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GRAN POLÉMICA

Un año del rifirrafe de Letizia con doña Sofía en Palma: analizamos las consecuencias

Hablamos con periodistas y escritores en realeza que reflexionan sobre uno de los momentos más comentados de la familia real española

Foto: Las reinas Sofía y Letizia, en una imagen de archivo. (Getty)
Las reinas Sofía y Letizia, en una imagen de archivo. (Getty)

El 1 de abril se cumple un año de uno de los momentos más virales protagonizados por la familia real española. Y decimos 'virales', porque, en efecto, el fenómeno comenzó con un vídeo que se compartió en las redes sociales en el que se captaba de una manera muy gráfica las diferencias de las reinas Letizia y Sofía a la salida de la catedral de Palma de Mallorca después de asistir a la tradicional misa de Pascua. "Son 8 segundos que ha visto toda España", recuerda la periodista Pilar Urbano, que da más que por zanjada la situación. "Mi consejo para Letizia es que aguante, que los periodistas somos muy impertinentes".

El fenómeno cobró aún mayor dimensión cuando también a través de Twitter Marie-Chantal Miller, mujer de Pablo de Grecia, se posicionaba a favor de la tía de su marido. Un tuit que suponía lavar los trapos sucios fuera de casa y que ha generado unas expectativas enormes ante un posible reencuentro público que podría producirse en la boda de Theodora de Grecia, para la que aún no hay fijada fecha, pero que seguramente tendrá lugar a lo largo de 2019.

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Jaime Peñafiel tiene una explicación para esta reacción de la hija del multimillonario Robert Miller: "La familia real está muy afectada por lo sucedido. No hemos calibrado bien la gravedad de lo que ocurrió, porque no ha sucedido algo así en otra monarquía. Marie-Chantal es estadounidense y se expresa en libertad. Además, la familia real griega nunca ha acogido bien a Letizia".

 Marie-Chantal Miller. (Getty)
Marie-Chantal Miller. (Getty)

Las reinas, en el hospital

Este desencuentro público tuvo como consecuencia inmediata la escenificación de una reconciliación cuando la reina Letizia, mediando apenas unos días después, abría las puertas del coche en el que llegaba su suegra al Hospital Universitario de La Moraleja, donde el Rey emérito acaba de someterse a una operación de rodilla. Un gesto que la periodista y finalista del Premio Planeta Pilar Eyre considera un error estratégico: "Peor que el rifirrafe de Palma fue lo que ocurrió la semana siguente en el hospital. Lo que me sorprende es que la reina Sofía se prestase a eso. Es un gran fallo de su asesor de imagen".

Un parecer que comparte Jaime Peñafiel: "No sé cómo la reina Sofía se presta a estos paripés que no van a ningún sitio, porque fue humillada y agredida. No tienen relación alguna. Letizia no quiere ni verla".

Los Reyes y doña Sofía, en el hospital. (Cordon Press)
Los Reyes y doña Sofía, en el hospital. (Cordon Press)

Hay otras visiones no tan apocalípticas de la relación que mantienen suegra y nuera y del alcance de este incómodo encuentro, aunque sí parece que hubo un antes y un después de esta situación de la que fueron muy conscientes las partes implicadas, las dos Reinas, el propio rey Felipe y sus asesores, que se dieron cuenta enseguida de que había que tomar medidas, como quedó demostrado con ese primer encuentro en el hospital y en cómo se ha organizado la agenda, que se ha repartido en función del lugar que ocupa ahora cada una de ellas: Letizia como consorte y Sofía como emérita. "Yo llamé a Zarzuela y me dijeron que se iba a hacer una enmienda rápida, sin impostar, sin exagerar y sin forzar. Y, claro, tenían muy presente la operación del Rey y lo que iba a suceder, como así fue", nos cuenta Pilar Urbano.

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Aunque podríamos decir que en ocasiones se ha apreciado un esfuerzo de la reina Letizia por mostrarse más natural y cercana, como ocurrió por ejemplo cuando acudió con su suegra al Mercado del Olivar en Palma de Mallorca, durante sus vacaciones estivales, hay quienes estiman que la Reina no ha realizado ningún movimiento de cara a la galería ni ha cedido un ápice de su terreno: "No ha hecho ninguna concesión. En cierta manera, si hubiera cambiado de actitud y, de repente, se hubiera convertido en alguien dulce, no me lo creería. Ya la conocemos perfectamente y haberse comportado de otra manera se hubiera convertido en una comedia indigna de una reina. Es evidente que entre ella y su suegra no hay feeling", afirma Pilar Eyre.

