Lonas en las verjas, cámaras... Meghan y Harry bunkerizan su vida en Canadá
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LA NUEVA VIDA DE LOS SUSSEX

Lonas en las verjas, cámaras... Meghan y Harry bunkerizan su vida en Canadá

La pareja ha instalado cámaras de seguridad y varias lonas en la finca donde está situada la mansión en la que actualmente viven, de cara a ocultar su visión desde el exterior a los fotógrafos

Foto: Lonas en las verjas, cámaras... Meghan y Harry bunkerizan su vida en Canadá
Lonas en las verjas, cámaras... Meghan y Harry bunkerizan su vida en Canadá

Ha pasado casi un mes desde que primero Meghan Markle y días después el príncipe Harry empezaran su nueva vida en Canadá, alejados de la Casa Real y con la esperanza de convertirse en personas anónimas. Pero, claro, el paso de ser un royal a un simple ciudadano no es ni fácil ni automático, ya que lógicamente el interés mediático que despiertan es el mismo que antes de salir de Reino Unido, incluso mayor. Por eso, han tomado ciertas medidas para que su paz no se vea perturbada por la prensa que sigue sus pasos en el país de los arces.

Gracias al portal estadounidense 'TMZ', hemos visto cómo la pareja está reforzando la seguridad alrededor de la mansión canadiense donde se alojan. Y dado que el recinto en el que está situada consta de 16.000 metros cuadrados, la tarea no es precisamente fácil. Pero ya hemos visto alguna cámara de vigilancia recién instalada y dirigida a la zona de la playa, además de varias lonas colocadas en diferentes puntos del terreno que ocultan la visión de la casa desde el exterior, una de ellas cubriendo completamente la puerta de entrada -que ya lleva instalada varias semanas- y otra colgada entre dos árboles.

Una de las entradas a la mansión donde se alojan Harry y Meghan. (Reuters)
Una de las entradas a la mansión donde se alojan Harry y Meghan. (Reuters)

No son, desde luego, sistemas de seguridad muy sofisticados, ni parecen definitivos, quizá porque no es la casa donde planean vivir en un futuro próximo. De hecho, ya les hablamos de que habían fichado otra mansión al oeste de Vancouver, con un muro de seis metros de altura, altos setos y situada en una zona exclusiva, características que garantizan algo más de privacidad a la pareja. Sean provisionales o no, son ideas más que eficaces para que nadie vea lo que pasa de puertas para adentro, especialmente los periodistas, con los que ya han tenido sus más y sus menos.

Las instalación de estos elementos llega unos días después de que Meghan Markle fuera sorprendida paseando con Archie y sus dos mascotas por un parque natural cercano. Unas imágenes que desataron la ira de la pareja, que no dudó en amenazar con demandar a los fotógrafos, a los que acusaban de estar 24 horas apostados en las cercanías de su casa con objetivos de largo alcance para poder verlos en el interior de la finca. Y desde luego, tanto la amenaza como las nuevas medidas de seguridad instaladas parecen haber surtido efecto. Desde entonces, nada se ha sabido de los duques de Sussex, que parecen recluidos -lonas mediante- en su lujosa mansión.

El príncipe Harry y Meghan Markle, en su última aparición pública. (Reuters)
El príncipe Harry y Meghan Markle, en su última aparición pública. (Reuters)

No es la primera vez que la pareja recurre a sistemas de este tipo para evitar las miradas de los más curiosos. En Frogmore Cottage, el que hasta ahora ha sido su hogar en Reino Unido, instalaron hasta tres cercas durante el pasado año, de cara a ocultar totalmente la visión que podía tenerse de la casa desde el exterior. Situada en el recinto del castillo de Windsor, era habitual que atrajera la atención de los miles de turistas que pasean por sus terrenos cada día, ya que además el recorrido de la visita pasaba sorprendentemente cerca de la casa. Así que optaron por colocar varias cámaras de seguridad, además de los enrejados. El último de ellos el pasado noviembre, cuado ya disfrutaban de su retiro en Canadá, por lo que no parece que su decisión de trasladarse definitivamente allí estuviera ya tomada entonces.

Su seguridad, a debate

Aunque no es la intención inicial de la pareja, estos nuevos sistemas suponen también más seguridad para la integridad física de la pareja. Como ya les contábamos hace unos días en Vanitatis, Dai Davies, exjefe de seguridad de la Corona, teme que se cometan los mismos errores que hubo con Diana de Gales, que iba sin protección oficial desde 1993. Y es que, al igual que el interés mediático sigue siendo el mismo, las amenazas que pueden poner en peligro a los Sussex también. Por lo que cualquier precaución es poca y toda medida de seguridad, además del equipo que les guarda las espaldas, es bienvenida.

Vista general de Frogmore Cottage, antes de colocarse las nuevas cercas. (Getty)
Vista general de Frogmore Cottage, antes de colocarse las nuevas cercas. (Getty)

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