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SUEGRAS Y NUERAS REALES

Letizia, Tessy, Diana, Meghan... Las nueras incómodas de la realeza europea

Tras expresar su disgusto con María Teresa de Luxemburgo, la aún princesa Tessy se une a la larga lista de royals que no tienen una relación precisamente idílica con su suegra

Foto: La reina Letizia. (Limited Pictures)
La reina Letizia. (Limited Pictures)

Ha sido firmar el divorcio y soltársele la lengua o, mejor dicho, sus dedos en el teclado de su teléfono. Tessy, que pronto dejará de ser princesa, ya había utilizado sus redes sociales para lanzar algún que otro dardo envenenado a sus exsuegros, Enrique y María Teresa de Luxemburgo, de la que siempre había dicho que 'era como una madre para ella'. El último ataque fue hace solo unos días, cuando explicaba que le habían retirado su invitación al Foro Global de Mujeres que se celebrará en México por temor a lo que la gran duquesa pudiera decir o hacer. De momento, la suegra calla, quizá temerosa de que no guardar silencio traiga a la memoria la polémica que vivió hace ya unos años, ocupando ella el papel de nuera. María Teresa se quejó ante unos periodistas de que la madre de su marido, Josefina Carlota, quería destruir su matrimonio por su origen extranjero, y que la llamaba despectivamente 'la pequeña cubana'. Una información que no debía salir a la luz pero que se filtró, haciéndose tambalear los cimientos de la Casa Ducal.

Audiencia de la familia ducal de Luxemburgo (Tessy, a la izquierda) con el Papa Francisco. (EFE)
Audiencia de la familia ducal de Luxemburgo (Tessy, a la izquierda) con el Papa Francisco. (EFE)

Pero Tessy no es la única nuera incómoda que existe en la realeza europea. Precisamente esta misma semana, se anunciaba que Meghan Markle y el príncipe Harry no informarán del próximo nacimiento de su hijo hasta unos días después del mismo, ni se podrá hacer la tradicional foto a la salida del hospital. Una muestra de que la exactriz ha llegado a Buckingham con las cosas muy claras y sin estar dispuesta a renunciar a su libertad y sus ideas. Otro ejemplo fue la comentada y mediática baby shower celebrada en Nueva York o la separación oficial de Kensington. Eso sí, aunque Meghan y Harry querían trabajar de forma totalmente independiente, hay cosas que la reina Isabel II no ha consentido y seguirán bajo la 'tutela' de Buckingham. Aunque en su caso no hay una suegra, sí hay un suegro, Carlos de Inglaterra, quien al conocerla dejó clara su opinión sobre ella.

Los duques de Sussex y los duques de Cambridge junto a Carlos de Inglaterra en una imagen de archivo. (EFE)
Los duques de Sussex y los duques de Cambridge junto a Carlos de Inglaterra en una imagen de archivo. (EFE)

Tampoco la que hubiera sido suegra de Meghan, Diana de Gales, fue la nuera perfecta, todo lo contrario. Aunque sus firmes comportamientos protocolarios impedían a la reina Isabel dejar entrever sus verdaderos sentimientos, su relación con la fallecida 'princesa del pueblo' fue más que distante durante su matrimonio con el príncipe Carlos. Y lo fue mucho más tras anunciarse su separación y tras emitirse la famosa entrevista de Diana en televisión, afirmando que era "una relación de tres", algo que rompió por completo todos los esquemas de la familia real y de la propia Isabel II, que se ganó la animadversión del pueblo, entregado a la entonces princesa de Gales.

Tampoco Mary Donaldson pudo gozar de las simpatías de su suegra, la reina Margarita, al empezar su noviazgo con el príncipe Federico. Cuentan que la monarca estaba más que dispuesta a que la australiana no se casara con su hijo, utilizando todo tipo de estrategias que finalmente no funcionaron. Algo parecido a lo que les pasó a Mette-Marit de Noruega y Sofía de Suecia. Su polémico pasado suponía un choque para las tradiciones de palacio y los sectores más monárquicos. Pero tanto ellas como la princesa Mary se han ganado con los años el favor y cariño de sus respectivas suegras.

La princesa Mary con la reina Margarita en una imagen reciente. (Reuters)
La princesa Mary con la reina Margarita en una imagen reciente. (Reuters)

Y no podemos olvidarnos de nuestra relación suegra-nuera favorita. La reina Letizia y la reina Sofía han mostrado en público, casi siempre, la cordialidad -o simple corrección- que hay entre ellas. Casi siempre, porque todos recordamos las imágenes del rifirrafe que tuvieron hace ahora un año, al término de la misa de Pascua en la catedral de Palma. Un incómodo momento que se convirtió en viral, dando la vuelta al mundo. Intentaron reparar la mala imagen que habían dado una semana después, en el hospital donde el rey Juan Carlos había sido operado, siendo excesivamente amables y cariñosas entre ellas. Y dentro de unos días, las dos volverán a salir juntas de la catedral de Palma, un momento que seguramente será también un no parar de abrazos, sonrisas y amabilidad para hacer que se nos olviden esas polémicas imágenes de 2018. Lo tienen difícil.

La reina Letizia y la reina Sofía, tras visitar a don Juan Carlos tras su operación el año pasado. (EFE)
La reina Letizia y la reina Sofía, tras visitar a don Juan Carlos tras su operación el año pasado. (EFE)

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