Logo El Confidencial
EVOLUCIONA FAVORABLEMENTE

La familia real a las puertas de Quirón: una coreografía perfecta

Desde que operaran al Rey emérito el pasado fin de semana, las visitas han sido escalonadas y siguiendo un orden que, a priori, no parece nada casual

Foto:  La reina Sofía, con su hija Elena y sus nietos, en el hospital. (EFE)
La reina Sofía, con su hija Elena y sus nietos, en el hospital. (EFE)

En la Casa Real pocas cosas se dejan al azar, ni siquiera el timing de las visitas que ha ido recibiendo el rey Juan Carlos estos días en el Hospital Universitario Quirónsalud, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), que nos ha deparado algunas sorpresas y que, al menos en apariencia, parece estar orquestado sin dejar nada a la improvisación.

Lo que pasó ayer martes resulta un claro ejemplo de lo expuesto. Felipe y Letizia aparecieron en el hospital pasadas las 18:00 horas junto a sus hijas, Leonor y Sofía, poco después de que se marchara la infanta Cristina, que hacía su segunda visita a su padre en solo 24 horas. Se evitaba así que coincidieran en lo que hubiera sido, sin duda, el gran titular de la jornada. Por la mañana habían visitado al Rey doña Sofía, la infanta Elena, Froilán y Victoria Federica. No están saliendo unos por la puerta y ya están entrando los siguientes. Pero ¿es casual este timing milimétrico? ¿Por qué la infanta Cristina ha aparecido antes que la infanta Elena? ¿Por qué tanto protagonismo para la esposa de Iñaki Urdangarin? Nada parece casual, sino una perfecta coreografía de hechos noticiosos a la que hemos asistido desde el viernes pasado.

PLAY: TODAS LAS ENTRADAS Y SALIDAS EN ORDEN CRONOLÓGICO

Pero empecemos por el prinicipio. Como decimos, la política de comunicación de Zarzuela suele ser bastante estricta y por este motivo no había trascendido nada de la operación del Rey emérito. Ni siquiera la conocían sus íntimos, como Pedro Campos, armador del Bribón, quien desvelaba a en exclusiva a Vanitatis que, pese a haber estado navegando con él en Finlandia, no habían notado nada: "Ni imaginábamos que 20 días después entraría en un quirófano. No nos comentó nada".

[LEE MÁS. Hablamos con uno de los mejores amigos del rey Juan Carlos: la operación era 'secreta']

Así que cuando el 22 de agosto llegó el comunicado de Zarzuela anunciando que sería operado dos días más tarde, el día 24, sábado, una intervención programada después de haber sido sometido a su revisión médica anual el pasado mes de junio generó una gran sorpresa en todas las redacciones. Por eso, movilizaban a sus principales efectivos para cubrir una noticia de gran alcance sobre la que no había apenas coordenadas, pues no se precisó en qué iba a consistir la operación y en Casa Real afirmaban desconocer el alcance de la misma. Circunstancia esta que generó todo tipo de especulaciones, desde la colocación de un stent coronario y que podría haber recibido el alta este mismo lunes a que se trataba de algo más serio, como finalmente así ha sido: le han implantado tres bypass.

El rey Juan Carlos, a su llegada al hospital el viernes. (EFE)
El rey Juan Carlos, a su llegada al hospital el viernes. (EFE)

De igual manera, algunos medios habían dado por hecho que el ingreso se produciría el sábado a primeras horas de la mañana, pero el monarca llegaba en un coche el viernes por la noche y después de bajar la ventanilla emplazaba a los periodistas allí desplazados a reencontrarse cuando le dieran el alta médica, que podría producirse, si no hay contratiempos, en un periodo que oscilaría entre los siete y los diez días después de la operación.

Las primeras visitas

Esa mañana del sábado, los primeros en acudir fueron la reina Sofía y el rey Felipe VI, quienes ya comenzaban a dar buenas noticias respecto a la salud del monarca. En principio, nada sorprendente ni llamativo, como el hecho de que al día siguiente el Rey acudiera con doña Letizia, quien subrayaba la valentía de su suegro, al mismo tiempo que su marido enfatizaba el sentido del humor que caracteriza a su progenitor y las bromas que ya estaba gastando.

El rey Juan Carlos y la reina Sofía, el pasado sábado. (EFE)
El rey Juan Carlos y la reina Sofía, el pasado sábado. (EFE)

Un detalle tampoco baladí es que la reina Letizia volviera a utilizar por segunda vez en un año la blusa de Carolina Herrera que lucía el día del rifirrafe de Palma tras la misa de Pascua, una manera, quizás, de exorcizar un momento muy delicado después de un verano aparentemente idílico en Marivent.

El tiempo que los enfermos pueden recibir visitas en la UCI es muy reducido, lo que el mismo Felipe VI explicaba a la prensa, que "todos" irían a ver a su padre conforme se dieran las circunstancias adecuadas. Esto es, cuando su padre fuera trasladado a planta, algo que se anunciaba este lunes pero que se producía el martes, como desvelaba Lucía Alonso, gerente territorial de los hospitales.

​Cristina antes que Elena

Ese 'todos' incluía a su hermana, la infanta Cristina, y a sus hijos. Lo llamativo, y no parece que casual, es que fuera esta la primera de las hijas que acudiera al hospital a ver a su padre y no la infanta Elena, que había estado acompañándole este verano en las regatas de Sanxenxo, donde ambos además fueron rivales en la competición, y en Finlandia, donde celebró el triunfo del Bribón en la final del Campeonato del Mundo de Vela.

La infanta Cristina, con sus hijos, el lunes.   (EFE)
La infanta Cristina, con sus hijos, el lunes. (EFE)

La infanta Elena y sus hijos han sido los que más se han prodigado en público con el rey Juan Carlos y, hasta hace solo unos días, ella se encontraba con su madre y su tía Irene de Grecia en Mallorca. Sin embargo, fue la infanta Cristina la primera en hacer una visita a su padre de unos treinta minutos aproximadamente (el Rey emérito aún seguía en la UCI), acompañada por tres de sus cuatro hijos, ya que Pablo, que está siguiendo los pasos de su padre, Iñaki Urdangarin, en el balonmano, se encontraba entrenando con el HBC Nantes, equipo en el que ahora milita.

Un gesto simbólico que ha priorizado mediáticamente a la infanta Cristina, recién llegada de sus vacaciones en Estados Unidos, que puede interpretarse como un gesto más para normalizar a nivel público las relaciones familiares, que estuvieron muy condicionadas por la implicación en el caso Nóos de la menor de la hija de los Reyes eméritos y el encarcelamiento de su marido, Iñaki Urdangarin. Ya en el 80 cumpleaños de la reina Sofía se rompía definitivamente el 'cordón sanitario', pues posaba en la foto oficial con el resto de sus familiares, pero ahora se ha dado un paso más, dejando a su hermana mayor en un segundo plano.

[LEE MÁS: Las dos caras del look de Irene Urdangarin, la 'fashion victim' de la familia real]

En efecto, tuvimos que esperar hasta la mañana del martes para ver llegar a la infanta Elena, con sus dos hijos, Froilán y Victoria Federica, un rato después de que lo hubiera hecho su madre. Llegaba conduciendo su propio coche, unos minutos antes del anunciado parte médico de las doce de la mañana, y pasaba con su padre unas cuatro horas aproximadamente. El hecho de que el monarca ya hubiera sido trasladado a planta fue determinante para que así fuera y que pudiera disfrutar de una manera relajada de la presencia de sus familiares.

Y había aún reservada una nueva sorpresa este martes: una hora después de que se fueran su madre, su hermana y sus sobrinos, volvía al hospital, esta vez en solitario, la infanta Cristina. Sorprende su visita en solitario y que no coincidiera con sus familiares, lo que, una vez más, le daba el protagonismo y una gran presencia mediática. Aunque su visita también se reducía a apenas unos minutos, antes de que llegaran los reyes Felipe y Letizia.

La infanta Cristina, este martes a la salida del hospital. (EFE)
La infanta Cristina, este martes a la salida del hospital. (EFE)

El colofón a esta coreografía institucional y familiar fue la esperada visita de la princesa Leonor y la infanta Sofía, que, como había desvelado su padre el pasado domingo, también irían al hospital a visitar a su abuelo una vez fuera posible. Y, en efecto, se cumplió lo anunciado. Ayer tarde pudieron encontrarse con su abuelo, que podría abandonar el hospital, si todo sale según lo previsto, entre siete y diez días después de haberse sometido a la operación.

Casas Reales
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios