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Kate a la defensiva y Meghan controladora: la personalidad de los royals según sus manos

Las posturas corporales y gestos involuntarios describen la psique interna y el auténtico carácter del individuo. Así lo han planteado dos profesionales que analizan a los Windsor

Foto:  Kate y Guillermo. (Getty)
Kate y Guillermo. (Getty)

Si los ojos son el espejo del alma, las manos son el reflejo de nuestra personalidad. Ellas comunican gran parte de nuestro lenguaje no verbal mientras que, sin darnos cuenta, siguen un patrón que puede ser estudiado para definir el carácter de un individuo. Este ha sido el arduo trabajo que han llevado a cabo Jean Broke-Smith, director de la famosa academia de modelos Lucie Clayton Charm y Darren Stanton, experto en lenguaje corporal, que han intentado 'leer' a los royals británicos a través de sus gestos.

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Sus conclusiones, publicadas por el diario 'Daily Mail', son varias. En primer lugar, concluye que todos poseen un rasgo característico que los define cuando se encuentran en público y desempeñan su labor institucional. Por ejemplo, Kate Middleton, miembro de la familia real británica desde hace algo más de siete años, tiende a crear una barrera involuntaria constante con la ayuda de sus famosos clutch. Unos bolsos que aprieta contra su tripa y que la mantienen “a la defensiva, mientras refleja una actitud en ocasiones insegura”, según Stanton. Sus dedos índices siempre alineados.

La manos de Kate. (Getty)
La manos de Kate. (Getty)

Por el contrario, Meghan Markle, la flamante incorporación al clan, se muestra mucho más relajada y natural de cara a la galería. De hecho, se siente tan libre que transmite seguridad y comodidad ante la masa, en parte por su anterior profesión, la de actriz. “Markle tiende a hacer gestos de poder que llevan a cabo los políticos, sobre todo cuando pone su mano en la espalda de Harry y lo guía constantemente”, afirma Stanton. A lo que Broke-Smith puntualiza: “Cuando agarra de la mano y del brazo al príncipe Harry, acto reflejo que repite a menudo, transmite el mensaje de que es ella la que está al cargo de la situación. La define como algo controladora”. Adjetivo que, curiosamente, ha perseguido a la joven durante sus últimas semanas mediáticas.

Los duques de Sussex durante su anuncio de pedida. (Getty)
Los duques de Sussex durante su anuncio de pedida. (Getty)

Sin embargo, su esposo, el príncipe Harry, resalta por una particular manía: la de introducir parte de su mano en la parte frontal de la chaqueta, como si se la fuera a abrir constantemente. El gesto de agarrarse de la ropa es algo muy característico en niños, aunque en el caso del duque de Sussex denota, según los expertos, su humildad con quienes lo rodean.

Carlos, el eterno incómodo

No solo pusieron su lupa en la generación más joven de los Windsor, sino que también se volcaron en descubrir más acerca de la reina Isabel II y el príncipe Carlos. Este último, que también suele meter la mano en la chaqueta como Harry, denota inseguridad cuando incesantemente coloca su mano en la solapa de la chaqueta. Cualquier gesto en el que nos tocamos cuando estamos ante una cámara comunica que nos sentimos cohibidos y que necesitamos tranquilizarnos. Es decir, nos urge huir a nuestra zona de confort.

El príncipe Carlos, sofocado en un acto oficial. (Getty)
El príncipe Carlos, sofocado en un acto oficial. (Getty)

Jeans puntualiza: “Durante muchos años el heredero tendía a caminar muy recto y a actuar más rígido en los eventos a los que asistía, pero de un tiempo a esta parte se esfuerza en mostrarse más libre. Esto denota un intento de acercamiento hacia el pueblo, haciéndolo ver más accesible pero a la vez perdido porque siempre coloca su mano en la ropa”.

Por último, el análisis de la reina viene a exponer lo que ya sabíamos, que la monarca es una mujer que analiza hasta el más ínfimo detalle el protocolo y lo lleva a cabo. Así, Isabel II entrelaza sus dedos asiduamente exhibiendo una personalidad cercana pero para nada familiar. De hecho, su disposición recuerda mucho a la que tomaba su progenitora, la reina madre. Mientras que se ve cómoda y relajada, la postura de sus manos evoca a las amas de casa de los años 50, sobre todo por los guantes, que viste sin falta.

La reina, siempre con las manos entrelazadas. (Getty)
La reina, siempre con las manos entrelazadas. (Getty)

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