La familia Urdangarin Borbón: en la religión estaba la respuesta
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La familia Urdangarin Borbón: en la religión estaba la respuesta

De la misa en el Vaticano a las labores de voluntariado del primogénito, toda la familia ha buscado remanso espiritual en la fe

Foto: La infanta Cristina, con sus hijos Irene y Miguel. (Getty)
La infanta Cristina, con sus hijos Irene y Miguel. (Getty)

La noticia de que Iñaki Urdangarin saldrá próximamente de la cárcel durante unas horas para realizar labores de voluntariado cayó en la mañana del martes como una bomba. En un durísimo auto, el juez de Vigilancia Penitenciaria afeaba a la Junta de Tratamiento la "deshumanización" a la que estaba siendo sometido el reo y recomendaba su salida de prisión para realizar esta labor. El lugar elegido, solicitado por el propio Iñaki Urdangarin, es el Hogar Don Orione.

[LEA MÁS: El vínculo de Doña Sofía con el centro donde Iñaki hará el voluntariado]

Don Orione es una residencia con centro de día donde se atiende a adultos con discapacidad física, intelectual y sensorial, que necesitan de apoyo. Está gestionado por la congregación Pequeña Obra de la Divina Providencia, la orden religiosa italiana de los orionistas. Mientras ayuda a estos enfermos a sobrellevar su vida, el juez estima que Urdangarin podrá repararse también un poco a sí mismo. Aunque en principio irá ocho horas dos días por semana, la intención del centro y de Iñaki es que el exbalonmanista pueda acudir diariamente a echar una mano. El cuñado del rey Felipe prestará sus brazos y sus conocimientos en materia deportiva: "Se trata de un programa de voluntariado que se desarrolla dentro y fuera del centro con ayuda en los procesos de movilidad de los usuarios discapacitados que necesitan ayuda en su vida cotidiana: paseos, piscina, fisioterapia, etc…".

Iñaki, la infanta Cristina y sus cuatro hijos en la misa de Epifanía de 2018. (Photovat)
Iñaki, la infanta Cristina y sus cuatro hijos en la misa de Epifanía de 2018. (Photovat)

Dice el auto que Urdangarin no es un recién llegado al mundo del voluntariado, una actividad que ha realizado con anterioridad, aunque se desconocen los detalles de cuándo y dónde. Lo cierto es que, tal y como explican fuentes de su entorno a este medio, los Urdangarin siempre han sido una familia con profundas convicciones religiosas. Sus padres, Juan Mari Urdangarin y Claire Liebaert, inculcaron estos valores a sus hijos e Iñaki se ha aferrado a ellos ante las adversidades.

El sábado 6 de enero de 2018, la familia Urdangarin Borbón al completo acudió a la misa de Epifanía presidida por el Papa en San Pedro del Vaticano. El día anterior se había celebrado en Zarzuela el 80 cumpleaños de don Juan Carlos con un pequeño festejo. Todos los medios señalaban la ausencia de la hija mediana del Rey y su parentela. A unos 2.000 kilómetros de allí, la hija ausente, su marido y sus hijos buscaban remanso espititual en primera fila de la basílica.

Iñaki Urdangarin, cuando recogió el auto de su ingreso en prisión. (EFE)
Iñaki Urdangarin, cuando recogió el auto de su ingreso en prisión. (EFE)

Quizá la familia Urdangarin reflexionaba durante la homilía en las palabras de Francisco: "Hay estrellas deslumbrantes, que despiertan emociones fuertes, pero que no orientan en el camino. Esto es lo que sucede con el éxito, el dinero, la carrera, los honores, los placeres buscados como finalidad en la vida. Son meteoritos: brillan un momento, pero pronto se estrellan y su brillo se desvanece. Son estrellas fugaces que, en vez de orientar, despistan". Sabían que a Urdangarin le quedaban unos meses en libertad, como así fue. En junio, el Tribunal Supremo envió a Iñaki a Brieva.

Sor Carmen

Lo primero que supimos de sus pasos en la cárcel abulense fue que había buscado refugio espiritual en Sor Carmen, una monja adoratriz habitual de las celdas de Brieva. Sor Carmen acude a ese penal cada miércoles y algunos domingos desde hace 23 años. Su labor es proporcionar apoyo moral a las reclusas, ayudarlas con algunas manualidades e incluso hacerles algunos recados fuera de los muros de la prisión. Cuando Urdangarin se incorporó a la población carcelaria llevaba consigo una Virgen y una Biblia, y también solicitó la ayuda de Sor Carmen. "Tener fe es fundamental para estar en la cárcel", le dijo. Sin Dios, "es difícil mirar hacia delante". "Has tenido un desliz... Igual que tú estás aquí, podría estar yo. Tú tranquilo que esto se va a acabar, esto no es eterno". Palabras que confortaron al recluso.

La infanta Cristina, en un partido de Pablo Urdangarin en Hannover. (CP)
La infanta Cristina, en un partido de Pablo Urdangarin en Hannover. (CP)

Parece que Iñaki y su esposa, la infanta Cristina, han transmitido los valores religiosos a sus cuatro hijos. La semana en que el rey Juan Carlos estuvo ingresado, muchos se percataron de que tanto Cristina de Borbón como algunos de sus hijos lucían unas pulseras donde se podía leer 'Battambang'. Es la población de Camboya donde el sacerdote jesuita Kike Figaredo desarrolla su labor humanitaria desde 1985. Nacido en Gijón, promueve varios proyectos a través de la ONG Sauce. Entre otras cosas, se ocupa de víctimas de las minas o de la polio, lo que le ha valido el sobrenombre de 'el obispo de las sillas de ruedas'. El mayor de los Urdangarin Borbón, Juan, ha pasado temporadas trabajando con él mano a mano. De ahí el misterio de las pulseritas.

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