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EN EL PUNTO DE MIRA

No solo Pippa y James: los Middleton, un clan incómodo para la Casa Real inglesa

Los padres de la duquesa de Cambridge vuelven a estar en entredicho y son tachados de oportunistas por su felicitación a Meghan Markle vinculada a su negocio

Foto: Carole Middleton, con su hijo James en la boda de Pippa. (Reuters)
Carole Middleton, con su hijo James en la boda de Pippa. (Reuters)

Otra vez los Middleton... Podría ser perfectamente el título de un resumen de las situaciones que han protagonizado los familiares de la duquesa de Cambridge, quienes vuelven en estos días a estar en entredicho.

En esta ocasión eran los padres, Michael y Carole, los que eran cuestionados por haber utilizado como percha publicitaria el cumpleaños de Meghan Markle para hacer promoción de sus productos de su empresa, Party Pieces, un negocio familiar que abrieron hace 32 años y que aumentó sus beneficios exponencialmente cuando su hija Kate estableció vínculos con los Windsor. Esta inciativa surgió cuando regresaron de Jordania al Reino Unido, donde él trabajaba como piloto y ella como azafata, para escolarizar a sus hijos en su país. Y ahora comercializan todo tipo de productos para montar fiestas infantiles.

Algo similar ocurría recientemente con Boomf, la empresa de James Middleton, su hijo, que también aprovechaba como reclamo el nacimiento de Archie, el hijo de los duques de Sussex, para bombardear a sus potenciales clientes con un correo electrónico plagado de chistes y menciones al bisnieto de la reina Isabel II. La empresa, que acabó el ejercicio fiscal de 2016-2017 con más de dos millones de euros en pérdidas, salió de este gran bache gracias a la intervención de James Matthews, su cuñado, quien compró casi 13.000 acciones. No sería la única vez que saldría en su rescate, como veremos más adelante...

[LEE MÁS: Los padres de Kate Middleton, acusados de aprovechados (otra vez)]

Sin duda, todas estas anécdotas podrían catalogarse como cuestiones menores al lado de los escándalos protagonizados por el operador de cine Thomas Markle, padre de la mujer del príncipe Harry, quien se ha saltado todas las normas del decoro para arremeter contra su hija. Igual que la hermanastra de Meghan, Samantha, quien ha sido protagonista de momentos mediáticos, sonrojantes en muchas ocasiones.

Los Middleton, sin embargo, han apostado por la baza de la discreción, aunque no por ello han dejado de ser cuestionados en numerosas ocasiones. Su hijo James, por ejemplo, ha sido el que más titulares ha generado en los últimos meses. Sobre todo después de hablar abiertamente de sus problemas psicológicos en distintas entrevistas en las que vinculaba su situación personal a la labor realizada por su hermana y su cuñado para dar visibilidad a las enfermedades mentales y enviar el mensaje de que no se debe estigmatizar a las personas que las padecen.

Kate Middleton y su hermana Pippa, con Meghan Markle. (Reuters)
Kate Middleton y su hermana Pippa, con Meghan Markle. (Reuters)

James Middleton, a quien al parecer la Casa Real británica habría dado un toque de atención en 2016 por abusar de las alfombras rojas cuando mantenía una relación sentimental con la presentadora y socialité Donna Air, achacaba sus reiterados fracasos empresariales al déficit de atención que le fue diagnosticado hace años y que habría sido determinante a la hora de gestionar determinadas situaciones profesionales. Y también para que en lugar de terminar sus estudios en la universidad de Edimburgo se convirtiera en empresario. Hasta el momento, sin demasiado éxito, ya que su mayor logro profesional por el momento es ser guía turístico para millonarios en Glen Affric Lodge, un hotel rural de lujo del suegro de su hermana Pippa.

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Esta última, como se recordará, saltó a la fama por convertirse en el gran descubrimiento de la boda de su hermana Kate con el príncipe Guillermo. La prensa mundial se rindió a su belleza y elegancia natural hasta tal punto que algunos se atrevieron a afirmar que había eclipsado a su hermana. Sin embargo, ser objeto de loa en los tabloides ingleses es como para echarte a temblar, ya que tarden más o tarden menos, las críticas, despiadadas en algunos casos, acaban por llegar.

En el caso de Pippa, las críticas más duras llegaron en 2012 con la publicación del libro 'Celebrate: A year of british festivities for families and friends', por el que se dice que la editorial Penguin le dio un adelanto de nada menos que medio millón de euros. Las críticas sobre esta guía para organizar fiestas fueron demoledoras (y las ventas exiguas: 18.000 ejemplares), pero ella las encajó con cierto humor y deportividad. Al año siguiente, fue también muy cuestionada como reportera para 'Vanity Fair' y su debut con un artículo sobre el torneo de Wimbledom, del que es fiel seguidora. Ahora, felizmente casada con el gestor de grandes fortunas David Matthews, sigue gozando de una enorme popularidad como 'socialité'

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