Solo se libra Bélgica (de momento): el mapa de los divorcios reales de Europa
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Solo se libra Bélgica (de momento): el mapa de los divorcios reales de Europa

Hasta quince divorcios contamos dentro de las casas reales europeas, algunos que no han supuesto ningún trauma para los familiares del interesado y otros que fueron todo un escándalo

Foto: Carlos y Diana de Gales, en 1992. (Reuters)
Carlos y Diana de Gales, en 1992. (Reuters)

Ha sido una de las noticias de la semana en Reino Unido. A pesar de que habían dejado alguna que otra pista que había pasado por alto, el divorcio de Peter Phillips y Autumn Kelly ha sido toda una sorpresa. No para la reina Isabel, que conocía las intenciones de la pareja desde el verano, pero sí para la prensa del país, que tenía a la pareja como una de las más estables de la monarquía. Pero el divorcio de un miembro de la familia real no es algo que ya sorprenda. Y es que solo hay una Casa Real europea que no haya vivido un divorcio.

Por ahora Bélgica se libra. Y recalcamos lo de 'por ahora' porque los rumores de crisis han empezado a perseguir al príncipe Laurent y la princesa Claire. Ella apenas aparece en actos oficiales y el excéntrico carácter de él se hace cada vez más difícil, según apuntan los medios del país. Sea como fuere, por si finalmente dan el paso, que sepan que no están solos. En Vanitatis hemos hecho un repaso por todos los divorcios reales de las últimas tres décadas y hemos contabilizado un total de 15.

Luxemburgo

La casa gran ducal de Luxemburgo se enfrentaba en enero de 2017 a una nueva situación: el príncipe Louis, hijo de los grandes duques, se divorciaba de Tessy Anthony, madre de sus dos hijos Gabriel y Noah. Tras una dura lucha en los juzgados, decidieron tener la custodia compartida de sus vástagos y se estipuló que Tessy dejara de llevar el título de princesa de Luxemburgo.

España

Tras años perseguidos por rumores de crisis, en noviembre de 2007 la Zarzuela anunciaba el “cese temporal de la convivencia” de la infanta Elena y Jaime de Marichalar. El comunicado dejaba claro que esto no significaba una separación definitiva y que había posibilidades de reconciliación. A pesar de ello, la infanta Elena abandonó el domicilio conyugal y el matrimonio empezó a hacer su vida por separado, aunque Jaime seguía siendo duque de Lugo. Como era previsible, ese 'cese temporal' acabó con un triste final. Iniciaron los trámites en noviembre 2009 de “mutuo y común acuerdo” (Zarzuela dixit). La custodia de los hijos de la pareja, Froilán y Victoria Federica, recayó en la infanta Elena. Ninguno de los dos ha rehecho oficialmente su vida sentimental.

Aunque no son familia real como tal, en lo que se considera familia del Rey ha habido una epidemia de divorcios, sobre todo en el clan Gómez-Acebo. Simoneta finalizó su matrimonio con José Miguel Fernández Sastrón tras 22 años; la unión de Beltrán y Laura Ponte duró siete años, y Fernando y Mónica Martín Luque estuvieron casados ocho años.

La infanta Elena y Jaime de Marichalar. (Getty)
La infanta Elena y Jaime de Marichalar. (Getty)

Mónaco

El matrimonio de Carolina de Mónaco y Philippe Junot duró un suspiro. A sus 21 años, la princesa luchó contra viento y marea por esa relación que terminó dos años más tarde con un divorcio y una anulación matrimonial. La segunda boda de la hija de Rainiero y Grace tampoco tuvo un final feliz: en octubre de 1990, Stefano Casiraghi murió en un accidente que dejó a Carolina viuda. Una década más tarde y ya recuperada de su pasado sentimental, Carolina volvió a pasar por el altar con el príncipe Ernesto de Hannover​, del que se separó en 2009, aunque todavía no han firmado los papeles de divorcio. Su hermana Estefanía tampoco ha tenido suerte en eso del amor. Después de quedarse embarazada de su guardaespaldas, Daniel Ducruet, decidió casarse con él en 1995. Un año más tarde, la aparición de unas imágenes de Ducruet manteniendo relaciones sexuales con otra mujer propiciaron el divorcio. Estefanía pasó de nuevo por la vicaría en 2003 con el acróbata portugués Adans Peres​, del que se divorció en 2004.

Noruega

En agosto de 2016, El pasado mes de agosto, la Casa Real noruega anunciaba el divorcio de la princesa Marta Luisa y Ari Behn tras catorce años como marido y mujer. La hija de Harald y Sonia contrajo matrimonio con el escritor en mayo de 2002 y son padres de tres hijas, Maud Angelica, Leah Isadora y Emma Tallulah. “La vida no va siempre sobre ruedas, tanto Ari como yo lo hemos experimentado. Nos separamos, terminamos nuestro matrimonio, pero mantenemos la custodia compartida. Nuestros caminos no siguen juntos del modo en que lo hacían, pero que con el amor por sus hijas deben continuar unidos. Es horrible ver que no hay nada más que hacer, que hemos probado todo durante mucho tiempo", explicó la princesa en un comunicado. La historia tomaba tintes más dramáticos el pasado 25 de diciembre, cuando Ari Behn decidía quitarse la vida.

Reino Unido

El divorcio es algo a lo que Isabel II ya está acostumbrada. Además de su nieto mayor, Peter Phillips, ya han pasado por esta situación tres de sus cuatro hijos, así como su hermana. La que abrió la veda fue la princesa Margarita, quien se divorció de Lord Snowdon después de 18 años casados. Después llegaron las separaciones de los hijos de la reina, que provocaron que viviera varios 'annus horribilis'. La primera en casarse fue Ana, quien en 1973 contrajo matrimonio con el jinete británico Mark Phillips. Se divorciaron en 1992 y ella encontró pronto el amor en Sir Timothy Laurence. El segundo en contraer nupcias fue el príncipe Carlos. En 1985, el heredero se casaba con la joven Diana Spencer, con quien tuvo dos hijos: Guillermo y Harry. Su matrimonio fue bastante inestable y en 1992 se anunció su separación oficial, aunque no fue hasta 1997 cuando firmaron los papeles del divorcio. Andrés fue el siguiente en pasar por el altar y lo hizo con Sarah Ferguson. Al igual que sus dos hermanos mayores, su matrimonio no funcionó y acabó en divorcio en 1996.

Carlos y Diana, junto a Isabel II. (Cordon Press)
Carlos y Diana, junto a Isabel II. (Cordon Press)

Holanda

Los Orange también han visto cómo algunos de sus matrimonios terminaban mal. Es el caso de las princesas Irene y Cristina, hermanas de la otrora reina Beatriz. La primera se casó con con el príncipe Carlos Hugo de Borbón Parma, pretendiente carlista al trono español, en 1964 y 17 años más tarde, en 1981, decidieron poner fin a su unión firmando los papeles del divorcio. Los cuatro hijos del matrimonio continuaron bajo la tutela compartida de sus padres, si bien Carlos Hugo fue el responsable de su mantenimiento y educación. La princesa Cristina, invidente desde su nacimiento y quien murió recientemente, contrajo matrimonio en 1975 con el exiliado cubano Jorge Pérez Guillermo. Para poder casarse con él, Cristina renunció a sus derechos dinásticos y a los de su futura descendencia. A pesar de todo ello, su matrimonio tuvo un triste final y en 1996 terminaron su relación.

Dinamarca

Los daneses vivieron con gran sorpresa el divorcio del príncipe Joaquín y Alexandra Manley, pues nunca habían existido rumores de una crisis de pareja. El hijo pequeño de la reina Margarita II contrajo matrimonio con la joven asiática en noviembre de 1995. De esa unión nacieron dos hijos, los príncipes Nikolai y Felix. A punto de cumplirse su décimo aniversario de boda, un breve comunicado de la Casa Real anunció su separación. Los motivos que se dieron fueron incompatibilidad de caracteres, aunque la prensa especuló con la existencia de una tercera persona por parte de Joaquín, algo nunca confirmado. Firmaron el divorcio en 2005 y Alexandra recibió de su exsuegra una gran cantidad de dinero, una tiara y el título de condesa de Frederiksborg. Curiosamente, Alexandra se divorció por segunda vez el año pasado tras un matrimonio fallido con el fotógrafo Martin Jørgensen.

Suecia

Dos de las hermanas del rey Carlos Gustavo también han pasado por el duro trance de la separación matrimonial. Birgitta es la única hermana del monarca que mantiene sus derechos dinásticos, pues es la única que se casó con un príncipe, Juan Jorge de Hohenzollern-Sigmaringen. La boda religiosa se celebró en Alemania en 1961 y de su matrimonio nacieron tres hijos. Veinte años más tarde Birgitta y el príncipe Juan Jorge, quien falleció en marzo de 2016, anunciaban de forma oficial su separación, aunque nunca llegaron a firmar los papeles del divorcio. Su hermana mayor, la princesa Margaretha, también se separó de su marido, John Ambler, pero nunca se divorció de él.

El príncipe Joaquín y Alexandra Manley, en 2004. (Getty)
El príncipe Joaquín y Alexandra Manley, en 2004. (Getty)

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