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NIETO Y BISNIETO DE REYES

Quién es Joaquín de Bélgica: el príncipe con covid-19 que asistió a una fiesta en Córdoba

Sobrino del rey Felipe e hijo de Astrid de Bélgica, ha puesto el foco mediático en la Casa Real belga, también en entredicho por las vagas explicaciones que ha dado sobre el asunto

Foto: Joaquín de Bélgica, en una imagen de archivo. (Getty)
Joaquín de Bélgica, en una imagen de archivo. (Getty)

Es el protagonista de la última polémica relacionada con la Casa Real belga. Y no han sido pocas en los últimos meses. Cierto es que Joaquín de Bélgica no es tan mediático como su tío Laurent, ni como su abuelo, el que fuera rey Alberto, quien ha protagonizado titulares en las últimas décadas por la supuesta paternidad de Delphine Boël, que reconocía hace unos meses.

Hasta ahora, Joaquín era uno de los miembros de la familia real belga más discreto y alejado de los medios de comunicación, salvo reuniones familiares muy puntuales. Pero después de dar positivo por Covid-19, tras asistir, según la Junta de Andalucía, a una fiesta con 26 personas, acusación que su abogado ahora niega, nada es lo mismo para Joaquín.

Ahora ha pasado de ser uno de los miembros más desconocidos de la familia real belga a ocupar titulares y portadas en prensa de toda Europa. No es para menos. Su irresponsabilidad ha puesto al rey Felipe en el disparadero, ya que además las explicaciones que la Casa Real de Bélgica ha querido dar de forma oficial no cuadran ni convencen, especialmente porque han aclarado que viajó a España por motivos de trabajo, pero sin aportar las puebas que algunos medios de comunicación han requerido para poder contrastar el dato.

El príncipe Joaquín de Bélgica, en una imagen de archivo. (EFE)
El príncipe Joaquín de Bélgica, en una imagen de archivo. (EFE)

Si ya de por sí la acción de Joaquín de Bélgica es cuestionable, el hecho de que sea familia directa del rey belga hace que sea aún más grave, puesto que es una mancha más para la institución. Joaquín es el tercer hijo de la princesa Astrid, la segunda hija de los reyes Alberto y Paola de Bélgica, y su marido, el príncipe Lorenzo de Austria-Este, nieto del último emperador de Austria, Carlos I, y su esposa, Zita de Borbón-Parma. Precisamente por esta rama paterna, Joaquín también ostenta del título de archiduque de Austria-Este.

Actualmente, ocupa el 10º lugar en la línea de sucesión al trono belga. Un puesto que no sería de extrañar que tuviera que abandonar por esta infracción y el problema causado a la Casa Real. La situación no sería nueva: su hermano Amadeo fue retirado de la línea sucesoria al no solicitar el consentimiento real para casarse, aunque recuperaba sus derechos dinásticos poco después. Joaquín fue el primer beneficiado de la abolición de la ley sálica, que llegaba en 1991. Hasta entonces, solo eran candidatos al trono los descendientes masculinos de los reyes belgas. Por eso cuando nació, el 9 de diciembre de ese mismo año, lo hizo ya con el título de príncipe y ocupando un puesto en la línea dinástica, a diferencia de sus hermanos mayores, que no obtuvieron sus derechos sucesorios hasta varios años después de nacer, ya que a la princesa Astrid, su madre, no se la tenía en cuenta para el trono por la ley que regía la sucesión de la familia real.

Cuando cumplió la mayoría de edad, Joaquín se trasladó a Reino Unido para estudiar durante un tiempo en el Malvern College. Desde entonces, ha ido compaginando sus estudios en Economía y Finanzas con el entrenamiento militar, cumpliendo así con la tradición de la mayoría de casas reales europeas. Primero, con un curso en Arlon, la capital de la región de Valonia, tras el que se graduó como suboficial mayor. Después, con un entrenamiento en la Escuela Naútica de Brujas, tras el que se graduó como oficial de la Armada belga, un acontecimiento al que sus padres y sus hermanos asistieron orgullosos.

El príncipe Joaquín de Bélgica (derecha), junto a sus padres y sus hermanos el día de su graduación. (Getty)
El príncipe Joaquín de Bélgica (derecha), junto a sus padres y sus hermanos el día de su graduación. (Getty)

Fue en 2013 cuando inició la etapa que se ha convertido en responsable indirecta de su irresponsabilidad. Ese año se trasladaba a Milán para continuar sus estudios universitarios, esta vez en la escuela Bocconi. Allí conocía a Victoria Ortiz, con la que comenzaba a salir en 2014, haciendo oficial su relación en 2017. Ahora, su noviazgo vuelve a salir a la palestra, ya que su reencuentro después de dos meses ha sido el causante de la nueva polémica que envuelve a la familia real y por la que ha tenido que disculparse a través de sus abogados.

Su trabajo como analista financiero le obliga a viajar a menudo, algo que no le importa, dado que es una de las grandes aficiones que comparte con su chica, quien goza de un currículum de lo más internacional. Al tener establecida su residencia en Córdoba junto a su novia, no están claras las causas de su viaje, a pesar de que la explicación oficial es que se desplazó por trabajo. Ahora, en espera de las posibles consecuencias -que pueden incluir hasta una cuantiosa multa-, su nombre se suma así a los de su tío Laurent y su abuelo, el rey Alberto, especialistas en poner patas arriba la Casa Real.

El príncipe Joaquín y su novia, Victoria Ortiz. (Redes sociales)
El príncipe Joaquín y su novia, Victoria Ortiz. (Redes sociales)

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