un año, cuando se cumplieron cuatro decenios de la llegada de la democracia, algo que se vio como un error por amplios sectores de la sociedad, como todos los partidos políticos, incluso Podemos, y que se ha enmendado en esta ocasión. En privado, el Rey emérito se mostró dolido entonces y se había mostrado algo desencantado ahora... hasta que se ha hecho pública su asistencia.

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El monarca ya respira tranquilo. El pasado viernes, El Confidencial se adelantaba y publicaba que finalmente serán tres los actos en los que don Juan Carlos I va a participar para conmemorar el 40 aniversario de la Constitucion. La Casa Real lo confirmó posteriormente al resto de medios a través de la publicación de su agenda oficial. Se ha apurado hasta el final, algo que provocó cierto cansancio en el antiguo monarca, tal y como había compartido con su círculo íntimo en alguna ocasión. “Estaba bastante cansado de esta situación”, comenta a Vanitatis una persona muy cercana al monarca, “y pasa de todo, no le queda otra, pensaba que ni siquiera contarían con él para el aniversario de la Constitución”.

El rey Juan Carlos junto a su hijo, el rey Felipe VI. (Getty)
El rey Juan Carlos junto a su hijo, el rey Felipe VI. (Getty)

El punto en el que casi se derrumba todo es cuando hace unos días apareció la fotografía de don Juan Carlos con el príncipe Mohamed bin Salman, al que muchos han acusado de estar detrás del asesinato del periodista Jamal Khassoggi. Sucedió algo parecido este verano: varios grupos políticos se unieron para pedir en el Congreso una comisión de investigación al hacerse públicas unas grabaciones entre el comisario Villarejo y Corinna zu Sayn-Wittgestein, quien acusaba al monarca emérito de tener cuentas en Suiza, entre otras cosas.

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Cuando don Juan Carlos supo de esta publicación, enseguida comentó a su círculo que dudaba que pudiera ir a Mallorca, un verano en el que pensaba poder competir en la Copa del Rey de Vela, algo que hace años que no se permite. Tenía razón: a última hora, la Casa Real emitió un comunicado en el que anunciaba la ausencia del Rey emérito por problemas de salud relacionados con su muñeca.

A los pocos días, aparecían unas fotografías en las que se le veía en una cena con amigos, tomando vinos, tranquilo, relajado y sin signos de mala salud. ¿Una pequeña venganza? Sus amigos se ríen al oír la pregunta. Ahora, no obstante, su presencia está asegurada.

Los dos Reyes se abrazan, tras la abdicación de don Juan Carlos, en presencia de Sofía y Letizia. (Getty)
Los dos Reyes se abrazan, tras la abdicación de don Juan Carlos, en presencia de Sofía y Letizia. (Getty)

“Es escandaloso que desde Zarzuela no hayan hecho una declaración oficial, en voz alta y directa, sobre el protagonismo del rey Juan Carlos I", dice a Vanitatis Ana Romero. La periodista y escritora, experta en Casa Real, considera que Zarzuela debería respaldar al Rey emérito en todo momento, haga lo que haga, porque su legado es potente y la Corona no vive su mejor momento. “Todo lo que tiene Felipe VI se lo debe a su padre y solo por eso debería mostrar más respeto”, añade.

El actual monarca parece consciente de esas señales y esta semana ha querido dejar claro que el legado de su padre es fundamental. En el discurso de inauguración de la exposición '40 años de diplomacia en democracia' en la Casa de América, Felipe VI destacó que su padre fue “testigo y partícipe directo en todo este proceso” tras el que España se convirtió “en un país de referencia en la vida internacional”.

Adolfo Suárez y el rey emérito Juan Carlos. (Telemadrid)
Adolfo Suárez y el rey emérito Juan Carlos. (Telemadrid)

Las palabras del monarca llegan como un bálsamo para su padre, quien se ha mostrado escéptico ante sus amigos. Dedicado a disfrutar de su ‘jubilación’, don Juan Carlos se reúne con los suyos para comer en restaurantes en los que se siente cómodo y bien tratado. Hace unas semanas estuvo en Pedraza (Segovia), a donde acudió con amigos de varios puntos de España para comer. Estuvo tranquilo y lo pasaron bien, tal y como dicen a Vanitatis personas de su entorno. Son sus costumbres desde hace ya unos años. Recorre la geografía española en busca de amigos y buena mesa. Lo hace en helicóptero y a veces en avión privado, tal y como contó Vanitatis en exclusiva hace unos días.

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Es en este encuadre donde hay que situar la escapada del emérito el fin de semana pasado a Abu Dabi, a donde viajó con su hija la infanta Cristina (¿otra venganza?). Allí se mostraron juntos y relajados en todo momento aunque al final la escena se torció. Porque el Rey emérito se encontró con el príncipe Mohamed Bin Salman y la fotografía del saludo entre ambos escandalizó a muchos. Desde Zarzuela adujeron que se trataba de una visita de carácter privado, lo que no ha quitado peso a la imagen. Una fotografía que hizo temer lo peor al monarca, el mismo que ante sus amigos se muestra “cansado” de una situación en la que no terminan de reconocerle sus méritos.

El rey Juan Carlos junto a la reina Sofía y sus hijos, el entonces príncipe Felipe, la infanta Elena y la infanta Cristina, en el verano de 1990 en la Almudaina. (EFE)
El rey Juan Carlos junto a la reina Sofía y sus hijos, el entonces príncipe Felipe, la infanta Elena y la infanta Cristina, en el verano de 1990 en la Almudaina. (EFE)

“Sus letras deberían estar escritas en oro en la historia de España”, dice con entusiasmo Jaime Peñafiel a Vanitatis. “Si niegas a Juan Carlos, niegas toda la Corona. Si Felipe VI no reconoce a su padre, no puede reconocerse a sí mismo, porque es el representante de una Corona que su padre defendió con dignidad”.

“Falta contundencia en el reconocimiento de la figura de don Juan Carlos y en estos momentos no se pueden permitir errores. Son tiempos delicados para la Corona, sobre todo porque se les cuestiona gracias al trabajo de cloacas de la banda mafiosa del comisario Villarejo”, añade Ana Romero.

“Puede que haya metido la pata, pero las cosas se perdonan -apostilla Peñafiel-. No me podía imaginar una foto de todos los padres de la Constitución sin don Juan Carlos".

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