Fabiola, la diseñadora flamenca de Máxima, recuerda su visita a Sevilla: "Es maravillosa"
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UN AÑO DESPUÉS

Fabiola, la diseñadora flamenca de Máxima, recuerda su visita a Sevilla: "Es maravillosa"

El resultado de la visita que hicieron los reyes de Holanda a Sevilla no fue el mismo para todos. La emoción que aún hoy siente la diseñadora de los trajes contrasta con el enfado de la prensa

Foto: Fabiola, la diseñadora flamenca de Máxima, recuerda su visita a Sevilla: "Es maravillosa"
Fabiola, la diseñadora flamenca de Máxima, recuerda su visita a Sevilla: "Es maravillosa"

Hace un año, Máxima y Guillermo de Holanda visitaban la Feria de Abril de Sevilla. Querían que sus tres hijas conocieran el lugar donde, veinte años antes, se habían visto por primera vez. Una visita que sorprendió a la prensa -tanto española como holandesa-, a los visitantes del ferial y a los dueños de las casetas, y que fue muy completa, ya que desplegaron todo el repertorio posible en la situación: bailes, coches de caballos, fiestas privadas... Pero es cierto que su paso por la Feria de Abril no tuvo el mismo resultado para todos los que estuvieron implicados.

Quizá la más beneficiada haya sido Fabiola López-Griñán, la diseñadora que vistió a Máxima, Amalia, Alexia y Ariane, con atuendos flamencos a los que no les faltaba detalle y que eran una explosión de color, tal y como era el deseo de las cuatro, comunicado a la creadora por la propia reina. Desde Vanitatis, hemos querido hablar con Fabiola para ver cómo ha cambiado su vida y su negocio desde que se supiera que era ella la responsable de los cuatro diseños y cómo recuerda, un año después, su trabajo con ellas: "Claro que me vino muy bien. No es que hubiera repercusión en las ventas -que sí hubo un poco, pero no demasiado-, sino que a nivel emocional fue maravilloso. Más que económica, lo mejor de esta experiencia ha sido la parte emocional. Llevo 30 años trabajando y esto fue un regalo maravilloso que me hacía la vida. Además, es que ella es encantadora".

La familia real de Holanda, en Sevilla.  (EFE)
La familia real de Holanda, en Sevilla. (EFE)

Fabiola nos desvela que, además, las conversaciones con la reina Máxima fueron muy frecuentes durante esos meses, ya que la argentina llamó en persona y dejó claro que no quería intermediarios: "Dijo que ella quería ser la que eligiera todo, porque nadie lo iba a entender tan bien como ella. Máxima tenía las cosas muy claras: quería trajes sencillos con colores alegres, amarillos, corales, verdes. A las niñas les gustó todo, supieron desde el primer momento qué color y qué modelo querían. El traje de ella fue el último, prefería que primero se preparara todo lo de sus hijas. Qué señora tan encantadora y tan respetuosa. ¡Me cayó tan bien! Me lo pusieron muy fácil, la verdad. Nos entendimos muy bien y eso no siempre pasa".

La conexión entre ellas fue inmediata. De hecho, Fabiola confiesa que han tenido contacto posterior: "Estuvimos por lo menos durante un mes después en contacto. Me dio las gracias un montón de veces, igual que yo a ella. Yo creo que me gustó tanto la experiencia por lo encantadora y simpática que fue. Si no tuviera esa personalidad, hubiera sido mucho más difícil. También en navidades contactamos. A veces la vida te da regalos y este ha sido uno de ellos. Y recientemente he contactado con ella para mandarle algo de la colección que estaba preparando de alta costura. Pero por el coronavirus tengo este proyecto parado".

Por supuesto, en la conversación sale también la reina Letizia. Vestirla de flamenca es uno de sus sueños: "¡Me encantaría! Me gusta mucho que la Reina se ponga moda española, como Cherubina, que son además mis vecinas de tienda. Yo no tengo duda: la vestiría de rojo, como aquel traje que llevó tan ideal y espectacular en Dinamarca, estaba impresionante. Si ella viene a Sevilla y se pone un traje flamenca, yo la visto de rojo. Y esas dos niñas, tan ideales... Imagínate que las visto a todas, sería precioso".

Fabiola puede presumir también de que los cuatro trajes que llevaron las holandesas dieron meses después de nuevo la vuelta al mundo, ya que la familia escogió una de las fotos de Sevilla para la felicitación de Navidad: "Cuando lo vi, se me cayeron las lágrimas. Era el mejor regalo que me podían hacer. Volví a vivir todo lo que había pasado en mayo, recibiendo un cariño inmenso de todo el mundo".

Fotografía elegida por la familia real holandesa para la felicitación de Navidad. (EFE)
Fotografía elegida por la familia real holandesa para la felicitación de Navidad. (EFE)

Pero si la experiencia de la diseñadora sevillana es la cara de la visita de Guillermo y Máxima a la Feria de Abril, también hubo una pequeña cruz. Y es que su relación con la prensa sufrió un nuevo pequeño cisma. Muchos medios holandeses mostraron su indignación, no solo porque no se les había avisado del viaje, sino porque los fotógrafos españoles pudieron trabajar a placer durante el primer día de feria, a pesar de que se consideraba un momento privado, por lo que en Holanda no hubiera podido cubrirse con tanta libertad.

Y aún hubo más polémica: el vídeo que se filtró de Máxima bailando durante una fiesta privada en el consulado italiano fue censurado por el Gobierno holandés. Todos aquellos profesionales que habían compartido las imágenes -o simplemente le habían dado 'like' en las redes sociales- se vieron obligados a retirarlas después de una seria advertencia del servicio de información que subrayaba que eran de ámbito privado. Una medida que sirvió para encender los ánimos de los periodistas y demostrar que Guillermo y Máxima no se andan con chiquitas en este tema. Aunque no era la primera vez que pasaba algo parecido -y tampoco iba a ser la última-, sí supuso un antes y un después en su relación con los medios holandeses.

Los reyes de Holanda, el año pasado en Sevilla. (EFE)
Los reyes de Holanda, el año pasado en Sevilla. (EFE)

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