La valoración de la periodista de la Reina, basándose en esta premisa, es excelente: "Ella considera que la familia son el Rey, sus dos hijas y ella. No quiere cargar con la mochila del pasado. Debe de pensar que bastante trabajo tiene. La monarquía es algo anacrónica per se, pero no puedes dar la imagen de que es algo muy endogámico y que no cambia, después de todo el trabajo que han hecho Felipe y ella".

La situación de la Corona

Jaime Peñafiel, por su parte, no considera que sea precisamente bueno que la reina Letizia, a su juicio, no haya depuesto su actitud. "Ella es como es y no se puede cambiar. España no está para frivolidades. Hay que tener mucho cuidado, porque la sociedad está muy sensibilizada y nuestro país no es monárquico sino juancarlista. Y Juan Carlos ya no está. La única razón de ser de la monarquía es que sus miembros sean ejemplares".

Ejemplar ve a los reyes Pilar Urbano, artífice de los libros 'La reina' y 'La reina muy de cerca', ambos con la reina Sofía como protagonista, y destaca el éxito de su último viaje a Argentina: "Nos estamos portando muy mal los periodistas. Ni somos los o las institutrices de la reina Letizia, que es muy inteligente. Me ha dicho gente de la Embajada argentina que les da envidia de nuestra Reina, porque además de joven y de espléndida, la vamos a tener muchos años y va a saber envejecer".

Paloma Rocasolano, con sus nietas. (EFE)
Paloma Rocasolano, con sus nietas. (EFE)

La periodista considera que la reina emérita tiene una labor crucial que llevar a cabo: "La educación de esas niñas tiene que estar en manos de alguien con pedigrí de milenios y si no estuviera la reina Sofía habría que contratar a alguien que cumpla con esa labor. Con todos mis respetos para Paloma Rocasolano, la reina Sofía lo va a hacer mejor para educar a una princesa, que deberá saber cómo son las normas de la corte, cómo se saluda a una reina, a una que ha dejarlo de serlo, como la princesa Beatriz de Holanda, a una princesa..."

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Así como Jaime Peñafiel mantiene que "un buen referente para Letizia sería Máxima de Holanda, que es máxima en todo", Pilar Urbano pondera muy positivamente las cualidades de la Reina y el lugar que ocupa un año después de ese momento tan delicado a nivel mediático y de opinión pública: "No hay fisuras entre ellos. Cada uno tiene sus amigos, pero están conciliando sus amistades. Está muy bien que gocen de esa libertad como quedó de manifiesto hace unos días cuando el Rey se fue a esquiar con sus amigos. Hay una gran sintonía entre ellos, intercambian miradas inteligentes".

La relación entre Letizia y Sofía

La cuestión más importante de todas, un año después, es en qué punto se encuentra la relación entre ambas Reinas. Pilar Urbano nos remite a la propia Sofía, quien le habría confesado que "entiende perfectamente lo que le pasa a Letizia porque a ella le decían que era extranjera y sufrió por ello y a Letizia que es trepa y no es cierto".

La familia al completo en el 80 cumpleaños de la reina Sofía. (EFE)
La familia al completo en el 80 cumpleaños de la reina Sofía. (EFE)

Pilar Eyre, por el contrario, no considera que la relación entre la madre y la mujer de Felipe VI sea precisamente óptima. Es más, con su habitual sentido del humor, afirma que el hecho de que Letizia haya llevado algunas prendas de su suegra en este último año "es algo que se podría haber ahorrado, porque eran horribles". Y llega aún más lejos: "Estar en la foto del 80 cumpleaños de la reina Sofía con su cuñada, la infanta Cristina, son situaciones desagradables que se dan en todas las familias. Considero que la presencia de Cristina en Navidad es una patada en la espinilla de la reina Sofía. Entiendo que Letizia limite al máximo su contacto con la familia política".

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Hay quienes piensan que la mejor manera de que no se produzcan los conflictos es evitar el contacto y parece ser que también está siendo una estrategia de Casa Real, como ha podido demostrarse precisamente durante la ausencia de los Reyes por su viaje a Argentina. Ha sido entonces cuando la Reina emérita ha tomado un gran protagonismo de nuevo y ha emergido como 'primera dama' con una agenda repleta de actos, mientras su nuera se encontraba a más de 10.000 kilómetros.

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