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MONEY, MONEY

La fortuna de Kate y Meghan, al descubierto (y más datos sobre la riqueza de los Windsor)

De los 1.600 millones de la reina Isabel a los 30 de Guillermo y Harry. Todas las cifras han salido a la luz en un libro escrito por Norman Baker, exdiputado y miembro del Consejo Privado

Foto: Kate Middleton y Meghan Markle, el año pasado en Wimbledon. (Getty)
Kate Middleton y Meghan Markle, el año pasado en Wimbledon. (Getty)

Un libro, un exdiputado y muchos datos que pueden resultar ciertamente incómodos para la familia real británica. Norman Baker, exministro y actual miembro del Consejo Privado, es el responsable de un libro que acaba de salir a la venta y que cuenta con un sugerente e intrigante título: 'Lo que la familia real no quiere que sepas'. En él, entre otras muchas cosas, desvela la riqueza acumulada de cada uno de sus miembros, con datos muy sorprendentes, ya que algunas cifras, especialmente en el caso de la reina Isabel II, son realmente estratosféricas. La asignación anual del Gobierno, las inversiones, la exención del pago de impuestos y las herencias recibidas han tenido como resultado los muchos millones de libras que los Windsor tienen en sus cuentas corrientes.

Lógicamente, lo que más llama la atención es la fortuna de la reina Isabel, que se estima en 1.600 millones de libras, que proceden, en su mayoría, del contribuyente. Además de no pagar impuestos -lo que ha supuesto un coste a las arcas públicas de 900 millones de libras-, cuenta con una cartera de inversiones valorada en 500 millones, además de muchos objetos de valor: huevos Fabergé, joyas, pinturas, caballos de carreras y una colección de sellos valorada en 100 millones de libras. A esto hay que añadirle también las ganancias que genera el ducado de Lancaster, con diez castillos y fincas por todo el país. No solo tiene un valor estimado de 534 millones, sino que el año pasado tuvo unos ingresos de 20 millones que van directamente al bolsillo de la monarca.

La reina Isabel con la corona imperial. (EFE)
La reina Isabel con la corona imperial. (EFE)

Llamativo es el caso del duque de Edimburgo, especialmente por sus orígenes, ya que cuando se casó con la reina Isabel, en 1947, sus ingresos eran de 11 libras a la semana. Siete décadas después, esos ingresos han aumentado notablemente, ya que recibe una asignación de 359.000 libras al año, a pesar de que ya no lleva a cabo ninguna tarea relacionada con la institución, después de haberse retirado de la vida pública. El autor del libro considera un misterio que, con esa asignación, tenga ahora una fortuna de 44 millones de libras. Aunque sus gastos son mínimos, las cuentas no cuadran.

El duque de Edimburgo, en una de sus últimas imágenes públicas. (Reuters)
El duque de Edimburgo, en una de sus últimas imágenes públicas. (Reuters)

El príncipe Carlos cuenta con una fortuna aproximada de 100 millones de libras. Además de la asignación anual mensual como príncipe de Gales, una buena parte de su dinero procede del ducado de Cornualles, que le genera más de 20 millones anuales. Considerado de patrimonio privado, prácticamente todo lo que hay en la zona genera al futuro rey un beneficio, desde aparcamientos hasta escuelas de surf de las playas de Cornualles. A esto, hay que añadirle las grandes cantidades de tierras, consideradas de patrimonio privado, que posee en todo el país y por las que, como con el ducado, no paga ningún tipo de impuesto.

El príncipe Carlos, en la cena de gala por la entronización de Naruhito. (EFE)
El príncipe Carlos, en la cena de gala por la entronización de Naruhito. (EFE)

Los príncipes Guillermo y Harry tienen una situación financiera parecida, ya que la mayor parte de sus fortunas -estimada en unos 30 millones cada una- procede de tres fuentes. Por un lado, los 14 millones que la reina madre puso a disposición de los dos hermanos en un fondo fiduciario; por otro, la herencia de Diana de Gales, que se estima en 13 millones para cada uno; y por último, los 4 millones que cada año les asigna el príncipe Carlos, procedentes de los beneficios del ducado de Cornualles.

Los príncipes Guillermo y Harry, el día de la boda de este último. (EFE)
Los príncipes Guillermo y Harry, el día de la boda de este último. (EFE)

La fortuna de Kate Middleton se estima en 8 millones de libras, aunque las cuentas y el origen de los mismos no están tan claras como en el caso de los Windsor. Se entiende que la mayor parte procede de los numerosos y, en ocasiones, carísimos regalos que hacen a la pareja, entre los que se encuentran una villa privada en la isla de Mustique o una casa en una estación de esquí. A esto, hay que sumarle la valiosa flota de coches que poseen los duques de Cambridge, la mayoría de ellos de alta gama.

El dinero que tiene su cuñada, Meghan Markle, sí tiene un origen más claro. Y es que al llegar a la familia real, ya tenía una fortuna de 3 millones de libras, gracias a su trabajo como actriz. Pero su matrimonio con el príncipe Harry ha impulsado sus finanzas y sus activos. Entre otros bienes, ahora posee una colección de joyas de 91 piezas con un valor estimado de 600.000 libras.

Kate Middleton y Meghan Markle, en la final de Wimbledon. (EFE)
Kate Middleton y Meghan Markle, en la final de Wimbledon. (EFE)

Pero hay un miembro de los Windsor cuya fortuna supera la suma de estas dos últimas, a pesar de no tener asignación anual, ni títulos, ni tantos privilegios como el núcleo duro de la familia real. Se trata de Zara Tindall, la hija de la princesa Ana, quien posee una fortuna estimada en 15 millones de libras. ¿La explicación? Los contratos publicitarios que tiene con marcas de alta gama, como Rolex y Land Rover, además de su propia empresa, la marca australiana de joyas Cajella. Eso sí, también ayuda mucho que, como nieta de la reina Isabel, no tenga que pagar impuestos.

Zara Tindall, en la última edición de Ascot. (Reuters)
Zara Tindall, en la última edición de Ascot. (Reuters)

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