Logo El Confidencial
VIAJE A BOSNIA

La prosopagnosia: la enfermedad de Victoria de Suecia que dificulta su papel institucional

La heredera sueca sufre un trastorno que no tiene tratamiento y que dificulta reconocer los rostros de las personas con las que se relaciona, incluidos los de los familiares y la propia imagen

Foto: Victoria y Daniel de Suecia en Sarajevo. (Reuters)
Victoria y Daniel de Suecia en Sarajevo. (Reuters)

Durante dos días, la princesa Victoria de Suecia y su marido, el príncipe Daniel, han estado de visita oficial en Bosnia y Herzegovina. Allí han tratado desde temas tecnológicos y empresariales, apoyando a jóvenes emprendedores, a medioambientales, para lo que participaron en la plantación de varios árboles. Los futuros reyes visitaron también varios museos dedicados a la guerra, conociendo más de cerca algunas historias con las que se sintieron verdaderamente conmovidos. No faltaron los paseos turísticos a los lugares más emblemáticos del país o su reunión en una mezquita, para la que Victoria se puso un velo cubriendo su cabello.

Pero lo que mucha gente no sabe es la dificultad que tiene Victoria para llevar a cabo su trabajo en este tipo de viajes. Es tan intensa la agenda y tantas las personas que conocen en cada cita que para cualquier persona sería muy díficil recordar todas las caras y nombres. Pero la hija de Carlos Gustavo de Suecia tiene un hándicap añadido, ya que sufre de prosopagnosia o ceguera facial, un trastorno cognitivo que dificulta recordar caras y nombres, incluso de personas cercanas o tan familiares como la de uno mismo, y para el que no existe tratamiento

La princesa Victoria y el príncipe Daniel en Bosnia. (EFE)
La princesa Victoria y el príncipe Daniel en Bosnia. (EFE)

Como ha hecho con el resto de sus trastornos de salud -anorexia y dislexia-, nunca ha tenido problemas en hablar sobre ello. En alguna entrevista ha reconocido lo difícil que resulta su papel con esta desventaja, por lo que tiene que hacer trabajo extra para intentar recordar todos los nombres y los rostros de las personas, al menos con las que trabaja de forma habitual. A menudo, los que sufren de prosopagnosia recurren a trucos para poder recordar con quién están hablando, como fijarse en una característica física determinada, memorizar el olor de la persona o la forma de andar, para que su día a día sea lo más normal posible.

Con mucho trabajo, Victoria consigue que este trastorno no sea un impedimento importante para desempeñar su papel. Pero la preocupación es que, aunque no es lo habitual, en algunos casos la prosopagnosia puede ser hereditaria, por lo que la princesa sueca observa de cerca a sus hijos para detectar cualquier anomalía. Lo mismo ocurre con la dislexia, que sí es más habitual que se transmita de padres a hijos. De hecho, es un trastorno que también sufren su padre, el rey Carlos Gustavo, y su hermano, Carlos Felipe, que ha confesado en más de una ocasión los problemas de acoso que sufrió durante su etapa escolar.

La princesa Victoria, con sus dos hijos, Oscar y Estelle. (Reuters)
La princesa Victoria, con sus dos hijos, Oscar y Estelle. (Reuters)

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios