Carolina de Mónaco: de su desaparición al título que no está dispuesta a perder
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Carolina de Mónaco: de su desaparición al título que no está dispuesta a perder

La princesa está desaparecida en medio de la crisis del coronavirus. Ni una sola aparición ni mensaje solidario

Foto: La princesa Carolina de Mónaco. (Reuters)
La princesa Carolina de Mónaco. (Reuters)

A finales de marzo y como apertura oficial de la primavera se celebraba habitualmente en Montecarlo el Baile de la Rosa. El acontecimiento social más importante del principado y donde a lo largo de los años se podía testar gráficamente cómo funcionaban la relaciones entre los miembros Grimaldi: si estas eran cordiales o había distanciamiento

Gracias a este acto se supo de la desaparición de Ernesto de Hannover del principado, pues ya nunca más volvió a aparecer en la foto de familia en el Sporting Club. No están divorciados aunque llevan doce años separados. Aseguran los que conocen la Casa Grimaldi que Carolina no firma la separación oficial porque quiere mantener su estatus de Alteza Real. Un rango que le permite una posición importante en los protocolos reales. Solo podría cambiar esa situación si Hannover quisiera casarse de nuevo, algo que por ahora no es factible. Ha tenido novias estacionales sin mayor repercusión y por lo tanto sigue igual.

placeholder La boda de Ernesto y Carolina. (Principado de Mónaco)
La boda de Ernesto y Carolina. (Principado de Mónaco)

Lo que ha cambiado ha sido la visibilidad de la princesa monegasca. Desde que se supo del contagio por coronavirus de su hermano Alberto II, no se ha vuelto a conocer ninguno de sus movimientos y tampoco de sus hijos, habituales de la vida social y acostumbrados a publicitar sus actividades lúdicas. Por eso ha llamado la atención que la princesa no apareciera colaborando con alguna de las fundaciones y asociaciones a las que pertenece. Tampoco se la ha visto mostrando solidaridad para los afectados por el coronavirus y sus familiares, ni ha promovido públicamente ningún gesto de apoyo a la pandemia mundial.

Ahora, tras la entrevista que ha concedido su hija Alexandra para la revista 'Telva', las relaciones de sus padres están otra vez de actualidad y más en estos tiempos donde la visibilidad de la princesa Carolina podría ser de utilidad. Según la prensa extranjera, la última vez que apareció fue para anunciar la cancelación del Baile de la Rosa. La princesa Grace lo inauguró por primera vez hace 66 años para recaudar fondos y su hija mayor fue la encargada de cancelar el evento el pasado 10 de marzo. La crisis del coronavirus hizo que muchos de los asistentes que ya habían confirmado su presencia se volvieran atrás con el consiguiente perjuicio económico.

No hay nueva fecha para este gran acontecimiento en el que Carolina es la gran anfitriona. En cada edición la temática es diferente. Hubo un año dedicado a la Movida madrileña y los invitados especiales fueron Almodóvar, Bibiana, Alaska, Mario, Paco Clavel, Rossy de Palma y Luz Casal. Los cronistas internacionales escribieron en sus reportajes y crónicas que había sido el Baile más divertido y en el que los asistentes pudieron desinhibirse con las locuras de los excéntricos españoles. Era 2008 y el cubierto costaba 800 euros. Han pasado doce años desde esa fecha y la entrada para los invitados vip pasó de esa cifra a los tres mil euros por persona o más dependiendo de la cercanía a la mesa presidencial. Todo por una buena causa y para dejarse ver. Esta vez, sin embargo, los Casiraghi Grimaldi son invisibles.

placeholder Los Grimaldi, en el Baile de la Rosa. (EFE)
Los Grimaldi, en el Baile de la Rosa. (EFE)

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