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FAMILIA REAL BELGA

El abogado de Joaquín de Bélgica contradice a la Junta de Andalucía y ofrece otra versión

Asegura que todo ha sido un malentendido y que en ningún momento se celebró una fiesta con 27 personas

Foto: El príncipe Joaquín de Bélgica. (Getty)
El príncipe Joaquín de Bélgica. (Getty)

Pocos en España conocían quién es, y ahora su nombre está en boca de todos. Joaquín de Bélgica, hijo de la princesa Astrid y el archiduque Lorenzo de Austria Este, y sobrino de los reyes Felipe y Matilde de los belgas, se encuentra en estos momentos en el disparadero. El joven, de 28 años, está contagiado de coronavirus, y su PCR positivo desataba este fin de semana una avalancha tanto en nuestro país como en el suyo.

El hecho de que llegara a España con total normalidad, que no siguiera ningún tipo de cuarentena y que encima, tal como se ha publicado en todos los medios, asistiera a una fiesta junto a otras 26 personas ha hecho correr ríos de tinta. Sin embargo, Vanitatis cuenta en exclusiva con declaraciones del abogado contratado por la familia de Joaquín. Y su versión nada tiene que ver con la de la Junta de Andalucía.

Pero antes de entrar en materia, rebobinemos hasta el día en que se conoció todo, el pasado viernes 29 de mayo, cuando, ya con síntomas, el príncipe se sometió al test, dando positivo después de viajar a España para estar junto a su novia, la cordobesa Victoria Ortiz.

Ese mismo día, la Junta de Andalucía redacta un documento, al que tiene acceso en exclusiva El Confidencial, en el que se habla del caso: "Una persona que había viajado desde Bélgica a Madrid en avión el 24 de mayo, llega a Córdoba vía AVE el mismo día. Con fecha de 26 de mayo se reunió con amigos y familiares en una residencia de Córdoba, sumando un total de 27 personas". No se da su nombre, por derecho a la intimidad, pero se especula con alguien relacionado con la Casa Real belga.

Pronto los periodistas belgas se ponen en contacto con la Corona, que el sábado 30 de mayo confirma a primera hora los siguientes detalles: se trata del príncipe Joaquín, quien hasta la fecha había estado confinado con sus padres y hermanos en su residencia de Laeken y que llegó a Madrid el domingo 24. Esa es la versión oficial de palacio, que no quiere hacer más declaraciones, al menos públicamente, aunque fuentes cercanas aseguran que hay un contrato de trabajo de por medio que justifica ese viaje de Joaquín a Córdoba.

El escándalo estalla y todo el mundo habla de esa fiesta ilegal de 26 personas en la que participó Joaquín. Ilegal porque Córdoba seguía en la fase 2 y, como queda estipulado en el capítulo 2 de la última modificación del BOE del 30 de mayo sobre 'Flexibilización de medidas de carácter social', "los grupos deberían ser de un máximo de 15 personas, excepto en el caso de personas convivientes". Las críticas no se hacen esperar, y la Junta de Andalucía decide tomar cartas en el asunto "en previsión de que sea posible que se haya cometido alguna irregularidad en cuanto a número de participantes en la reunión".

Y es precisamente esa reunión la que su abogado, Mariano Aguayo Fernández de Córdova, desmonta al teléfono con Vanitatis. "No hubo ninguna fiesta. Ha sido todo un error. Esas 26 personas son con las que Joaquín mantuvo contacto desde que llegó hasta que dio positivo, pero en ningún momento estuvo con ellas al mismo tiempo. Se trata de un error que hubo cuando el SAS le preguntó con quién había tenido contacto", nos explica.

Según el letrado, esa fiesta o reunión, fechada el 26 de mayo por la Junta de Andalucía en su informe, nunca existió. Al realizarse el PCR a Joaquín, se le preguntó con quién había mantenido contacto realizando así la "encuesta preceptiva para el estudio de los contactos estrechos". Y el príncipe dio 26 nombres, pero según su abogado no habló de ninguna fiesta ni reunión, algo a lo que sí se refiere la Junta dando incluso detalles como que "5 de los cuales -asistentes- tienen residencia en Sevilla".

Aguayo Fernández de Cordóva también cuenta que aquellos que tuvieron contacto con Joaquín ya se han sometido a la prueba de PCR y que han dado negativo, por lo que no podemos hablar de un "rebrote". Tampoco la familia de Joaquín ha dado positivo en la prueba, como informa a Vanitatis el periodista Wim Dehandschutter, especializado en la Casa Real belga, quien asegura que en Bélgica creen que el príncipe se infectó en España.

Precisamente, la mañana de este lunes, los padres del príncipe reabrían el Atomium de Bruselas. Allí se les preguntó por su hijo, a lo que la princesa Astrid respondió que se encontraba "bien" y que no quería hacer comentarios al respecto. La primera ministra belga, Sophie Wilmès, también asistente al acto, intentaba quitarle hierro al asunto, alegando que Joaquín ya ha pedido perdón. "Caso cerrado", dictaminaba.

Los padres de Joaquín, este lunes. (CP)
Los padres de Joaquín, este lunes. (CP)

Cierto es que este domingo, el príncipe, a través de su abogado, mandaba un comunicado pidiendo disculpas y aceptando la sanción. Un texto que redactó el letrado cordobés por orden de la familia del príncipe. Este cuenta a Vanitatis que intentó persuadir a la familia para que, antes de disculparse, contaran "la verdad": que nunca existió esta fiesta de 27 personas y que todo es un malentendido. Sin embargo, recibió órdenes expresas de disculparse públicamente en nombre del príncipe con la mayor brevedad posible.

De lo que sí que no tiene constancia Aguayo Fernández de Córdova es de cómo pudo su cliente coger un vuelo sin problemas, un hecho del que dice no tener información. A pesar de ello, se ha hablado de que Joaquín podría contar con un pasaporte diplomático y que habría viajado de Bruselas a Madrid haciendo escala en Frankfurt en un vuelo de funcionarios y diplomáticos, con la intención de pasar junto a Victoria su 30 cumpleaños, una sorpresa, la de su regreso, que había preparado junto a su suegro.

Tampoco asegura saber nada de ese supuesto contrato laboral que Joaquín tiene, y que algunos apuntan que es con una de las empresas de la familia de su novia, Victoria Ortiz, quien, por cierto, ha borrado su rastro de toda red social. Tampoco ha respondido al correo electrónico de Vanitatis.

De confirmarse la versión de Joaquín, la de que no hubo ninguna fiesta con 26 personas, el príncipe se libraría de posibles sanciones por incumplir una de las normas de la fase 2; sin embargo, hay otro cabo suelto por ahí. Y es que el Ministerio de Exteriores dictaminó que "a partir del 15 de mayo las personas procedentes del extranjero deberán guardar cuarentena los 14 días siguientes a su llegada". Algo que Joaquín no ha cumplido, sea cual sea de ambas versiones la correcta.

Y también tendrá que demostrar que tuvo una razón de peso para viajar a España, aportando ese contrato laboral que dicen que existe, pero que su abogado no nos ha podido facilitar.

El príncipe Joaquín. (EFE)
El príncipe Joaquín. (EFE)

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