Logo El Confidencial
HUYÓ ANTES QUE HAYA DE JORDANIA

¿Qué fue de Shamsa? La primera princesa (de las tres) que huyó del emir de Dubái

La fuga de la princesa Haya de Jordania, esposa del emir de Dubái, reaviva las preguntas sobre la suerte corrida por la primera mujer de la familia real que huyó de la corte

Foto: La princesa Shamsa.
La princesa Shamsa.

La princesa Shamsa al Maktoum tenía 19 años, en agosto de 2000, cuando se escapó en coche, a gran velocidad, de la lujosa casa señorial que su padre, el jeque Mohamed bin Rashid al Maktoum, emir de Dubái y primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), poseía en el condado de Surrey (Reino Unido).

Su aventura duró seis semanas hasta que los hombres de mano del emir la localizaron en una calle de Cambridge. Su rastro se perdió allí aunque se supone que la trasladaron a la fuerza hasta un pequeño aeropuerto del sureste de Inglaterra y de ahí, en un avión privado, a Dubái. Quizás la investigación policial británica no fue del todo exhaustiva porque se interpretó que se trataba de una cuasi adolescente fugada a la que su padre había logrado finalmente recuperar.

Shamsa antes de su huida.
Shamsa antes de su huida.

Desde entonces no se supo nada más de ella hasta que, a finales del invierno de 2018, su hermana, la princesa Latifa, de 33 años, contó en un vídeo que Shamsa estaba siendo drogada para quebrar su voluntad. Algunos defensores de los derechos humanos aseguran que primero estuvo encerrada durante ocho años. Latifa se grabó a sí misma ese vídeo, que difundió a través de las redes sociales, porque tenía también la intención de darse a la fuga y temía que le sucediera lo mismo.

Y así fue, el velero del exespía francés Hervé Jaubert, que la ayudó a huir, fue asaltado por fuerzas especiales cuando se acercaba a la costa de Goa (India) y la princesa fue repatriada a Dubái en contra de su voluntad. Nunca se la ha vuelto a ver aunque en diciembre de 2018 Mary Robinson, la ex alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, se prestó a viajar al emirato para fotografiarse con ella y asegurar después a la prensa que la joven Latifa se encontraba bien.

La huida, en junio a Londres, de una tercera princesa, Haya de Jordania, de 45 años, la sexta esposa del emir, pero la más glamurosa y conocida de todas, ha reavivado ahora el recuerdo de Shamsa, la primera que tomó la decisión de alejarse del lujo de la corte porque aquella vida le resultaba sofocante. Haya, que se encuentra escondida en Londres con sus dos hijos, es, por ahora, la única de las princesas que ha tenido éxito en su fuga.

La princesa Houria Lamara, madre de las princesas Shamsa y Latifa.
La princesa Houria Lamara, madre de las princesas Shamsa y Latifa.

Detained in Dubai (Detenidos en Dubái), una ONG con sede en el Reino Unido que propugna la libertad de las princesas, convenció a Marcus Essabri, de 48 años, residente en Londres y primo de Shamsa, para que contara lo que sabía sobre la desaparición de la princesa que ahora tiene 38 años. Essabri, que además es sobrino del emir, aceptó incluso dar una entrevista al programa '60 Minutes' de la televisión australiana y mostró algunas cartas ante la cámara.

“Estoy pensando en huir”, escribió Shamsa a su prima Fátima, el familiar que ha osado romper su silencio. La misiva tiene fecha del 16 de septiembre de 1999, once meses antes de poner en práctica su plan. Entonces Essabri se llamaba Fátima y era aún mujer, pero un lustro después se convirtió en Marcus.

La caligrafía de Shamsa es la de una colegiala aplicada, según 'The Sunday Times', que publicó la carta. “Sé que eso no resolverá mis problemas y por eso consideré volver de nuevo a hablar con mi madre”, añade dubitativa. Shamsa estaba especialmente “enojada y decepcionada” porque su padre no quería que fuese a la universidad.

El que sí habló con la madre, Houria Lamara, la esposa argelina del emir, fue su sobrino Marcus Essabri, que desde los 14 años residía en el Reino Unido. Trató en vano de convencerla de que se flexibilizasen las restricciones impuestas a su hija. “A la familia no le gustó que le dijeran que algo no iba bien y cortó todo contacto”, recordó el primo de Shamsa. “Desde entonces no tengo ya nada que ver con ellos”, afirmó ante la cámara.

Además de leer las cartas de Shamsa, Marcus Essabri también habló con ella por teléfono a finales de 2018. Le confesó que se consideraba una desgraciada y que quería escaparse. “Esa vida [que la hacían llevar] no era la suya”, sostuvo el primo de la princesa.

Marcus Essabri.
Marcus Essabri.

Ahora Marcus Essabri confía en que, en el juicio que empieza el 30 de julio en Londres, la última de las fugadas y la única que ha tenido éxito, la princesa Haya, esposa del emir, haga revelaciones. “Es la única persona [que esté fuera del país] que sabe la verdad sobre lo que ha sucedido a mis primas Latifa y Shamsa”, ambas hijas del jeque Al Maktoum y de su esposa argelina Houria Lamara.

“Confío en que aproveche el juicio para decir al mundo entero cómo han sido tratadas”, añadió. “Tiene a su alcance la posibilidad de ayudar a estas pobres mujeres”. Un tribunal londinense deberá decidir a fin de mes quién tiene la custodia de los dos hijos –Jalila, de 11 años, y Zayed, de 7- del emir y de la princesa Haya, a los que su madre consiguió llevarse en su evasión a Londres.

David Haigh, de Detained in Dubai, espera, por su parte, que cuando Scotland Yard “haya visto estas cartas, retome su investigación sobre la desaparición” de Shamsa hace ya casi 19 años.

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios